Glosario de urbanidad

19.9.07

Glosario Berlin _ edición para la ur





Buenos Aires

[abril 2007]

Glosario de urbanidad_ Berlín.

La experiencia del Glosario de Urbanidad en Berlín consistió en trasladar un formato y un protocolo de conversación a un terreno donde lo privado y lo público están establecidos por reglas desconocidas.

El glosario es una forma conversación que permite pensar situaciones, escenas, relaciones y momentos urbanos. Es una experiencia de la ciudad descripta a través de una selección palabras y de sus implicaciones subjetivas.

¿Cómo se habla de ciertas palabras utilizadas en el Glosario de Buenos Aires en Berlín? ¿Cuáles otras son utilizadas en esa ciudad?

Esta mudanza del Glosario implica un ejercicio de traducción. Pero, lo que se traduce es un contexto, un paisaje, un territorio.

De la misma manera que las conversaciones se encadenaban a través de un término, ¿es posible que dos ciudades se piensen una a la otra a través de las mismas palabras?

Cada entrevistado habló de la ciudad a través de tres palabras. La primera era una palabra ya utilizada en el Glosario de Buenos Aires, recibiendo ésta una nueva definición para Berlín. La segunda era una palabra propuesta que podía relacionar el trabajo u obra del entrevistado con la ciudad. La tercera quedaba a elección del entrevistado.

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Berlín [fragmentos]

[21 de Abril 2007]

Llegué a Berlín, precisamente a Kreuzberg a la casa de Benni [Benjamin Foerster-Baldenius] quien me hospedó. Cuando me mostró la casa, me señaló una pintura que tenía en la cocina, esa imagen de una mujer amantando a su padre preso. Benni me explicó la alegoría relacionando la comida, la cocina y la generosidad.

El tema de Berlín en estos días no apareció en el glosario: Knut. Un retoño de oso polar que nació y sobrevivió milagrosamente en el Zoo de Berlín.

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[26 de Abril 2007]

Fui conociendo Berlín a través de un mapa social [ver mapa]. Cada punto de interés fueron los entrevistados. Uniendo estos puntos me fui encontrando con los edificios y los lugares.

Primera entrevista: Daniel Weztel y Helgard Haug de Rimini Protokoll.

FEAR, FICTION, MOVING

Tuvimos una interesante charla de tres horas. Hablamos entre otras cosas sobre los espacios domésticos como lugares donde paradójicamente comienza lo público…

“Publicity has to do with a private place.”

“If I am at home, am I alone? There, I would interact even more with the outside…”

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[27 de Abril 2007]

Segunda entrevista:Frauke Hehl de Worstation

OCCUPATION, MOVIN|G, UNCONVENTIONAL


Workstation es una alternativa al european way of life. Su propuesta es vivir una vida con pequeñas aspiraciones económicas y pensar la posibilidad de vivir sin dinero.

“To realize the good life they had in mind and of course it is not connected only with Money.”

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[28 de Abril 2007]

Tercera entrevista: Matthias Rick de Raumlabor

PIGEONHOLE (CLASSIFICATION), EMPTINESS, PROCESS

Un día, Matthias me llevo de paseo en bicicleta por Kreuzberg. Matthias dijo algo sobre el vacio de la ciudad.

“I need emptiness to know how I would like to act in the city.I need emptiness to experience it”.

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[1 de Mayo 2007]

Comencé cada entrevista introduciendo el glosario. Esta presentación tuvo algunas variaciones, el glosario fue explicado como un protocolo, como un juego de conversación o como un salvoconducto para abordar un extraño y pedirle parte de su tiempo, un recurso escaso…

En Berlín hay una racionalización de los flujos energéticos que no están tan a la disposición, hay una cosa que si te invitan a… , siempre hay una idea yo que tengo qué dejar de hacer? qué gano con esto?...” [Anne H.]

Cuarta entrevista:Folke Köbberling

CATASTROPHE, LABORATORY, TRASH

Hablamos sobre Berlín como un laboratorio para experiencias, a diversas escalas, desde el urbanismo y la arquitectura hasta experiencias personales de autoconocimiento. Esa dinámica de ensayo produce un movimiento, y crea un estado en constaste proceso.

“Berlin as a place where people create experience…”


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[2 de mayo 2007]


Quinta entrevista: Georg Springer from Club Real

| REPRESENTATION, PUBLIC HAPPINESS, CONFUSION

Un tema inevitable fue la reconstrucción de Berlín, y el paradigmático caso del Palast der Republik, su fracasada demolición y la delirante intención de reconstruir la fachada del antiguo palacio prusiano.

“The problem with the representation is that even it is not the façade it is the façade concept…”

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[8 de mayo 2007]

Sexta entrevista: Elke Knöss de Peanutz Architekten

BOREDOM, DOMESTICITY, PLAYGROUND

Peantuz propone la resemantización de espacios u objetos que se vuelven aburridos, a través del tunning. Elke definió a Berlín como un gran espacio de esparcimiento.

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[11 de mayo 2007]

Septima entrevista:Anne Huffschmid

ENERGY, LEISURE AND REISTENCE

Los berlineses parecen tener paradójicamente una gran incertidumbre ante el cambio aunque es propia de la ciudad la transformación. Anne habló de la resistencia de los lugares y los alemanes al cambio.

“En el 89 cuando cayó el mundo ( lapus y risas), cuando abrieron el muro, no es que haya caído, a mi me tocó estar en Kreuzberg , me toco ver todo desde afuera… había en Kreuzberg un cierto rechazo a todo lo nuevo había una noción de invasión , que nos estaban invadiendo el mundo que estábamos construyendo , el de los espacios propios , los espacios autogestionados, todo eso se iba a perder porque esa gente iba a venir. Hubo un impulso muy conservador. Y los círculos más de izquierda tenían la idea de conservar.”

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[14 de mayo 2007]

Octava entrevista: Jesko Fezer de An Architektur

STRATEGY, LIMITS AND CONTRADICTION

“I insist that Berlin changes very dramatically..”



15.9.07

fotos para UR


solo encontre estas tres fotos en una calidad aceptable para imprimir.

por favor mandenme antes del lunes si tienen otras!!
s


8.9.07

texto para UR

El Club de Arquitectura es una sociedad de debate que propicia discusiones sobre la arquitectura y el urbanismo emergente.
El Club invita a reflexionar sobre la urbanidad a partir de la visión de ciudadanos que actúan autónomamente en la esfera pública y por lo tanto inician sus propias investigaciones, comparten informaciones, toman decisiones y buscan interlocutores para producir conversaciones especificas.


Un glosario es la suma de palabras y definiciones de un campo temático restringido. En este caso el recorte tiene que ver con los intereses que nos presenta la palabra “urbanidad”, para la que no existe una jerga por su aparente falta de especificidad. Esto nos lleva a la primera palabra, que mencionaremos permanentemente y a la que nos vamos a acercar siempre por sus afluentes.
Cuestión inicial entonces, por qué “urbanidad”.
La palabra urbanidad (refiriéndose, aun, confusamente a algún tipo de interacción de personas en un medio público) puede abrir una posibilidad: podemos imaginar un tipo de juego social o contrato (entre qué? entre quiénes?) mucho más débil y difuso que el que propone la palabra ciudadanía, con sus derechos y deberes. En esta debilidad podemos encontrar un estrategia de apertura del campo para espectadores y acciones o actuaciones. Urbanidad es lo que podría tener un extranjero para con un local, o un ciudadano para con un extraño, o dos ciudadanos que no se saben como tales uno al otro.La palabra política presenta además otros problemas actualmente; al definir el juego estratégico de fuerzas (sociales) sólo entre actores que puedan ocupar grandes territorios del espacio de toma de decisiones o del espacio de propaganda, se deja fuera a una parte importante de las interacciones que ocurren en lo urbano. Un hecho visible es que la política puede ser vista cada vez más como una profesión específica, y por tanto sólo una parte autodelimitada de la ciudad.Los antiguos manuales de urbanidad, con su acento puesto en los modales comunes a mujeres y hombres, en momentos en que estas no eran ciudadanas, dan una pista para un tipo de protocolo o espacio “inferior” para la interacción pública; por tanto mas extensible y igualador. Todo esto sin dejar de tener en cuenta el carácter de dispositivo de control de los mismos. Pero quizá allí mismo (apostando a su condición de articulador social) reside una clave de su futuro uso no previsto.En la medida en que el espacio público se informatiza, se dispersa, se propaga, podemos hablar de un espacio público extendido. Para explorar un espacio tal, difuso y con limites cambiantes precisamos instrumentos flexibles o usos desarticulados de viejas herramientas. Aquí puede aparecer la vieja palabra urbanidad…Podríamos jugar a llamar urbanidad a estas acciones-situaciones en la medida en que circunscriben espacios o acuerdos entre actores que se reconocen entre si pero no necesariamente determinan entre si alguna soberanía o derecho. Son interacciones entre actores que se reconocen provisoria o débilmente, por lo menos en principio. Urbanidad define un campo de juego abierto, débil y provisorio.

La inquietud del Glosario pasa por detectar cuáles son las palabras en las que deberíamos detenernos, las palabras trilladas, las que no se dicen, palabras nuevas, o banales... Frente a la discusión centrada en la buena “construcción” del término urbanidad, nos encontramos frente a ciertas palabras que necesitaban una “nueva” definición; más acorde sería decir que necesitamos una “nueva” interpretación contextualizada (por no decir, parcial y subjetivada) de estos términos. De este modo el Club delinea esta estrategia editorial tan simple:1) reunimos a ciertos personajes, de evidente trascendencia en el campo de lo público, y con un evidente interés por la ciudad. De las cuales, en todos los casos, conocíamos sus ideas-discursos sobre el campo de lo público y privado, a través de sus actividades relacionadas con la actualidad urbana -como buenos arquitectos que somos, tenemos una fuerte debilidad en extraer siempre la información necesitada de reflexiones profesionales y amateurs provenientes de “connoisseurs” siempre ajenos a la disciplina Arquitectónica.2) en una reunión abierta a todo público, cada uno de estos invitados interpreta una “nueva” definición de tres palabras otorgadas por nosotros -recibiendo un término en común con el invitado anterior, que obviamente quedaba afectado por dos interpretaciones consecutivas.

El Glosario se inaugura en octubre del 2005, y una primera etapa dura hasta el 2006. Las palabras que se usaron en esos encuentros reflejan claramente una percepción del estado anímico de la ciudad pos crisis del 2001. El tono de las palabras está dado por el trasfondo de un estado de ánimo, y en las definiciones se ensayaron interpretaciones de cómo se había vivido la situación de crisis en la ciudad, reacciones, e ideas de cómo plantarse frente a ese panorama concreto. Al verlo con cierta distancia se percibe una visión oscura y un poco pesimista en palabras como miedo, catástrofe, paternalismo, aburrimiento... Negatividad que el propio Club notaba, a pesar suyo, en el momento de decidirlas. Pero es igualmente significativa la tendencia hacia la acción que se nota en las definiciones de esas y el resto de las palabras, evitando la parálisis desde la acción, desde probar formas de organización nuevas.

Finalmente, la pregunta obligada: cuáles serían las palabras de hoy?
Tentativamente, y con ánimo de recojer luego aparecen conurbano, territorio, participación, laboratorio...

21.8.07

edicion bios para UR

Roberto Jacoby. Es el primer artista conceptual de la Argentina, o el segundo, dándole la oportunidad a algún otro. Escribió varias letras de canciones para el grupo Virus. Generó diversas experiencias que tienen trascendencia por su vínculo con el contexto histórico y social, por ejemplo Tucumán Arde, Experiencia 68 y Proyecto Venus.

Marcelo Corti. Es arquitecto y urbanista. Actúa ubicado tanto en la práctica profesional como desde los márgenes de la crítica a través de su página web café de las ciudades. Además escribe crónicas ficcionadas utilizando varios seudónimos, Carmelo Ricot, Mario L. Tercco; anagramas de su nombre y metáforas de su estilo.
www.cafedelasciudades.com.ar

Judith Villamayor. Es una artista salvaje e irreverente. Nació en Bahia Blanca pero se mudó a la capital para potenciar su desprejuicio y actuar en el devenir de la ciudad de manera escandalosa y provocadora.
Entró en la escena porteña a partir de su participación en la beca Kuitca 2003-2005 donde desarrolló su particular estética revulsiva en trabajos de body –action, arte digital e intervenciones urbanas.
http://villamayor.com.ar

Rafael Spregelburg. Es un prolífico y megalómano dramaturgo y director de teatro. Su lenguaje localista, irónico y su visión lúcida y cosmopolita sobre la tradición argentina y sobre todo porteña han logrado trascender la escena teatral local.
www.spregelburd.com.ar/web/

José Fernández Vega. Es filósofo y esteta. Sus temas preferidos son la guerra, Maquiavelo, Clausewitz, Perón, la escuela de Frankfurt y el arte. Su fanatismo por Adorno lo llevó a asistir al festejo de los 100 años de Theodor, evento que se realizó con gran ceremonial en el instituto Goethe de Buenos Aires.

edicion palabras para UR

miedo
Roberto Jacoby (Buenos Aires, octubre 2005)
Frente al miedo hay una cantidad limitada de cosas que podés hacer. Una es la fuga, la otra es el combate, elegir entre la fuga y el combate es muy importante. O huís, o te quedás, lo jodido es quedarte en una situación en que estás aprisionado por algo y no te enfrentás con ello y tampoco te vas; entrás en una situación de auto destrucción, de parálisis.
Trabajar sobre el estado de ánimo, es fundamental. Por ejemplo, cuando se pierde la guerra, qué se infunde? Miedo ¿para qué? Para destruir el estado de ánimo. Clausewitz explica eso. Contra lo que mucha gente cree, que piensa que Clausewitz era un teórico de la aniquilación física, no es así. Lo que dice él es que hay que destruir la voluntad de lucha del enemigo, no el cuerpo del enemigo, y para destruir la voluntad de lucha hay que incidir sobre el estado de ánimo. El mecanismo es el miedo.
En el 2001, en Argentina se vivió una situación de catástrofe, pero eso mismo generaba una solidaridad y un estado de igualdad, como cuando hay una inundación. Fue algo que superaba a todos. La amenaza no fue individualizada, abarcaba a todos por igual. Es distinta que la amenaza de la policía en la época de la dictadura, cuando todas eran víctimas virtuales, pero solamente una era real. En cambio en el 2001 todos eran reales.
Julián Reboratti: También hay que ver qué tipo de estado es.
Claro, el estado estaba muy descalificado, no tenía autoridad. Yo creo que el miedo era inferior a la situación de libertad que se vivió.
Uno tendría que darse cuenta de las estrategias del miedo y trabajar sobre las estrategias de la alegría.

Daniel Weztel and Helgard Haug (Berlín 2007)
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estrategia de la alegría
Roberto Jacoby (Buenos Aires, octubre 2005)
La estrategia de la alegría es todo lo que en general se considera frívolo. Esta charla por ejemplo es estrategia de la alegría, el poder juntarse una cantidad de gente a tomar vino, a pensar, a charlar. Los chicos de barrio norte, ociosos, que están en Venus…
Mi posición es de un pesimismo total. Y se basa simplemente en la lectura de los diarios
Es simplemente pensar que dentro de los miles de millones de personas que están viviendo en tremendas catástrofes, en cualquier lugar, completamente desmoralizados porque no hay ninguna esperanza (porque el socialismo demuestra lo que es, el capitalismo ya lo sabemos), hay un uno por millón que tiene ganas de hacer algo diferente y que tiene posibilidades materiales de hacerlo. Entonces, que trate de hacerlo. Es decir, no postergar las posibilidades de crear un espacio fraterno, o igualitario, justo, de intercambio, lo que se quiera. No hay por qué postergarlo 5000 años más.
Sería una situación que se parece a una posibilidad mencionada por Canetti, la metamorfosis. Muchas veces en los combates de la mitología griega, cuando están por atrapar a alguien éste se transforma en cisne y se va nadando. Canetti trabaja esa idea de lo que sería una especie de fuga permaneciendo en el mismo lugar, lo que cambia es la forma. Entonces quizás lo de la estrategia de la alegría es como una metamorfosis, el disfraz, el juego, la diversión, una forma de establecer relaciones sociales que son en un punto “inocentes”.


energía
Roberto Jacoby (Buenos Aires, octubre 2005)
Una de las claves de Venus es deslizarse hacia el mínimo esfuerzo.
Mauricio Corbalán: Buenos Aires, si vos te auto denominás un radar, es una ciudad que tiene brotes de individualismo, es escéptica, y esto es parte componente de esa energía. Lo de Venus tiene en ese sentido sus propias metamorfosis, está utilizando las energías de la gente de esta ciudad. Hay una estrategia ahí: pasarla bien es tener un acuerdo mínimo, podemos tener un lugar, no sé cuánto va a durar ni quién lo va a administrar, pero le doy una existencia a eso.
Pio Torroja: ¿Y no se perdió mucha energía así?
Yo creo que Venus se podría haber aprovechado mucho más de lo que se aprovechó. Está subutilizado. Lo que estamos hablando con Leo (Solaas) es de armar el proyecto W, sería una especie de vip de Venus, para un número limitado de personas. ¿Se puede transformar la sociedad venusina? No, no perdamos el tiempo, en vez de derrumbrar la antigua sociedad, construyamos otra.

Marcelo Corti (Buenos Aires, octubre 2005)
La energía en las ciudades tiene dos aspectos. Un primer aspecto es el físico, los recursos, aquello que mueve la industria, los servicios; la energía en el sentido de lo que permite realizar la producción y el consumo de la ciudad. Hay cierto consenso en que la ciudad es una de las mayores consumidoras de energía en el mundo. Yo, defendiendo a la ciudad, diría que buena parte del despilfarro de los recursos que generan esta energía no tienen que ver con la ciudad sino con la anti ciudad. Muchas de las tendencias anti urbanas, de dispersión, de irse a los suburbios, va generando una necesidad de consumo de recursos para el transporte que es una de las principales amenazas a la sustentabilidad ambiental del mundo.
El segundo tipo de energía, que es de la que más se habló en la charla de Jacoby, es la energía humana. Es la forma en que nos entregamos a la ciudad cada mañana y la forma en que la ciudad nos devuelve cuando regresamos a nuestros hogares, tanto en un sentido medible y cuantificable, la energía biológica, como una energía más intangible: el deseo, la autoestima, los miedos, los afectos, la memoria, la esperanza.

Anne Huffschmid (Berlín, 2007)
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catástrofe
catástrofe Marcelo Corti (Buenos Aires, octubre 2005)
Aldo Rossi se basó en un análisis de un economista que estudiaba el tema de las expropiaciones y su influencia en las ciudades y tomó el caso de un barrio de su ciudad, Milán, donde había habido bombardeos durante la guerra. Llegó a la conclusión de que los bombardeos no habían generado algo nuevo que no se hubiera producido de otra forma, sino que lo que hacen estas catástrofes es acelerar procesos que normalmente se dan a lo largo de muchos años por suplantaciones parciales. En un lapso de 50 años una ciudad se renueva completamente. En realidad la catástrofe no induce una nueva forma de actuación sobre la ciudad, sino que posibilita que se desarrollen procesos que igual se hubieran producido.

Rafael Spregelburd (Buenos Aires, noviembre 2005)
La tragedia es un modelo, tecnológico, de representación de una época determinada del teatro que se basa en la siguiente regla loca: en la tragedia el héroe marcha hacia su propia destrucción merced a una falencia inherente a su constitución; es decir: estamos en presencia de una tragedia cuando Macbeth -por ejemplo- es ambicioso, no lo puede evitar, y es la ambición lo que va a llevar a Macbeth a terminar como termina. Es decir: muerto. La tragedia termina siempre con la destrucción del protagonista que lleva adelante la voluntad de cambio. Ahora, si Macbeth fuera a ver un partido de pelota y le pegaran con la pelota en la cabeza y muriera de un golpe de pelota y no por la ambición de él y su señora, pues no estaríamos en presencia de una tragedia, sino de una catástrofe. Murió por accidente. Es decir: él era un poco ambicioso, sí, pero murió por otra cosa. A mi me encanta eso.

Folke Köbberling (Berlín, 2007)
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locutorio
Marcelo Corti (Buenos Aires, octubre 2005)
Lugares para conectarse a internet hay en todas las ciudades del mundo, pero en Buenos Aires no es algo turístico sólo del centro, es algo que se da en los barrios, en todo el gran Buenos Aires. Es uno de los recursos que tiene la clase media baja argentina para seguir agarrada del mundo. Entonces, me parece que comparte cosas como el almacén de ramos generales, la lechería, el prostíbulo, el comité, un encuentro casual de individualidades que no llegan a mancomunarse en una sociedad, pero que crean una especie de espacio público. Cumple a mi juicio el rol de bisagra entre lo público y lo privado, es un lugar no del todo privado y que no llega tampoco a ser del todo público.

Judith Villamayor (Buenos Aires, noviembre 2005)
Me interesa, por lo que yo vivo y por lo que vivencian mis hijos, el ciberespacio como hábitat. Eso tiene una relación directa con la forma de educarlos. Noto que allí tienen muchos más estímulos. La educación autodidacta es lo que me parece que funciona, no la educación vertical que carece de significado para los chicos que están aprendiendo. Por ejemplo en un juego de rol el aprendizaje tiene significado, y aprenden mucho más rápido que en una experiencia formal.

ocupación
Judith Villamayor (Buenos Aires, noviembre 2005)
La beca Kuitca empezó en el 2003. En enero estaba totalmente desierta. Así que hice el subprograma social worms, que funcionó durante un mes y medio con el mismo planteo que la beca. Cualquier artista se muere por tener un espacio para crear, y no estaba siendo usado. Eran 12 invitados, podían usar las instalaciones cuando querían, y la página web es exactamente igual que la original.
Tiene que ver con el troyano, meter un programa adentro de otro.

Frauke Hehl (Berlín, 2007)
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paternalismo
Judith Villamayor (Buenos Aires, noviembre 2005)
La palabra paternalismo remite a la imagen de Perón, y el estado protector. Pero por otro lado reconozco que hay gente que sabe más que otra y que hay una jerarquía en ese saber. Me parece interesante la diferencia entre un paternalismo protector, “me hago cargo de vos porque vos no sabés”, y el decir “tengo una idea, la llevo a cabo y vos me ayudás”.

Rafael Spregelburd (Buenos Aires, noviembre 2005)
Quisiera tratar de entender por qué es tan fuerte este modelo de conservación de una tradición o de un conocimiento –modelo que parecía tan valorado para los griegos- si uno cree en el mito del pasaje de la información, y en la seguidilla Sócrates, Platón y Aristóteles. ¿Por qué para nosotros ese modelo, esa palabra, tiene solamente connotaciones negativas? Uno piensa en paternalismo, piensa en peronismo, piensa en Duhalde, y naturalmente está llena de connotaciones negativas y mafiosas, ¿pero hay alguna estructura horizontal que produzca una iconología capaz de que todos la asumamos como un modelo más nuevo, más asequible, más justo, más verdadero? A lo mejor, ciertas relaciones paternalistas son necesarias porque son las relaciones con las que uno debe producir un corte determinado en algún momento.


representación
Rafael Spregelburd (Buenos Aires, noviembre 2005)
Se supone que el teatro es representación. Muchas artes lo son, pero el teatro es un arte básicamente representativo. Lo que hace es poner en escena lo más parecido posible a las reglas de lo vivo. Y lo que hace que esta ciudad tenga un teatro muy rico es cuan conflictiva se ha vuelto nuestra relación con las actitudes representativas, es decir, con la democracia, con las formas de representación en lo macro. Nosotros no creemos en ningún sistema que se diga representativo. Nuestros años de dictadura y de posterior democracia sólo nos han mostrado las desventajas de la democracia y nunca ninguna de sus verdaderas ventajas. Nosotros tendemos a creer que toda actitud que diga “yo represento a los intereses de un montón que vienen atrás mío y que me han validado mediante el voto, o mediante lo que quieran, yo represento esos intereses”, implica una vinculación tácita con el Mal. Que toda actitud representativa está ligada a una idea del mal.
Y también por otro lado cuál es el grado de licitud, si es que existe la palabra, de ese sistema de representación. En determinadas tiranías, donde uno sabe que los gobernantes no están representando a nadie, esta confusión no existe, y no existía aquí durante la dictadura, y por eso durante la dictadura se generó otro tipo de teatro, muy distinto del de ahora. El sistema representativo no era bien visto, porque estaba usurpado, pero qué pasa cuando Menem gana, y gana las re-elecciones, y uno empieza a pensar que el vecino es el enemigo, porque nadie lo votó o nadie dice haberlo votado públicamente. ¡Y algunos ni siquiera fueron votados y nos dio exactamente lo mismo: Duhalde! ¿Cuánto tiempo estuvo después de que se fue el otro? Las preguntas no pasaban por ahí, ¿es lícito que el presidente del Senado ejerza el rol del presidente cuando al presidente le pasó lo que le pasó? Y me parece que esta pregunta por la raíz de lo representativo, lo que dice estar en lugar de otra cosa, es lo que ha generado aquí un teatro muy especial.

José Fernández Vega (Buenos Aires, agosto 2006)
Representación es una palabra enorme, es como el secreto de la modernidad. Uno puede decir es toda la modernidad porque está la representación en tanto arte, la representación en tanto política y la representación en tanto religión.
En esa representación, en ese hacer presente, paradójicamente se pierde presencia porque hay como una especie de desrealización del mundo, hay algo que se interpone entre nosotros y el mundo. Transportado a la política, esto significa que entre la acción y la voluntad se interpone el sistema político representativo, donde no hay identidad sino hay representación.
Según Benjamin, en la selección de lideres políticos que se da en el parlamento, el líder seleccionado es el mejor performer. Y el mejor performer es el tipo que mejor da en cámara, porque es tan representativo, que está representando también en el sentido teatral del término. El discurso del líder se dirige a un auditorio ilimitado, ubicado fuera del recinto parlamentario. El habla para la televisión.
El resultado, dice Benjamín, es que los parlamentos quedan desiertos, así como los teatros. Porque el representante no habla para los otros parlamentarios, él habla para los que no están ahí.

Georg Springer (Berlín, 2007)
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aburrimiento
Rafael Spregelburd (Buenos Aires, noviembre 2005)
La palabra divertir viene de desviar y eso es sumamente interesante como concepto etimológico, divertir es desviar. Para mí es desviar la carga del logos hacia el mito, es decir transformar en mito, mítico, en lo inexplicable, en arbitrariedad lo que el logos intenta explicar con sus categorías; para mí, entonces, toda desviación es deseable en las ficciones.
Tengo la sensación de que el origen de nuestro sentido del humor híbrido, de la falta de formas puras que hay acá, tiene que ver naturalmente con la inmigracion, debe haber motivos históricos para poder entender esto; la idea del pastiche esta muy, muy arraigada en nuestro sentido del humor, nos divierte la creencia de una forma que se presenta como pura, nos parece una estafa. Cualquier forma, cualquier género, ¿no? Y los géneros básicamente argentinos son muy híbridos.

Elke Knöss (Berlín, 2007)
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estrategia
José Fernández Vega (Buenos Aires, agosto 2006)
También tenemos la visión no de un militar sino de un académico, uno de los primeros grandes historiadores militares llamado Delbrück, que distingue entre estrategia de desgaste y la estrategia de derribamiento o aniquilación. Esto es muy productivo para el debate político, en el sentido que nos muestra dos maneras de actuar, una es lenta, es una corrosión progresiva, y la otra habla más de un choque que busca un resultado decisivo.
La estrategia es algo que se dirige al poder, así como la guerra también, según Clausewitz uno puede ver la guerra como la capacidad de dominar y aguantar al otro, o sea tener poder sobre el otro, como evitar que siga luchando, desalentarlo, inhibirlo, desarmarlo, derrotarlo. Es interesante la definición del diccionario porque enfatiza esto del jefe como creador, dice
estrategia. 1. Arte de dirigir las operaciones militares.2. Arte, traza para dirigir un asunto.
Las dos definiciones empiezan con arte, en qué sentido es un arte la estrategia en el sentido que explica Perón. Lo que quiere decir no sólo que el estratega crea principios, sino que la estrategia no es una ciencia exacta. Acá arte se opone a ciencia exacta. Arte es algo que no puede ser objeto de precisión, el arte es algo que se basa en alguna cosa, pero esa cosa no es una regla matemática, es una especie de intuición formada en la práctica, lo que los griegos llamaban prudencia,

Jezko Fezer (Berlín, 2007)
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casillero
José Fernández Vega (Buenos Aires, 2006)
Tengo dos frases, una es una definición de Bourdieu:
“Nada nos clasifica más que nuestras clasificaciones”, en el sentido que tus criterios de clasificación son como una definición de vos mismo.
Y después la otra que lo leí hace poco, en un libro Marcel Schwob, El terror y la piedad: “El arte está en las antípodas de las ideas generales, sólo describe lo individual. (El arte) sólo desea lo único. Es decir el general, el estratega, se ve siempre enfrentado a lo nuevo, trata de reconocer en lo nuevo rasgos de lo familiar pero tiene que actuar siempre sobre lo nuevo, es en ese sentido como un artista.
El arte no clasifica; desclasifica”



Matthias Rick (Berlín, 2007)


N.d.E.: Por razones de formato han quedado fuera de esta edición la definición de las siguientes palabras discutidas en Berlín, como asimismo el contenido de una mesa de debate sobre “Estrategias de ocupación del espacio público” de la que participaron Magdalena Jitrik, Roberto Lombardi, Ariel Jacubovich y Martín di Peco el 2 de mayo de 2006.

ficción (Daniel Weztel y Helgard Haug)
movimiento (Daniel Weztel y Helgard Haug, Frauke Hehl)
anticonvencional (Frauke Hehl)
vacío (Matthias Rick)
proceso (Matthias Rick)
laboratorio (Folke Köbberling)
basura (Folke Köbberling)
felicidad pública (Georg Springer)
confusión (Georg Springer)
domesticidad (Elke Knöss)
patio (Elke Knöss)
ocio (Anne Huffschmid)
resistencia (Anne Huffschmid)
limites (Jezko Fezer)
contradicción (Jezko Fezer)

29.6.07

Glosario Barcelona_ segunda entrevista: REPRESENTACIÓN, TIEMPO y MEMORIA


Por Josep María Montaner

Nos encontramos en el comedor de la ETSAB junto a Fabián Perez , un arquitecto de la Plata y fanático de Estudiantes (un equipo de fútbol ). Josep nos invitó a almorzar un menú muy catalán. Comimos y charlamos.

28.6.07

Glosario Barcelona_ primer entrevista: CATÁSTROFE_SOCIABILIDAD_ COMIDA



por Eva Prats y Ricardo Flores.

Me recibieron en su estudio de la calle Trafalgar 12, un departamento enorme del ensanche de Barcelona, con una gran galería en el contrafrente. Ricardo me mostró el estudio y después los dos hablaron sobre Barcelona.
Eva me marcó en mi mapa los lugares donde debía desayunar, comer, comprar chocolates, y caramelos. Lo imperdible.

16.5.07

Glossary Berlin_ Eighth interview: STRATEGY, LIMITS AND CONTRADICTION

By Jesko Fezer from Pro q m http://www.pro-qm.de/ and An Architektur http://www.anarchitektur.com/

Christof SchmidT from Ifau talked to me about Jezko and gave me his mobil. I called jezko and although he was very busy we met on the 14th of May. I met him at the library but then we went to a coffe and there we talked for an hour and a half.

14.5.07

Glossary Berlin_ Seventh interview: ENERGY, LEISURE AND REISTENCE


By Anne Huffschmid

I met Anne when she was in Buenos Aires on March. She gave a conference with the people of the city who have participated in a project she did on 2004, "La crisis como Laboratorio", a dialogue between Buenos Aires and Berlin.

When I arrived in Berlin I contacted her but I saw her in the first day of May. To make the interview Anne invited to her house in kreuzberg, we drank wine and talked for more than two hours. After that we have a dinner in a spicy vietnamita restaurant.

Glossary Berlin_ sixth interview: BOREDOM, DOMESTICITY,PLAYGROUND



By Elke Knöss from Peanutz Architekten http://www.peanutz-architekten.de/

The first time I met Elke was at her home at a dinner she gave with Wolfgang for their friend. It was the 21 st of April, I ´ve just arrived and Mathias invite me to join them.

After that I went to her home again and she showed me Peanutz´s work. Then I told her about the Glossary and we arranged to meet some time later. We finally met on the 8th of May at her apartment with Gustav, her and Wolfgang’s lovely son. So while she was doing her mother ´s work we talked and she invited me a beer.

I stayed for almost two hours, it was a raining day .



8.5.07

Glossary Berlin_ fifth interview: REPRESENTATION, PUBLIC HAPPINESS, CONFUSION

by Georg Springer from Club Real http://www.clubreal.de/


Elke Knöss talked to me about Club Real and the projekt they have together, "Los Topos".
So I went to Gleimstrasse to see their projekt called Ahnemant, and I met Marianne, who is pregnant and she is having the baby the 12th, so I interviewed Georg, who sent me a mail and we arragend to met at Gorki Park in Weinsbergweg, the 2nd of Mai.
He invited me coffee, we talked for two hours and every single sentences Georg finished with a giggle. It was a nice an interesting conversation.

Glossary Berlin_ fourth interview: CATASTROPHE, LABORATORY, TRASH



by Folke Köbberling
http://www.folkekoebberling.de/

I first heard about Folke and her work from Daniel Weztel and Helgard. She also sent me her e-mail, and Frauke had talked to me about her.
Her work seems to receive a lot of attention in the city right now , and a lot of people are interested in it.
I first met her at Hansviertel, and I helped her and a group of people to move their Hybrid Raum, which is a part of an exhibition in Der Akademie der Künste, die stadt von morgen.
We arranged to meet on May 1st at her home, at Altonaer strasse 7.
I arrived at nine. She offered me tea and gave me two books on her work. We talked for two hours.

Glossary Berlin_ third interview: PINGEONHOLE (CLASSIFICATION), EMPTINESS, PROCESS




By Mathias Rick from Raumlabor http://www.raumlabor-berlin.de/

I met Mathias for the first time in Buenos Aires, in 2004. He went to Argentina with Benni after meeting Mauricio in Halle Nuestat. Mauricio with Santiago participated in the Hotel Halle project, and there he invited Raumlabor to come and visit Argentina. They came some months later.
In Buenos Aires, they worked on a project called Kermes Urbana.

I met Mathias when I arrived in Berlin, on April 19th, but for this conversation we met on the 27th at his home, in Siza ´s Building , Bonjour Tristesse, at Schlesiches strasse and Falckenstein strasse.
He offered me an expresso and we talked for almost an hour. He was very busy, which was a pity because I would have liked to talk for longer.


3.5.07

Glossary Berlin_ second interview: OCCUPATION, MOVING, UNCONVENTIONAL





By Frauke Hehl from Worstation,

Laskerstr. 6-8
Berlin-Friedrichshain

http://www.workstation-berlin.org/

I met Frauke Hehl at her office on April 27th. She was very friendly, and we talked about her projects and ideas for almost two hours.
Pio had sent her e-mails telling her I was going to be in Berlin. I also sent her e-mails, but she thought they were spam. So I decided to go and visit her in person.

Glossary Berlin_ first interview: FEAR, FICTION, MOVING



By Daniel Weztel and Helgard Haug from Rimini Protokoll http://www.rimini-protokoll.de

We met at Die Akademie der Künste on April 26th. We had a very interesting conversation at the coffee shop, and they treated me to a tea.
It was a warm and sunny afternoon, and we chatted for more than three hours.
I got in touch with them via e-mail. First, I sent an e- mail to Stefan Keagui , the third member of Rimini, but he was in Buenos Aires. Benni, from Raumlabor, gave me Stefan´s e-mail, saying I would probably have to wait a week for his answer. But I was lucky, and he answered me in ten minutes. He said it was very funny that I was writing to him since he was in B.A. Anyway, he sent me Daniel and Helgard’s e-mails.
Daniel answered immediately,

Hallo Marina, thanks for writing, we are here only until first of may and then coming back may 17. Are you already there? At thursday morning we have a presentation at the radio play festival at Akademie der Künste. But I'm afraid as you don't speak german this would be not the right occasion to meet? (M: corrigo o no?)




Glosario Global


Glosario Berlin Buenos Aires

Proyecto Glosario Berlín 07

Glosario global

El glosario es un formato de conversación que permite pensar situaciones, escenas, relaciones y momentos urbanos. La experiencia de la ciudad es descripta a través de una selección palabras y de sus implicaciones subjetivas.

El proyecto del Glosario puede ser itinerante y realizarse en otras ciudades. Y la variación resultaría interesante porque descubriría los diversos campos que describen las palabras para diferentes lugares.

Cada palabra define en su uso una serie de acontecimientos y escenarios, entonces podríamos sugerir que ellas pueden construir un puente para pensar distintos mundos urbanos, en apariencia disímiles y lejanos.

Pensamos en trasladar el Glosario a Berlín y a otras ciudades con el fin de conocer cómo se habla de ciertas palabras utilizadas en el glosario hecho en Buenos Aires y para encontrar cuales otras son utilizadas en esas ciudades.

Esta mudanza del Glosario implica un ejercicio de traducción. Lo interesante es que lo que se traduce es un contexto, un paisaje, una escena. La palabra es la misma pero puede implicar varias connotaciones para diferentes personas en una misma ciudad y para diferentes personas en ciudades distintas.

De la misma manera que las conversaciones se encadenaban a través de una palabra, podemos especular que dos ciudades se piensan una a la otra a través de una misma palabra.

La primer parte del proyecto consiste en buscar, reconocer e investigar el uso de ciertas palabras que se seleccionaron de esta primera entrega del glosario.

Con este fin se realizarán una serie de entrevistas, llamadas “diálogos de traducción” / “translation dialogues”/.

Con el entrevistado, se pensaran según su subjetividad y punto de vista, de que manera aquellas palabras utilizadas en el Glosario de Buenos Aires se podrían traducir. Esta traducción consistiría en poner en un nuevo contexto y territorio la palabra.

Por otra parte, a partir de estos diálogos se descubrirían nuevas palabras que están en uso en la ciudad. Y a partir de ellas se podría construir una nueva cadena de palabras.

2.5.07

Glossary of Urbanity_ edition 2007

Architecture´s Club

Presents



The Glossary of Urbanity



Edition 2007




April 2007 / Buenos Aires /Argentina








ARCHITECTURE´S CLUB
http://www.clubdearquitectura.blogspot.com/

Pablo Bernard, Mauricio Corbalán, Martín Dipeco,
Sofía Picozzi, Pío Torroja, Marina Zuccon

GLOSSARY OF URBANITY
http://www.glosariodeurbanidad.blogspot.com/

Edition 2007
Marina Zuccon

Concept Board
Pio Torroja
Mauricio Corbalán

Translation Board
Lina Jacovskis
Lorena Baqués
Jane Brodie


Architecture´s Club

The Architecture´s Club is a society that promotes discussions about architecture and emergent urbanism.
The Club generates the discussion about urbanity from a citizen perspective, from somebody who interacts in their own community, shares information, takes decisions, conducts its own research and communicates with others.
The members of the Club are Sofia Picozzi, Pio Torroja, Mauricio Corbalan, Martin Dipeco, Paul Bernard and Marina Zuccon.

Glossary of Urbanity

The Glossary of Urbanity is a one of the projects of the Club. This project is about the urban processes and the social practices across a collection of words, which is constructed through the interaction of successive of public conversations with guest of different disciplines .
For every public meeting of the Glossary, the guest receives three words and develops his definition. One of these words is kept for the following guest, who in addition receives two new ones. Thus, a dialogue is created from a similar word defined by two speakers The Glossary of urbanity is completed gradually by the contribution of definitions given by successive guest.
The selection of words corresponds to the Club’s interests in urbanity, try to show the words that are used nowadays to speak about the city.




FEAR
ESTRATEGY OF HAPPINNESS
ENERGY

CATASTROPHE
CYBERCAFE
OCUPATION
PATERNALISM
BOREDOM
REPRESENTATION
ESTRATEGY
PINGEHOLE

Roberto Jacoby
October 11st , 2005

The conversation with Roberto Jacoby revolves around questions related to some of his recent work and linked to some events which have affected the Buenos Aires urban scene.
These questions are DARKROOM[1]/ CROMAÑON[2] and PROJECT VENUS[3] / ARGENTINE CRISIS OF 2001[4].
The first question is associated with the word “fear,” and with an investigation into fear as an urban mental construction that Roberto did in 1986. This empirical research dealt with fear of open spaces and some institutions. After the dictatorship, the topic of fear in the city became more related to catastrophes, accidents, and hence to negligence and corruption, like in the case of the fire in Cromañon.
State terror throughout Argentinean history has produced a tradition of fear of the authority in the population. The State is considered an oppressive device and a generator of fear.
During the dictatorship[5] that extended from 1976 to 1983, terror was inflicted on the whole population; everyone was a target, though not everyone was directly affected. According to Roberto, this situation has not truly ended. Indeed, he believes that Alfonsin´s[6] term was a relatively peaceful way of going on with the situation of terror, which continues in the present with the action of the police, police kidnappings, etc.

FEAR

In Argentine in 2001, a situation of catastrophe generated solidarity and equality.
The State was widely discredited and had lost its authority. Fear seemed to have been eliminated or, at least, it seemed less important than the feeling of freedom.
At that moment, the police threat affected all people equally; it was not individualized as it had been in the times of the dictatorship, when everyone was a virtual victim but only certain individuals were truly victims.
It is fundamental to work on the state of mind. For example, when a war is lost, what happens? Fear. But what of? To undermine the state of mind of the enemy. Clausewitz explains that it is necessary to destroy the enemy’s will to struggle, not his body, and to destroy that will it is necessary to affect his state of mind. Fear is the mechanism that does this.



Roberto concludes that, with fear, man can do a limited number of things: escape or fight. It’s difficult to be imprisoned by something and neither face it nor run away. This would entail self- paralysis.
Man should reveal the strategies of fear and work on strategies of happiness.

STRATEGY OF HAPPINESS

The strategy of the happiness is similar to a possibility Canetti discussed, mainly, metamorphosis. Taken from Greek mythology, metamorphosis refers to the transformation of a creature during a battle in order to save itself and to run away, (for example, when someone is about to be caught but turns into a swan and escapes by swimming).
Canetti speaks about a kind of escape but, in this case, remaining in the same place, what change is only a question of outer form.
Therefore, the strategy of happiness is a kind of metamorphosis, a disguise, a game, a way to establish social relations that are somehow “naïve” in order to preserve oneself.
The strategy of happiness has to do with everything that is usually considered frivolous. A chat with friends, for example.
It’s also the possibility that one of the completely demoralized billions who are going through tremendous catastrophes has the desire to do something different and tries to do it. That is, the strategy of happiness is not putting off the creation of a fraternal, equalitarian, fair place of exchange for other 5000 years.



During the 2001 crisis in Argentina, new social situations of exchange were generated. Part of the population got together to try to solve some urgent problems without mediators. Examples of the elimination of traditional means of representation were the direct representation assemblies and the barter clubs where goods or services were exchanged without the mediation of money.

ENERGY

Buenos Aires is a city that has its outbreaks of individualism. It is sceptical and this scepticism is a part of its energy. In this sense, Project Venus went through a metamorphoses while using the energies of the people of this city.

"Free trips" are a spontaneous movement and a social phenomenon that is the opposite of activity, mobilization, generosity, etc. For example, think of four neighbours who get together to make the local square prettier, and then some other neighbours do not contribute. They throw their garbage there, even though their children enjoy the square. This leads to the demoralization of the group of four neighbours, so the place eventually disappears. It would be interesting to find mechanisms to detain this entropic force.

It is necessary to understand when we work as a group that great productivity can be ruled by the individual. It seems that one of the things that destroys the groups is the supposition that the individual must disappear. The possibility of putting collective creativity at the service of a certain individual is not considered.




FEAR
ESTRATEGY OF HAPPINNESS
ENERGY
CATASTROPHE
CYBERCAFE

OCUPATION
PATERNALISM
BOREDOM
REPRESENTATION
ESTRATEGY
PINGEHOLE

Marcelo Corti
October 25th, 2005


Marcelo Corti is an architect and the creator of the site www.cafedelasciudades.com.ar. He imagines this website as a product of the Argentinean crisis in 2001, a moment when a succession of individual catastrophes completely changed the sense of the city.
In 2002, Marcelo worked as a journalist, but when he lost his job and had a lot more time, he began to write a newsletter that eventually became a monthly magazine. The publication has a permanent structure and makes use of the internet’s endless ability to forge connections.
In café de las ciudades there is an interest in bringing together two aspects of the city: a technical aspect of urbanism as a discipline, considering environmental, economic and political issues, and a cultural aspect of the city.

For the conversation, Marcelo prepared a selection of newspaper articles for each word.
For the word “energy,” the article selected had to do with the market for the right to emit gases responsible for climate change:

Article published on November 24, 2002 in EL PAIS Sociedad (part)
" I sell tons of CO 2 at a good price "
The EU will open up a new market to gain money by reducing pollution. The market for the right to emit gases responsible for climate change is very close at hand. This mechanism was developed by the United States to stimulate the application of technologies that reduce emissions.

ENERGY

Energy in the city has two different aspects.
The first is physical: it relates to resources and what moves industry and services. That is to say, energy as what allows the city to produce and consume . There is certain consensus in considering the city one of the major energy consumers in the world. Some believe that resources are largely consumed by cities. As a defender of cities, I would rather say that a great deal of the wasted resources that generate this energy (which, in many cases, are not renewable, are misused or cause terrible environmental damage) is related more to the anti-city than the city . Many of the anti-urban tendencies (dispersion, moving to the suburbs) generate the need to consume energy for transport, which is one of the major threats to environmental sustainability.
The second type of energy, which Jacoby spoke about, is human energy. It is the way we give ourselves to the city every morning and the way the city leaves us when we return to our homes, both in a measurable and quantifiable way (biological energy), and in an intangible way (energy: desires, self-esteem, fears, affects, memory, hope). The city has the virtue of generating that energy, while consuming it. It generates it by the excitement of interpersonal exchange, which is possible thanks to the mixture and concentration of people. Professional, financial, affective, sexual, academic and commercial exchanges.
I always quote Catalan architect, Oriol Bohigas, who said that in the city you look for something that you may not find, but sometimes you find something that you are not looking for, because in the city you can find anything. I think that it is a source of energy.


About the word “catastrophe,” Marcelo Corti proposes two points of view: one entails considering the city a true catastrophe, and the other thinking of catastrophe as a possibility. That’s what this newspaper article represents.

Article published the November 12, 2005 in Clarín (part)
INTERNATIONAL OUTLOOK
Debates about the danger of the poultry flu
The risk of a pandemia brings to discussion the subject of medical patents and the production of generic drugs.
Even the most mainstream knowledge in the collective imaginary tends to be saturated when impotence empties out its content. One clear case is the common phrase, “every crisis is an opportunity,” when incoked after any disaster or tragedy.
It is fair to ask where that opportunity is if -as stated by the PNUD in its most recent report– the annual income of 500 people in the world is more than the income of hundreds of thousands of the world’s poorest?
Last year’s devastating tsunami and the huge Caribbean hurricanes of 2005 –so far Katrina has the dubious honor of being the worst storm, if Wilma doesn’t end up exceeding it– turned into alleged incentives for the governments to invest in a regional system of tectonic submarine early detection. It also led governments to reconstruct a devastated New Orleans by means of a project that makes it safer to inhabit, in the face of the infinite power of nature.
Sobre la palabra catástrofe Marcelo plantea dos visiones, por una lado la idea de ver la ciudad como una catástrofe y por el otro pensar la catástrofe como una oportunidad y sobre eso habla la nota periodística seleccionada.

CATASTROPHE


Based on the analysis of an economist who studied the issue of expropriation and its influence on cites, architect Aldo Rossi studied his own city, Milan,. which had been bombed during the war. And he came to the conclusion that the bombings did not cause anything new that would not have happened anyway; instead, these catastrophes accelerate processes that normally take many years. In a period of 50 years a city renews itself completely. In fact, catastrophe does not bring about a new way of acting on the city, but makes processes become possible, processes that would take place anyway. The idea is that to evolve the city must destroy some of its history. In normal conditions, this would take decades, but catastrophe accelerates it.
There is another point of view regarding catastrophe in the city, mainly considering the city as a catastrophe. In speaking of New York, Le Corbusier said “One hundred times I’ve said to myself that New York is a catastrophe, and fifty times I’ve answered, but it’s a beautiful catastrophe.” Huge cities are deemed catastrophes. When speaking of Mexico City, people speak of a monster.
I don’t agree with this idea of the city; I think that the answer lies in the city, and that the real catastrophe is the anti-city, the dissolution of the city. I consider that an environmental, political, social and cultural catastrophe.



Cyber café or internet café, locutorios[7] and public access to internet have developed in interesting ways and been very important to Buenos Aires. Internet access in underdeveloped countries is a way to keep in touch with the rest of the world despite the marginalization of certain social groups. Further, this new sort of urban space has produced a new ambiguity between the public and the private.
The chosen articles comment on locutorios in Buenos Aires and poor people’s access to Internet in São Paulo, Brazil.

Article published the December 20, 2003 in Clarín (and a piece from rebelion.org)
TENDENCES
Through locutorios, the Argentinean middle low class is connected to the Internet.
The neighbourhoods with the most online shops are Downtown, Once and Flores. The phenomenon is redefining the local internet surfer . Nowadays, more people get connected from the street than from the office.
Of great interest to communications theorists who consider them a unique phenomenon, locutorios have made it possible for the poor to have access to the Internet, something that in other countries was possible through State policy.

Free Internet for the poor in São Paulo
bulmalug.netLeftist city counsellors from San Pablo have promoted a laudable initiative: opening in the poor areas of the city nearly one hundred free cybercafe, called Telecentros, where unemployed – estimated to be 20 % of the population of these areas – will have up to one hour a day of Internet free of charge.

http://www.rebelion.org/cibercensura/031212tc.htm

CYBER CAFE


There are places to connect to the Internet in any city in the world, but in Buenos Aires it isn’t just a downtown phenomenon for tourist; it is in every neighbourhood of the city and in the suburbs as well. It is one of the ways the middle and lower classes keep in close touch with the world.
In my opinion, these places play an intermediate role between the public and the private: they are neither fully private nor fully public.
Roberto Doberti says, “This would lead us to a deep theory of public and private spaces, which since beginning of the modern city have been constituted precisely by endowing private spaces with a certain measure of publicness. What’s good about cities, in my opinion, is that not everywhere, but certain areas are private. Public space exists insofar as it is connected with the private. Private acts like eating or having a coffee are made public by the coffee bar”.
In that sense, I find hybrid places such as the CC very interesting. The CC could be the very elementary cell of public space of our times that we still need to define.
Many different types of individuals come together in the same place and that is stimulating; I wouldn’t say that it is the great public space of our times, but it is possible to think that just by adding something to the “cybercafé” it could become a civic centre. Like the socialist library in the 20s, a place of exchange or meeting or its alternative, the church.



FEAR
ESTRATEGY OF HAPPINNESS
ENERGY
CATASTROPHE
CYBERCAFE
OCUPATION
PATERNALISM

BOREDOM
REPRESENTATION
ESTRATEGY
PINGEHOLE

Judith Villamayor
November 22nd ,2005


Judith Villamayor speaks of her intellectual education from the point of view of her relationship with Internet and technology. She largely disseminates her work by means of Proyecto Venus´s web page, mailing lists, etc.
She studied at the University of Fine Arts in Bahía Blanca but she expanded her education by means of the Internet. For example, she took part in a lecture on Latin American thought in the Lund University in Sweden. She found it interesting that, rather than a teacher-pupil relationship, this university was based on a forum to exchange thought.
Judith is interested in the net not only as a means of communication, but also as a space for education and as an alternative to the formal educational system.

CYBER CAFÉ

In his conversation, Marcelo Corti had left a band of Internet users that generally have broad band, who use cyberspace as habitat. I understand the Internet habitat as an extended reality. All experiences are processed in the brain, and so for the mind a net experience might be familiar.
This interests me due to what I experience and what my children experience in cyberspace. It has a direct relationship to the way of raising and educating them.
I had noticed that they have more stimuli and that they have established a connection with role-based games. When they play these games, the learning process means something, and thereby they learn much faster than in a formal experience.
It seems to me that the self-taught education works better than vertical education, which has no meaning for the children who are being educated.



Judith thinks that personal ties are not affected by these media. They can be represented as different spaces for exchange, for example the Internet, a public space like a square, or an institutional space.

While conscious of the political problematics that these projects entail, Judith proposes the occupation of these media through aesthetic experience..

Two of Judith's works were on the subject of occupation. One of them was Cojamos Buenos Aires (Let’s Fuck Buenos Aires), located in the Plaza Congreso[8] and the other was Social Worms, an invitation to artists not selected to participate in the Kuitca scholarship[9] to take part in the program.


OCUPATION

A joint work with Ezequiel Romero, Cojamos Buenos Aires took place in the Plaza Congreso. It consisted of occupying the plaza with tents and living there for one week. The idea was to practise a wild urbanism in an archetypal zone of the city like this one.

On the other hand, Social Worms was an institutional occupation of the Kuitca Scholarship.
This edition of the scholarship began in 2003, but during the summer most of the participants were away and the building was largely empty. I thought that it was necessary to make the most of the scholarship, so she formed a subprogram, which was active for one and a half months. Twelve guests could use the facilities whenever they wanted, and their webpage was exactly like the original one. The attractive thing about this invitation was the possibility of taking advantage of resources that were not being used.
There is a question of occupying a space or occupying a time: it might be the sharing of space or the sharing of time. Or using something that is not being used. We occupied the space of the scholarship and thought that everybody agreed with us. But occupying is actually to impose yourself somewhere by force.
The word “paternalism” is in Argentina inevitably related to Perón[10] and the idea of a protective State. Judith examines the possibility of generating a non-protective State where the notion of justice, for example, is innate to individuals.
Besides, she relates the idea of paternalism to formal education because it involves an idea of hierarchy. But she imagines the possibility of a structure where one can recognize the other person as a teacher without that necessarily entailing a power relation.


PATERNALISM

I associated paternalism with hierarchy and with recognizing that someone knows more than oneself. I don’t agree with paternalism, but I do agree with a hierarchical system where the person who has an idea assumes the role of project director at the moment of carrying out that idea.
I am interested in the difference between a protective paternalism : I take responsibility for you because you don’t know, and paternalism as a means of guidance in a collective work: I have an idea, I carry it out and you help me.


FEAR
ESTRATEGY OF HAPPINNESS
ENERGY
CATASTROPHE
CYBERCAFE
OCUPATION
PATERNALISM
BOREDOM
REPRESENTATION

ESTRATEGY
PINGEHOLE

Rafael Spregelburd
November 22nd ,2005


In Argentina the word paternalism has basically negative connotations.
Rafael wonders if it is the same as paternity and which institutions of power produce paternalistic situations.
Paternalism is linked to relationships where power is established, for example in education, and in state institutions like the police.

PATERNALISM

The relationships through which knowledge is conveyed in this country are usually very paternalistic. In theatre, certain generations have claimed to be the owners of a sort of knowledge and hence consider themselves entitled to pupils or disciples. But this is very vague in the field of theatre because the audience changes so much, and besides creators and audiences have other types of knowledge..
But this positive plane –conveying knowledge- is not the only level on which paternalism exists. It also exists in institutional situations, like the police or the justice system. It seems to me that this question doesn’t have much to do with paternalism, but rather with dogmatism.
In these cases, it is a question of the hidden, of keeping the truth secret to maintain the status quo. Certain systems depend on the denial of fundamental questions, and they have to do with establishing power.
Theatre has a very special relationship to power, because it constructs a dialogue with reality, which theatre tries to destroy. Theatre demonstrates that reality is a fictitious construction, like any other construction. But in certain situations, when there is a community or social agreement, it is decided that this construction is more realistic than other possible constructions, and it is considered the true version of reality.


Boredom is often a ghost of certain forms of social representation where there is supposed to be amusement and a simulation that something is fun.
To speak about boredom you must think about fun and, therefore, about humour.
According to Rafael, humour is the point where expectations are broken and commonsense fails. This failure - like humour – makes us think that many things are not as we thought they were.

BOREDOM

The word diversion (in Spanish divertir) comes from divert (in Spanish desviar). Extremely interesting: to entertain is to change. It is to change logos into myth, to make into myth what logos tries to explain through categories. For me, then, any diversion is desirable in fiction.
This change constructs entertainment as different from other ways of being, of perceiving the world. A situation is most entertaining if it is diverted from any logic and from commonsense.
I think the origin of our hybrid sense of humour and lack of pure forms has to do with immigration. There must be historical reasons for this: the idea of pastiche is fundamental to our sense of humour. Argentinean genres are very hybrid, for example the tango. The tango is a joke. It is the staging a passionate thing with which we identify. It is a very impure and weak form. Not “weak” in a pejorative sense, but as something irregular that does not answer to rules. Those are the things that constitute our imaginary today, and they really work.
Other cultures -I believe- are more represented by strong ideas. The United States seems to me the clearest example. The history of the United States is a lying construction of Hollywood.
We have an enormous appetite for the absurd because it seems to represent our reality more faithfully than something not absurd, something rational.


According to Rafael, Buenos Aires has very interesting theatre because our relationship with representativeness is very troubled, for example, with democracy and its forms of representation. We believe that in representation there is a relationship with evil.
To speak of representation, Rafael chooses to talk about its opposite: reality or the real.
If any Argentinean is asked " What is reality?" he will answer by explaining what he believes is happening below appearances. Especially in the area of politics. Since politics is precisely the modification of reality.
But Argentineans have forgotten this, because those who do politics professionally, that is, politicians, hardly modify reality; they just manage what exists, the possible.
We would say, then, that regrettably politics is reduced to the public administration of images. And images are representations that begin to generate social iconology.

REPRESENTATION

We usually think of reality as something that happens, but that is a secret under the surface. Like a simulation. The idea of simulation is inherent to the Argentinean being (if there is something like "to be an Argentinean"). And those who construct this simulation are the powerful.
And so reality, in our country, has come to be just one version of many. A construction in language. But reality cannot be constructed or represented since it is the opposite of language.
We tend to think that no Argentinean event is an innocent construction. It is, rather, a manipulation of things and therefore of reality.
The function of the intellectual, then, would be to separate appearance from reality.
The Argentinean philosopher Eduardo Del Estal suggests that "Reality is things’ resistance to any symbolic order .".Their resistance to what it is said about them. At the same time, for me reality would be the part of what happens that language cannot capture, while appearance is just one more construction in language.
On the other hand, we perceive and deal in languages.
I imagine that language must work hard to order the things in these discursive chains that it tries to show to be "reality." And that reality refuses "to be said."
In Argentina, where we have been deprived of any naiveté, "to think" is to observe what happens and to try to recognize a reality, a will different from events. It is not only to tie one thing to another; it is to discover the trap. And for the Argentineans, there always has to be one trap or another.


FEAR
ESTRATEGY OF HAPPINNESS
ENERGY
CATASTROPHE
CYBERCAFE
OCUPATION
PATERNALISM
BOREDOM
REPRESENTATION
ESTRATEGY
PINGEHOLE


José Fernández Vega
August 31st, 2006

It is possible to think that the secret of modernity lies in the definition of the word “representation,” when representation is considered in terms of art, politics and religion.
José takes a definition from the dictionary:”To do something with words or figures that the imagination retains”. And also “To substitute someone or to perform his function... To be the image or symbol of something, or to imitate it perfectly”.



REPRESENTATION


According to Walter Benjamin, the leaders' selection of the parliament does not consist of choosing who can best represent the people but of choosing the best performer.
And the best performer is the one who does best before the camera, because the parliament is a representative space in the theatrical sense of the term.
The result, says Benjamin, is that parliament, like the theatre, is deserted because politicians do not speak for other members of parliament. In this social selection, charisma triumphs, the dictator and the movie star. Or the person that best manages the media.
When the authority of representation of politicians falls, the literalness of exchanges remains, that is, links that are only vaguely symbolic. The crisis of representation seems to join art and politics. Because both members of parliament and works of art lose the authority of representation. Hence, art becomes demonstrative, hyperrealistic, anti-representative.





It is common to mistake the definition of strategy with a certain operability.
Strangely, the word “strategy” is much more fashionable in the world of business than in politics, though it comes from war, an activity tied to politics.
Strategy, according to Clausewitz, entails questions not always linked to cognitive perception or to general knowledge, because it is affected by random and moral forces, like moods. So, war looks more like a game of chance than a science. It is difficult to link the idea of strategy to an aspiration to rule since strategy can occur in a particular case.




STRATEGY

Delbrück, one of the first important military historians, distinguishes between two ideals of strategy: the strategy of exhaustion and the strategy of destruction or annihilation. This distinction is very productive for political debate, as it shows two ways of acting, one a slow and gradual corrosion, and the other a fast shock that looks for a decisive result.
The notion of strategy is addressed to power and to war. According to Clausewitz, man can see war as the ability to dominate and tolerate the enemy, to have power over the other, to stop him from fighting, to discourage, to disable, to disarm and to defeat.
The dictionary definition emphasizes the idea of the leader as creator, saying:
The art of directing military operations, the art of directing a topic
Both definitions begin with art, so it is possible to think of strategy as an art in the sense that Perón (see page 32) uses it. He says that the strategist creates principles and that strategy is not an exact science. An art, then, as opposed to an exact science. Art is something that cannot be precise, because it is not based on a mathematical rule, but an intuition based on practice. It is the art of taking decisions and, in order to be considered an art , it can not be pre-determined because that would be just entail the application of rules.



The word “pigeonhole” seems a bit neutral, but it can connect the last three words, since pigeonhole is related to the word “classify.”.
Jose uses it to think and to say something significant.

CASILLERO

On the word “pigeonhole,” I have two phrases. First, Bourdieu's definition:
Nothing classifies us any more than our classifications in the sense that your criteria of classification are like a definition of yourself.
The other is taken from Marcel Schwob,
Art is in the contrary of general ideas,
or the art of strategy cannot be an object of general ideas.
It only describes an individual thing, a concrete case.
(Art) only desires the unique.
This means that the general or the strategist has to face a new thing, and he tries to recognize familiar things in the new. So, in that sense, he is an artist.
Art does not classify; it disqualifies







[1] The Darkroom is an experimental work of art presented in museums and galleries. It consists of a device by which visitors enter a dark room with an infrared camera..
[2] On December 30, 2004 there was a fire during a concert at a place called República de Cromañón. This fire caused the death of 194 young people and left more than 700 injured.
[3] Also known as Project V, this is a self-managed micro-society, a network of groups and individuals who want to exchange goods, services, skills and knowledge. It is also an economic game and a political experiment.
[4] In 2001, in the face of the massive flight of capital, the government froze bank deposits, a decision which culminated in a wide-reaching social crisis and the resignation of the president on December 20: a true political and social emergency.
[5] - On March 24, 1976 putsch took place, initiating the self-proclaimed Proceso de Reorganización Nacional (Process of National Reorganization). During those years, people were systematically “disappeared” and tortured. It is estimated that approximately 30,000 people are missing as a result of this process. This dictatorship ended with general elections in 1983.
[6] Raúl Alfonsín was elected president in 1983 and resigned in 1989, before the end of his term.
[7] Locutorio, a place with telephones booths and computers that you pay to use.
[8] Plaza Congreso, located opposite to the parliamentary building, is used as a place of protest and political demonstrations..
[9] Organized by the artist Guillermo Kuitca, this is a program that trains young artists
[10] Juan Domingo Perón was an Argentinean politician and military officer. He was elected president in two consecutive elections (1946 and 1951), and again in 1973. He built the Peronist movement.
..

23.4.07

Glosario - edición 2007-Abril



Glosario - edición 2007-Abril

El Club de Arquitectura

Presenta

Glosario de Urbanidad

Edición 2007

CLUB DE ARQUITECTURA

http://www.clubdearquitectura.blogspot.com/

Pablo Bernard, Mauricio Corbalán, Martín Dipeco,

Sofía Picozzi, Pío Torroja, Marina Zuccon

GLOSARIO DE URBANIDAD

http://www.glosariodeurbanidad.blogspot.com/

Edición 2007

Marina Zuccon

Equipo de concepto

Pio Torroja

Mauricio Corbalán

Club de Arquitectura

El Club de Arquitectura es una sociedad de debate que propicia discusiones sobre la arquitectura y el urbanismo emergente.

El Club invita a reflexionar sobre la urbanidad a partir de la visión de ciudadanos que actúan autónomamente en la esfera pública y por lo tanto inician sus propias investigaciones, comparten informaciones, toman decisiones y buscan interlocutores para producir conversaciones específicas.

Glosario de Urbanidad

El Glosario de Urbanidad es un proyecto del Club de Arquitectura.

Este proyecto aborda los procesos urbanos y las prácticas sociales a través de una colección de palabras, que se va construyendo a partir de la sucesión de conversaciones públicas con invitados de diversas disciplinas.

Por cada encuentro público del Glosario, el invitado recibe tres palabras y desarrolla su definición. Una de esas palabras es conservada para el invitado siguiente, quien además recibe dos nuevas. De ese modo se crea un diálogo entre los dos autores a través de un mismo término. El Glosario de urbanidad se va completando paulatinamente con el aporte de definiciones que cada invitado desarrolla.

La selección de palabras corresponde a los intereses del Club sobre la urbanidad, intentando exponer las palabras que son actualmente utilizadas para hablar de la ciudad.

Introducción

Las charlas del Glosario se realizaron entre el 2005 y el 2006, en la Fundación Start en la ciudad de Buenos Aires.

Entre el encuentro de Rafael Spregelburg y el de José Fernandez Vega, el día el martes 2 de mayo se realizó una mesa de debate sobre “Estrategias de ocupación del espacio público” de la que participaron, Magdalena Jitrik (artista), Roberto Lombardi (arquitecto), Ariel Jacubovich (arquitectura editorial), Martin di Peco (estudios conurbanos). Por razones de formato el contenido de esa charla quedó fuera de esta edición.

La siguiente edición se realizó en el 2007 y es una selección de frases que condensan una definición para cada palabra dada por el invitado.

Estas citas tienen una introducción en letra cursiva que reseñan el marco de la charla, de la ciudad y su momento histórico, de manera que los extractos no queden descontextualizados.

MIEDO

ESTRATEGIA DE LA ALEGRIA

ENERGIA

CATÁSTROFE

CYBERCAFÉ

OCUPACIÓN

PATERNALISMO

ABURRIMIENTO

REPRESENTACIÓN

ESTRATEGIA

CASILLERO

Roberto Jacoby

Martes 11 de Octubre de 2005

La charla con Roberto Jacoby giró alrededor de dos ejes, en relación a trabajos que el viene realizando y que están emparentados con acontecimientos que afectaron la escena urbana de Buenos Aires.

Ellos son los pares, Darkroom[1] /Cromañon[2] y ProyectoVenus [3]/Crisis del 2001[4].

El primer par Darkroom /Cromañón, se asocia directamente con la palabra miedo, y con una investigación que había realizado Roberto en el 86 sobre el tema como imaginario urbano. En esta investigación, de tipo empírico, parecía como propio de esta palabra ciertos espacios abiertos y ciertas instituciones.

La situación de terror creada por el Estado que se prolonga a lo largo de todo la historia Argentina, produce en la población una tradición del miedo hacia la autoridad. El estado es considerado como un aparato represor y generador del terror.

En la época de la dictadura[5] se ejercía un efecto sobre toda la población, todos estaban apuntados aunque no todos fueron tocados directamente. Según Roberto esa situación es difícil de pensar como concluida y que el alfonsinismo[6] no haya sido una forma relativamente pacífica de continuar la situación de terror y que se prolonga en la actualidad con la policía, los secuestros policiales, etc.

MIEDO

En el 2001, en Argentina se vivió una situación de catástrofe que generó solidaridad y un estado de igualdad.

El estado estaba muy descalificado y había perdido autoridad, constituyéndose un espacio social autónomo, dónde el miedo parecía haber quedado eliminado o por lo menos éste parecía inferior a la situación de libertad que se vivió.

En ese momento, la amenaza policial abarcaba a todos por igual y no era individual como en la época de la dictadura, dónde todos eran victimas virtuales pero sólo una era real.

Trabajar sobre el estado de ánimo, es fundamental. Por ejemplo, cuando se pierde la guerra, ¿qué se infunde? Miedo ¿para qué? Para destruir el estado de ánimo. Clausewitz explica que hay que destruir la voluntad de lucha del enemigo, no el cuerpo del enemigo, y para destruir la voluntad de lucha hay que incidir sobre el estado de ánimo. El mecanismo es el miedo.

Roberto analiza que frente al miedo hay una cantidad limitada de cosas que se pueden hacer, la fuga o el combate. Lo difícil es quedarse en una situación estando aprisionado por algo y no enfrentarse con ello pero tampoco irse. En ese caso se entraría en una situación de auto destrucción y de parálisis.

Entonces uno debería descubrir las estrategias del miedo y trabajar sobre las estrategias de la alegría.

ESTRATEGIA DE LA ALEGRIA

La estrategia de la alegría es una situación que se parece a una posibilidad mencionada por Canetti, la metamorfosis. La metamorfosis tomada de la mitología griega, hace referencia a la transformación de una figura durante un combate para salvarse y escaparse, (por ejemplo cuando están por atrapar a alguien éste se convierte en un cisne y sale nadando).

Canetti habla sobre la idea de una especie de fuga pero permaneciendo en el mismo lugar, lo que cambia es la forma.

Entonces, la estrategia de la alegría es una metamorfosis, un disfraz, un juego, la diversión, una forma de establecer relaciones sociales que son en un punto “inocentes”, para permanecer y salvarse.

La estrategia de la alegría tiene que ver con todo lo que en general se considera frívolo, por ejemplo una charla de amigos.

Es, también, la posibilidad que una persona, entre tantos millones que están viviendo en tremendas catástrofes en cualquier lugar del mundo, completamente desmoralizados porque no hay ninguna esperanza, tenga ganas de hacer algo diferente y lo haga. Es decir, la estrategia de la alegría es no querer postergar la creación de un espacio fraterno, igualitario, justo y de intercambio por 5000 años más.

Durante la crisis del 2001 en Argentina se generaron situaciones inéditas de intercambio sociales. Parte de la población se juntó tratando de resolver problemas inmediatos, descartando la posibilidad de mediadores, una suerte de eliminación de los medios de representación tradicionales, como en el caso de las asambleas barriales, administradas por representación directa. Y los clubes del trueque donde se producía el intercambio de mercaderías u objetos sin intermedio de dinero.

En este marco urbano Proyecto Venus, que había comenzado en el 2000 fue una especie de radar. Pero toda esa energía, de los intercambios, las asambleas y los experimentos sociales se perdieron. No resulta claro de entender porque no fue captada por los sistemas políticos tradicionales. Y tampoco porque estas experiencias se diluyeron.

ENERGIA

Buenos Aires es una ciudad que tiene brotes de individualismo, es escéptica, y esto es parte componente de esa energía. El proyecto Venus tiene en ese sentido sus propias metamorfosis, está utilizando las energías de la gente de esta ciudad.


El “viaje gratis” es un fenómeno social contrario a la actividad, movilización, generosidad, etc. Se trata de un movimiento espontáneo que consiste en la agrupación, por ejemplo de cuatro vecinos para mejorar la plaza de la esquina. Pero sucede que, los demás vecinos no contribuyen y tiran basura, aunque sus hijos sí disfrutan de la plaza. Esto lleva a la desmoralización de los cuatro vecinos, y deja de haber plaza. Sería interesante encontrar mecanismos para detener esa fuerza entrópica.

Hay que entender cuando se trabaja en colectivos que puede haber una gran productividad regida por el individuo. Porque pareciera que una de las cosas que liquidan a los colectivos es la suposición de que el individuo debe desaparecer y no se considera la posibilidad de poner al servicio de alguien una creatividad colectiva.

MIEDO

ESTRATEGIA DE LA ALEGRIA

ENERGIA

CATÁSTROFE

CYBERCAFÉ

OCUPACIÓN

PATERNALISMO

ABURRIMIENTO

REPRESENTACIÓN

ESTRATEGIA

CASILLERO

Marcelo Corti

Martes 25 de Octubre de 2005

Marcelo Corti es arquitecto y creador del sitio Café de las Ciudades www.cafedelasciudades.com.ar. Él imagina su página web como un producto de la crisis argentina del 2001, momento en que hubo una sucesión de catástrofes individuales que alteraron completamente el sentido de la ciudad.

Durante el 2002 Marcelo colaboraba en medios periodísticos, pero al quedarse sin trabajo y tener mucho tiempo comenzó a escribir un newsletter que terminó transformándose en una revista, que aparece una vez por mes, tiene una estructura permanente y que aprovecha de la web su capacidad infinita de interconexiones.

En Café de las Ciudades hay un interés por conjugar dos aspectos de la ciudad, un aspecto técnico, del urbanismo como disciplina, que toma temas ambientales, económicos y políticos, y un aspecto cultural de la ciudad.

Para la charla, Marcelo hizo una selección de notas periodísticas para cada palabra.

Sobre la palabra energía la nota seleccionada era en relación al mercado de derechos de emisiones de gases causantes del cambio climático:

Nota del 24/11/02 en EL PAIS Sociedad (frag.)
"Vendo toneladas de CO 2 a buen precio"
La UE pondrá en marcha un nuevo mercado para ganar dinero por reducir la contaminación.

El mercado de derechos de emisiones de gases causantes del cambio climático está a la vuelta de la esquina. Este mecanismo fue desarrollado por Estados Unidos para incentivar económicamente a la industria en la aplicación de tecnologías que reduzcan las emisiones.

ENERGIA

La energía en las ciudades tiene dos aspectos. Un primer aspecto es el físico, los recursos, aquello que mueve la industria, los servicios. Es decir, la energía como lo que permite realizar la producción y el consumo de la ciudad. Hay cierto consenso en que la ciudad es una de las mayores consumidoras de energía en el mundo. Gran parte del consumo de los recursos viene dado según algunos por la ciudad. Yo defendiendo a la ciudad diría que buena parte del despilfarro de los recursos que generan esta energía (y que en muchos casos no son renovables o no están bien utilizados, o generan un impacto ambiental terrible) no tienen que ver con la ciudad sino con la anti ciudad. Muchas de las tendencias anti urbanas, de dispersión, de irse a los suburbios, van generando una necesidad de consumo de recursos para el transporte que es una de las principales amenazas a la sustentabilidad ambiental del mundo.

El segundo tipo de energía, que es de la que más se habló en la charla de Jacoby, es la energía humana. Es la forma en que nos entregamos a la ciudad cada mañana y la forma en que la ciudad nos devuelve cuando regresamos a nuestros hogares, tanto en un sentido medible y cuantificable, la energía biológica, como una energía más intangible: el deseo, la autoestima, los miedos, los afectos, la memoria, la esperanza. La ciudad tiene la virtud de ayudar a la generación de esa energía, y por otro lado a veces la consume. La genera por toda la excitación del intercambio personal que está posibilitada por la mezcla y la concentración de personas. Los intercambios profesionales, financieros, afectivos, académicos, sexuales, comerciales.

Cito siempre a un arquitecto catalán, Oriol Bohigas que decía en la ciudad uno busca y a veces no encuentra lo que busca, pero a veces uno encuentra lo que no busca, porque en la ciudad uno encuentra de todo.

Sobre la palabra catástrofe Marcelo plantea dos visiones, por una lado la idea de ver la ciudad como una catástrofe y por el otro pensar la catástrofe como una oportunidad y sobre eso habla la nota periodística seleccionada.

Nota el 12/10/05 en Clarín (frag.)
PANORAMA INTERNACIONAL
Los debates que abre el peligro de la gripe aviar
El riesgo de una pandemia coloca otra vez en discusión el tema de las patentes medicinales y la producción de genéricos.
Aun la sabiduría más establecida como respetable en el imaginario colectivo suele saturar, cuando la impotencia la vacía de contenido. Un caso autoevidente de esto es la trillada frase "cada crisis es también una oportunidad" que se suele decir como reflejo ante casi cualquier desastre o tragedia.

Es lícito preguntar: ¿Dónde está la oportunidad si — como atestigua el PNUD en su más reciente informe— quinientos individuos en el mundo acumulan un ingreso anual superior al de cientos de miles de los más pobres?
Más recientemente el devastador tsunami del año pasado y los mega huracanes caribeños de este 2005 —Katrina se lleva hasta ahora las oscuras palmas, si Wilma no termina superándolo— se transformaron en presuntos incentivos para que los gobiernos, en el primer caso, inviertan en el diseño de un sistema regional de alerta temprana para los movimientos tectónicos submarinos. En el segundo, para reconstruir una New Orleans devastada de acuerdo con un diseño que la haga más segura para habitar, de cara al poder infinito de la naturaleza.

CATÁSTROFE

El arquitecto Aldo Rossi basándose en un análisis de un economista que estudiaba el tema de las expropiaciones y su influencia en las ciudades, tomó el caso de un barrio de su ciudad, Milán, donde había habido bombardeos durante la guerra. Y llegó a la conclusión de que los éstos no habían generado algo nuevo que no se hubiera producido de otra forma, sino que lo que hacen estas catástrofes es acelerar procesos que normalmente se dan a lo largo de muchos años por suplantaciones parciales. En un lapso de 50 años una ciudad se renueva completamente. En realidad la catástrofe no induce una nueva forma de actuación sobre la ciudad, sino que posibilita que se desarrollen procesos que igual se hubieran producido.

Existe la idea que para su evolución, la ciudad necesita destruir algo de su historia. Este proceso en condiciones normales el proceso lleva décadas pero es posible pensar que la catástrofe lo acelera.

Hay otra visión de la catástrofe en la ciudad que es el ver la ciudad como catástrofe. Hay una frase referida a Nueva York de Le Corbusier, que dice “100 veces me he dicho Nueva York es una catástrofe, y 50 veces me he contestado, pero es una hermosa catástrofe”. Hay una concepción de las megas ciudades como catástrofes. Cuando se habla del Méjico DF se habla del monstruo.

Todo un sentido de ver la ciudad como catástrofe que yo no comparto, creo que justamente la respuesta está en la ciudad, y que la verdadera catástrofe es diluir la ciudad. Creo que eso es una catástrofe ambiental, política, social y cultural.

El cybercafé, los locutorios el acceso público a internet ha tenido una gran importancia y un interesante desarrollo en la ciudad de Buenos Aires.

A su vez el acceso a Internet en los países en subdesarrollo implicó una manera de mantenerse ligado al mundo a pesar del desplazamiento que sufrieron ciertos grupos sociales. Además, este nuevo espacio urbano produce una nueva ambigüedad entre el territorio de lo público y lo privado.

Las notas relacionadas hablan sobre el fenómeno de los locutorios en Buenos Aires y sobre el acceso a internet para pobres en São Paulo, Brasil.

Nota del 12/12/03 en Clarín (frag.)
TENDENCIAS
A través de los “ciberlocutorios”, la clase media baja argentina se conecta a Internet
Los barrios con mayor densidad de locales online son el Centro, Once y Flores. El fenómeno está redefiniendo el perfil del internauta local: hoy, se conecta más gente desde la calle que desde la oficina.
Los ciberlocutorios, una cuestión que desvela a los teóricos de la comunicación iberoamericanos (quienes lo consideran un fenómeno único en todo el globo), “ablandó” la accesibilidad a la red de los sectores menos favorecidos, cosa que, en otros países, ocurrió políticas de Estado mediante.

Internet gratis para los pobres en São Paulo
bulmalug.net
Los concejales de izquierda del ayuntamiento de São Paulo han sacado adelante una iniciativa que merece ser aplaudida: la apertura en las zonas más pobres de esta urbe brasileña de en torno a un centenar de cibercafés gratuítos, denominados Telecentros, en los cuales los parados -que se estiman en el 20% de la población de esos barrios- dispondrán diariamente de hasta una hora de acceso a Internet sin cargo alguno.

http://www.rebelion.org/cibercensura/031212tc.htm

CYBER CAFÉ

Lugares para conectarse a internet hay en todas las ciudades del mundo, pero en Buenos Aires no es algo turístico sólo del centro, es algo que se da en los barrios, en todo el gran Buenos Aires. Es uno de los recursos que tiene la clase media baja argentina para seguir agarrada del mundo.

Cumple, a mi juicio, el rol de bisagra entre lo público y lo privado, es un lugar no del todo privado y que no llega tampoco a ser del todo público.

Roberto Doberti dice lo siguiente “Esto nos llevaría a una teoría profunda sobre la noción de espacio público y espacio privado, que desde la ciudad de la modernidad se constituyó precisamente por dar a los espacios privados ciertos grados de publicidad. Me parece que esto es lo bueno de las ciudades, no es que las ciudades tengan todo privado y playones públicos. El espacio es público en cuanto tenga trama e interrelación con lo privado. Las conductas privadas, como comer o tomar café, se hacen públicas en el café”.

En ese sentido, estos lugares de mezcla como es el cybercafé, me parece que son interesantes. El cybercafé puede ser una célula muy elemental de un espacio público de nuestro tiempo que todavía hay que definir.

Hay una diversidad grande de individualidades que confluyen en un mismo lugar, es algo estimulante, no diría por eso que es el gran espacio público de nuestro tiempo pero quizás es posible pensar que agregándole algún elemento al cybercafé éste pueda convertirse en un centro cívico. Como era la biblioteca socialista de los años 20, que era un lugar de intercambio, de reunión, o su alternativa la parroquia.

MIEDO

ESTRATEGIA DE LA ALEGRIA

ENERGIA

CATÁSTROFE

CYBERCAFÉ

OCUPACIÓN

PATERNALISMO

ABURRIMIENTO

REPRESENTACIÓN

ESTRATEGIA

CASILLERO

Judith Villamayor

Martes 8 de noviembre de 2005

Judith Villamayor habla de su formación intelectual a partir de su relación con internet y la tecnología. Parte importante de la difusión de su trabajo se realiza por este medio, la pagina web de proyecto Venus, mailings , etc.

Ella estudió en la facultad de Bellas Artes en Bahía Blanca pero no confome con su educación amplio su formación a través de internet. Por ejemplo participó de una cátedra en la universidad de Lund en Suecia sobre pensamiento latinoamericano. Lo interesante para ella era que este sistema universitario no se basaba en la idea del alumno discípulo, si no que se trataba de un foro en el que el pensamiento iba intercambiándose.

A Judith le atrae la net no sólo como medio de comunicación, sino como espacio de educación y las posibilidades que se presenta como alternativa al sistema de educación formal.

CYBER CAFÉ

En su charla Marcelo Corti había dejado una franja interesante de usuarios de internet que generalmente tienen banda ancha, que utilizan el ciberespacio como hábitat.

El hábitat de internet lo entiendo como una realidad ampliada. Todas las experiencias están procesadas en la cabeza, entonces para la mente una experiencia de red podría ser equivalente.

Me interesa, por lo que yo vivo y por lo que vivencian mis hijos en el ciberespacio. Eso tiene una relación directa con la forma de educarlos.

Había notado que tienen muchos más estímulos y que habían establecido una relación con los juegos de rol, ya que en estos el aprendizaje tiene significado, y de esta manera aprenden mucho más rápido que en una experiencia formal.

La educación autodidacta me parece que funciona mejor que la educación vertical que carece de significado para los chicos que están siendo educados.

Judith opina que los vínculos personales no se ven afectados por los medios. Estos medios pueden estar representados por diferentes espacios de intercambio, por ejemplo internet, un espacio público como una plaza, o un espacio institucional.

Judith propone la ocupación de estos medios a través de experiencias estéticas siendo consciente de la problemática política que implican estos proyectos.

Dos trabajos de Judith giraban sobre el tema de la ocupación, uno de ellos Cojamos Buenos Aires, emplazado en la Plaza de Congreso[7], y el otro Social Worms, una invitación a artistas que no habían sido seleccionado por la Beca Kuitca[8] para que participen dentro del programa de dicha beca.

OCUPACIÓN

Cojamos Buenos Aires fue un proyecto realizado en la Plaza Congreso junto a Ezequiel Romero, que consistía en ocupar al plaza con carpas y habitar allí durante una semana. La idea fue hacer un urbanismo salvaje tomando una zona arquetípica de la ciudad como es el Congreso.

Por otra parte Social Worms fue una ocupación institucional en la Beca Kuitca.

La beca empezó en el 2003, pero durante ese verano todos se habían ido de vacaciones y el lugar quedó desierto. Pensé que la beca había que aprovecharla y armé un subprograma, que funcionó durante un mes y medio. Eran 12 invitados que podían usar las instalaciones cuando querían, y la página web era exactamente igual que la original. Lo atractivo de hacer esta invitación dentro de la beca quizás tenga con ver con aprovechar los recursos que no estaban siendo usados.

Hay una cuestión con ocupar un espacio u ocupar un tiempo que podría ser compartir un espacio o compartir un tiempo. O utilizar algo que no está siendo usado. Nosotros ocupábamos el espacio de la beca y pensábamos que todo el mundo estaba de acuerdo. Pero ocupar es en realidad estar a la fuerza e imponerse.

Es inevitable que la palabra paternalismo en Buenos Aires no se relacione con Perón[9] y la idea de un Estado protector. Judith discute sobre la posibilidad de generar un estado que no sea protector y donde por ejemplo la justicia sea algo innato de los individuos.

Además relaciona la idea del paternalismo con la educación formal porque esta supone una idea de jerarquía. Pero reflexiona sobre la posibilidad de pensar un tipo de formación donde se pueda reconocer en otro a un maestro sin que en ello haya una relación necesariamente de poder.

PATERNALISMO

El tema del paternalismo lo asocié con la jerarquía y con reconocer a alguien que sabe más que uno. No estoy de acuerdo con el paternalismo, pero sí estoy de acuerdo con que jerárquicamente alguien que tuvo una idea la lleve a cabo, y que esta persona asuma un rol de director de proyecto.

Me parece interesante la diferencia entre un paternalismo protector: me hago cargo de vos porque vos no sabés, y otro tipo de paternalismo que guía un trabajo colectivo: tengo una idea, la llevo a cabo y vos me ayudás.

MIEDO

ESTRATEGIA DE LA ALEGRIA

ENERGIA

CATÁSTROFE

CYBERCAFÉ

OCUPACIÓN

PATERNALISMO

ABURRIMIENTO

REPRESENTACIÓN

ESTRATEGIA

CASILLERO

Rafael Spregelburd

Martes 22 de Noviembre de 2005

Rafael se pregunta si paternalismo es lo mismo que paternidad y reflexiona en que instituciones de poder se producen situaciones paternalistas.

Entonces el paternalismo queda vinculado a relaciones donde se establece el poder, por ejemplo en la enseñanza, y en instituciones estatales como la policía.

PATERNALISMO

Las relaciones de pasaje de los conocimientos en distintas áreas en este país suelen ser muy paternalistas. En el teatro sucede que ciertas generaciones tienen que reafirmarse a sí mismas como las dueñas de un conocimiento, y de esta manera poder soportar la existencia de alumnos o discípulos. Pero esto resulta muy divagante en el campo del teatro ya que los públicos cambian mucho, y además los conocimientos, o los presuntos conocimientos le pertenecen generacionalmente a creadores y público en su conjunto.

Pero el paternalismo no existe solamente en este plano, que es un plano positivo, el plano de la transmisión del conocimiento. Sino también en situaciones institucionales como la policía o la justicia. Pero me parece que esa cuestión no tiene tanto que ver con el paternalismo, sino con lo dogmático.

En estos casos se trata más bien del velamiento; del mantenimiento en secreto de lo verdadero, para que el sistema siga funcionando como es. Hay determinados sistemas que funcionan a partir de la negación de las preguntas fundamentales, que se vinculan con el establecimiento del poder.

El teatro siempre tiene una relación muy especial con el poder, porque construye un diálogo con el realismo que es a su vez el modelo que trata de destruir. El teatro demuestra que la realidad es una construcción ficticia, como cualquier otra construcción, pero que por determinada situación, por determinado pacto comunitario, o pacto societario, se decide que eso es más realista que otras construcciones posibles, y se asume como la única o la verdadera versión de la realidad.

El aburrimiento suele ser un fantasma de ciertas formas de representación social donde hay una impostura de la diversión y en fingir que algo es divertido.

Para hablar de aburrimiento es inevitable pensar en lo divertido y por lo tanto en el humor.

Según Rafael el humor es el punto en donde acontece el quiebre de la expectativa, el quiebre de sentido común, y este quiebre –y el humor- hacen reflexionar sobre cuántas cosas se dan por supuestas que no son tan supuestas, o tan verdaderas.

ABURRIMIENTO

La palabra divertir viene de desviar y eso es sumamente interesante como concepto etimológico, divertir es desviar. Es desviar la carga del logos hacia el mito, es decir transformar en mito lo que el logos intenta explicar con sus categorías. Para mí, entonces, toda desviación es deseable en las ficciones.

Esa mera desviación construye divertimento: un estar distinto de otras formas de estar, de percibir el mundo. Una situación es divertidísima si está desviada de toda lógica y de todo sentido común

Pienso que el origen de nuestro sentido del humor híbrido y la falta de formas puras que hay acá, tiene que ver naturalmente con la inmigración. Debe haber motivos históricos para poder entender esto; la idea del pastiche esta muy arraigada en nuestro sentido del humor.

Los géneros básicamente argentinos son muy híbridos, por ejemplo el tango. El tango es en broma. Es la puesta en escena de una cosa apasionada con la que uno juega a identificarse. Es una forma muy impura y débil, pero no en un sentido peyorativo, sino como algo irregular que no responde a reglas. Ésos son las cosas que constituyen nuestro imaginario hoy en día y funcionan.

Otras culturas –creo- se representan mucho más a partir de ideas fuertes. Estados Unidos me parece es el ejemplo más claro. La historia de los Estados Unidos es una construcción mentirosa de Hollywood.

Nosotros tenemos un enorme apetito por lo absurdo porque parece que representa con más fidelidad algo de nuestra realidad que aquello que no es absurdo, es decir lo racional.

Buenos Aires tiene un teatro muy rico y esto se deba probablemente porque nuestra relación con las actitudes representativas se ha vuelto muy conflictiva, es decir con la democracia. Nosotros creemos que en la representación hay una vinculación tácita con el mal.

Rafael elige hablar de representación a través de su contrario, es decir la realidad o lo real.

Si le preguntan a cualquier argentino “¿qué es la realidad?” será inevitable que trate de responder acerca de lo que él cree que está pasando en realidad, es decir, por debajo de la apariencia. Y por supuesto, en el ámbito de la política.

Ya que la política es -justamente- la modificación de lo real.

Pero esto los argentinos lo hemos olvidado, porque quienes la ejercen como profesión, es decir los políticos, se han adaptado a un trabajo que ya no es la modificación de lo real, sino simplemente la administración de lo que hay, de lo posible.

Diríamos entonces, con dolor, que hoy la política quedó reducida básicamente a la administración pública de las imágenes. Y las imágenes son representaciones que luego comienzan a generar iconología social.

REPRESENTACIÓN

Tendemos a pensar que la realidad es algo que ocurre, pero que ha quedado oculto bajo una apariencia. Una simulación. La idea de la simulación es inherente al ser argentino (si es que el “ser argentino” existe). Y quienes construyen esa simulación son los poderosos.

Y a la larga lo real, lo verdaderamente real, en nuestro país pasa a ser una versión más entre tantas otras. Una construcción de lenguaje. Pero lo real no puede ser lo construido o lo representado ya que es lo contrario.

Todos tendemos a pensar que cada suceso argentino es una construcción no inocente. Es decir, una manipulación de las cosas y por lo tanto de lo real.

Entonces, la función del intelectual consistiría en separar la apariencia de lo real.

El filósofo argentino Eduardo Del Estal sugiere que “La realidad es la resistencia de las cosas a todo orden simbólico”. Es decir, la resistencia de las cosas a lo que se dice de ellas.

Lo real sería entonces para mí la parte del acontecimiento que el lenguaje no puede capturar. Y la apariencia –en cambio- es sólo una construcción más del lenguaje.

Por otra parte, percibimos y entendemos haciendo uso de lenguajes.

Imagino que el lenguaje debe hacer duros trabajos para encarrilar a las cosas en esas cadenas discursivas que luego pretende vender como “la realidad”. Y que la realidad se resiste a “ser dicha”.

En la Argentina, donde hemos sido privados de toda ingenuidad, “pensar” es observar los acontecimientos y tratar de intuir una realidad, una voluntad distinta de lo que está ocurriendo. No es sólo ligar una cosa con otra; es descubrir la trampa. Y para los argentinos alguna trampa siempre tiene que haber.

MIEDO

ESTRATEGIA DE LA ALEGRIA

ENERGIA

CATÁSTROFE

CYBERCAFÉ

OCUPACIÓN

PATERNALISMO

ABURRIMIENTO

REPRESENTACIÓN

ESTRATEGIA

CASILLERO

José Fernández Vega

Jueves 31 de Agosto de 2006

Se podría pensar que en la definición de la palabra representación está contenido el secreto de la modernidad, considerando la representación en tanto arte, la representación en tanto política y la representación en tanto religión.

José toma la definición del diccionario de la Real Academia, que define representar como: “Hacer presente algo con palabras o figuras que la imaginación retiene”. Y también como: “Sustituir a alguien o hacer sus veces, desempeñar su función o de una entidad o empresa etc. Ser imagen o símbolo de algo, o imitarlo perfectamente”.

REPRESENTACIÓN

En la representación, en el hacer presente, paradójicamente se pierde presencia porque hay una sustitución, hay algo que se interpone entre nosotros y el mundo. Eso que se interpone es la imagen representativa que siempre nos impide acceder a las cosas en su realidad.

Esto transportado a la política significa que hay algo que media entre la acción y la voluntad. Y eso que se interpone es el sistema político representativo, donde no hay identidad sino representación.

Según Walter Benjamin la selección de lideres político del parlamento, no consiste en elegir al mejor que representa al pueblo sino en elegir al mejor performer.

Y el mejor performer es la persona que mejor da en cámara, porque el parlamento es un espacio tan representativo, que se está representando también en el sentido teatral del término.

El resultado, dice Benjamín, es que los parlamentos quedan desiertos, así como los teatros. Porque el representante no habla para los otros parlamentarios. En esta modalidad de selección social triunfa finalmente el carisma; de ella salen vencedores el dictador y la estrella de cine. O sea la persona que mejor maneja los medios.

Al caer la autoridad de representación de los políticos queda una literalidad de los intercambios, es decir quedan vínculos que son poco simbólicos. La crisis de la representación parece unir al arte y la política. De la misma manera los parlamentarios y las obras de arte pierden autoridad de representación. Es por eso que el arte se vuelve demostrativo, hiperrealista, una anti-representación.

Se suele confundir la definición de la palabra estrategia con cierta operatividad que se le atribuye a la palabra, al suponer que quien tiene esa definición tiene la estrategia.

Por otra parte, es una palabra que curiosamente está mucho más en boga en el léxico de los negocios que en el de la política, siendo que haya nacido de una actividad ligada a la política como es la guerra.

La estrategia se trata, según Clausewitz, de cuestiones que no siempre están vinculados con una percepción cognoscitiva, con un saber general, ya que en ella incide temas del azar y de lo que él llama las fuerzas morales, como el ánimo. Entonces, la guerra se parece más a un juego de azar que a una ciencia. Es difícil relacionar la idea la estrategia con una aspiración de regla ya que esta no se puede darse más que en el caso particular.

ESTRATEGIA

Delbrück, uno de los primeros grandes historiadores militares, distingue entre dos ideales de estrategia: de desgaste y de derribamiento o aniquilación.

Esto es muy productivo para el debate político, en el sentido que nos muestra dos maneras de actuar, una es lenta como una corrosión progresiva, y la otra rápida como un choque que busca un resultado decisivo.

La estrategia es algo que se dirige al poder y a la guerra también. Según Clausewitz uno puede ver la guerra como la capacidad de dominar y aguantar al otro, tener poder sobre el otro, evitar que siga luchando, desalentarlo, inhibirlo, desarmarlo y derrotarlo.

La definición del diccionario enfatiza la idea del jefe como creador, dice:

Arte de dirigir las operaciones militares”, “Arte, traza para dirigir un asunto”.

Las dos definiciones empiezan con arte, entonces se puede pensar que la estrategia es un arte en el sentido que lo explica Perón (ver pág. 26). Él dice que el estratega crea principios y que la estrategia no es una ciencia exacta. Es decir, el arte se opone a ciencia exacta. El arte es algo que no puede ser objeto de precisión, porque es algo que no se basa en una regla matemática, sino es en una intuición formada en la práctica. Es el arte de tomar decisiones, y para que sea un arte no debe haber algo fijo porque sino sería nada más que aplicar reglas.

La palabra casillero parece un poco neutra pero puede enlazar a las últimas tres, ya que casillero tiene que ver con encasillar y por lo tanto con clasificar.

José la utiliza para pensar y decir algo significativo sobre lo particular.

CASILLERO

Sobre la palabra casillero tengo dos frases, una es una definición de Bourdieu:

Nada nos clasifica más que nuestras clasificaciones”, en el sentido que tus criterios de clasificación son como una definición de vos mismo.

Y otra de Marcel Schwob,

“El arte está en las antípodas de las ideas generales,

o sea el arte la estrategia no puede ser objeto de ideas generales

Sólo describe lo individual,

el caso concreto.

(El arte) sólo desea lo único.

Es decir el general, el estratega, se ve siempre enfrentado a lo nuevo, trata de reconocer en lo nuevo rasgos de lo familiar pero tiene que actuar siempre sobre lo desconocido, es en ese sentido como un artista.

El arte no clasifica; desclasifica



[1] El Darkroom es una obra experimental, presentada en museos y galerías que consiste en un dispositivo donde los visitantes entran a un cuarto oscuro con una cámara de visión infrarroja.

[2] El 30 de diciembre de 2004 se produjo un incendio durante un recital en un local llamado Republica de Cromañon. Este incendio provocó la muerte de 194 personas y dejando más de 700 heridos

[3] También conocido como Proyecto V, es una micro-sociedad autogestionada, una red de grupos e individuos que quieren intercambiar bienes, servicios, habilidades y conocimiento. Es a la vez un juego económico y un experimento político

[4] En 2001, ante la fuga masiva de capitales, el gobierno dispuso la congelación de los depósitos bancarios que culminó en una crisis social generalizada que llevó a la renuncia del presidente el 20 de diciembre y crando una situación de emergencia política y social.

[5] El 24 de marzo de 1976 se produjo un nuevo golpe militar que inició al autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, durante el cual se desarrolló un proceso sistemático de desaparición y tortura de personas ,producto del cual se estima hubo unos 30.000 desaparecidos. Esta etapa culminó en 1983 con elecciones parlamentarias ,

[6] Raúl Alfonsín fue el presidente electo en 1983 y renunció antes del término de su mandato en 1989.

[7] Plaza Congreso, ubicada frente al edificio parlamentario, es utilizado como lugar de protestas demostraciones políticas.

[8] Beca organizada por el artista Guillermo Kuitca, es un programa de formación para artistas jóvenes.

[9] Juan Domingo Perón fue político y militar argentino electo presidente en dos elecciones generales consecutivas en 1946 y 1951, y nuevamente en 1973. Creó el movimiento justicialista.

28.3.07

REPRESENTACIÓN/ ESTRATEGIA / CASILLERO/ por José Fernandez Vega








JUEVES 31 DE AGOSTO 2006

Bueno gracias por la invitación. Yo lo que trate de hacer fue ir muy atrás en las palabras y ver que significan en el diccionario, pero antes de eso quería decir algo sobre la secuencia de las palabras que es una secuencia rara.
Son tres palabras, representación, estrategia y casillero. Por un lado representación, una palabra enorme, es como el secreto de la modernidad. Uno puede decir es toda la modernidad porque está la representación en tanto arte, la representación en tanto política y la representación en tanto religión. O sea que tenemos el arte moderno, tenemos la política, con el parlamento como la instancia política prototípica, y tenemos la Iglesia que representa algo.
Entonces hay una carga que nunca se termina de satisfacer, o sea uno puede estar hablando de representación como quien habla de la modernidad en general.
La otra palabra también es grande: estrategia. Creo que es grande por motivos un poco equívocos porque me parece que es una especie de palabra fetiche. Se supone que quien tiene la definición de la palabra estrategia tiene la estrategia, o sea es confundir la definición con cierta operatividad que se le atribuye a la palabra, un poco mágica. Y es una palabra que curiosamente está mucho más en boga en el léxico de los negocios que en el de la política, siendo que haya nacido de una actividad ligada a la política como es la guerra
Estrategia es una palabra que tiene un pasado griego, una etimología griega, pero tengo la impresión que es una palabra bastante moderna en el sentido que se empieza a usar a fines del siglo XVIII y comienzos del s XIX. Yo en un libro ví un poema de Voltaire que habla de la cuestión de la táctica, para es algo nuevo y no sabe bien que significa la estrategia ni la táctica.
Es algo que empieza a circular en el Iluminismo que curiosamente es como la culminación de una corriente de ideas modernas que margina la estrategia, la saca de la política. Dice que donde hay táctica o estrategia donde hay guerra no hay política. O sea la guerra es lo opuesto, donde hay guerra no hay política. La guerra esta ahí para interrumpir la política
La última palabra es casillero y acá hay un bajonazo de tensión porque parece una palabra neutra hasta banal, pero bueno vamos a ver si se puede hacer algo.
Vamos a empezar por representación. Yo copié del diccionario de la Real Academia, que es un diccionario bastante irreal en el fondo, pero para estos fines nos sirven:
Representar: Hacer presente algo con palabras o figuras que la imaginación retiene,
O sea tenemos: hacer presente e imaginación. Hay varias otras definiciones:
Sustituir a alguien o hacer sus veces, desempeñar su función o de una entidad o empresa etc. Ser imagen o símbolo de algo, o imitarlo perfectamente.
La sustitución, la imagen, el hacer presente son todas cuestiones que tiene una gran densidad filosófica.
Entonces, la palabra representación alude a una autoridad, a una dignidad, categoría de la persona, imagen, figura, imagen concepto que se hace presente. La representación tiene esto del presente.
Y después también es como el sinónimo del procedimiento electoral por el que se eligen los representantes. Representación es una palabra tan importante como la palabra método experimental, revolución que son palabras claves de la modernidad.
Hay un artículo de Heidegger que es muy importante, que dice que la modernidad es la época de la representación y que por eso es la época de la imagen.
El habla antes del estallido de los medio, del cine, de la televisión, la época de la modernidad es la de la imagen, es decir la esencia griega se transformó en imagen, y la imagen necesita un sujeto ante el cual se muestra, es decir la idea de la imagen pide la idea de sujeto.
La lección básica de Kant es que en la modernidad no podemos acceder al mundo tal cual es sino que necesitamos representaciones. Y es a través de representaciones que funcionamos en el mundo y conocemos el mundo. Nosotros no vemos como es la cosa en sí, pero podemos construir una imagen de la cosa, tratándose no de una imagen privada y subjetiva sino de una imagen trascendental, o sea común a todos.
Representar según esta idea de Heidegger “es traer ante si eso que esta ahí delante en tanto algo situado frente a nosotros, referirlo a sí mismo, al que lo representa”, es decir la idea de imagen de un sujeto tiene que ver con el realce de la acción del sujeto. No hay representación sin sujeto, y el sujeto de alguna manera es clave en todo el proceso, no hay objetos indiferentes al sujeto. Lo que llamamos mundo es una imagen, es una representación nuestra, es decir la palabra es tan grande que capta al mundo, el mundo es una representación, lo que llamamos mundo es para nosotros una representación.
Entonces en esa representación, en ese hacer presente, paradójicamente se pierde presencia porque hay como una especie de desrealización del mundo, hay algo que se interpone entre nosotros y el mundo. Eso que se interpone es la imagen representativa que siempre nos impide acceder a las cosas en su realidad
Transportado a la política esto significa que hay algo que se interpone entre la acción y la voluntad. Y eso que se interpone es el sistema político representativo, donde no hay identidad sino hay representación.
No es que yo y mi representante somos el mismo, como en el caso de una democracia directa, donde no se necesita un representante sino que yo me represento solo a mi mismo, es decir, yo soy mi propio representante porque de lo contrario estaría enajenándome, dándole a otro poder y capacidades, como hablar en mi nombre.
En el sistema político representativo hay representación, hay alguien que representa a muchos. Por ejemplo un diputado, que además no representa a tal o cual sino representa a todos. Es decir, no es que tenemos un diputado que representa a tal oficio, como en los sistemas estamentales, sino que todos los diputados todos juntos son el pueblo constituido.
Lo que descubrió Benjamin es que la selección de lideres político que se da en el parlamento, (esto también es una idea de Weber), es como un mecanismo darviniano. Ahí salen los lideres que después van a pasar al ejecutivo, pero la selección de lideres termina siendo diferente a como lo había imaginado esta teoría inicialmente. El líder seleccionado no es quien mejor representa al pueblo, o quien mayor carisma ante el pueblo o quien tiene la mejor capacidad argumentativa para que en la instancia del parlamento se puedan imponer sus ideas, sino que el mejor líder es el performer.
Y el mejor performer es el tipo que mejor da en cámara, porque es tan representativo, que esta representando también en el sentido teatral del término. El parlamento se convierte en un ámbito donde el líder se selecciona como si fuera un gigantesco casting. El líder va a ser el que mejor habla, y no el que funciona mejor como parlamentario.
El discurso del líder dice Benjamín, se dirige a un auditorio ilimitado, ubicado fuera del recinto parlamentario. El habla para la televisión.
El resultado dice Benjamín es que los parlamentos quedan desiertos, así como los teatros. Porque el representante no habla para los otros parlamentarios, No hace falta escucharlo, él habla para los que no están ahí. Hay como demasiado teatro en la democracia parlamentaria
En esta modalidad de selección social triunfa finalmente el carisma compatible con el medio técnico que lo vehiculiza; de ella salen vencedores el dictador y la estrella de cine. O sea el tipo que mejor maneja los medios.
Hay un tercer aspecto de la representación que está conectado con la cuestión religiosa. Sobretodo la iglesia católica es el venero de la representación, el papa es el que representa nada menos que a Cristo, y Cristo es representado cada vez que hay misa, en la eucaristía. Es presentado en el sentido que Cristo esta ahí es una presencia real.
Lo que libera esta concepción es el arte occidental, permitiendo que la representación se pueda dedicar a lo suyo y no esté cargada de un contenido sospechoso de idolatría y pueda haber arte occidental. En cambio, en la eucaristía lo que se da es la presencia real, la transubstanciación. Eso permite que alrededor del siglo XIII todo el mundo cristiano pueda hacer arte visual, algo que ni el Islam y ni el judaísmo pueden permitir con tanta fluidez.
Porque la representación encuentra su lugar adecuado y queda desligado de las sospechas de idolatría haciendo imágenes que no debería hacer.
Lo interesante desde el punto de vista político es también la representación papal, porque es una representación que viene desde arriba no desde abajo. En cambio, la representación parlamentaria se supone que encuentra su fundamento en el voto, en la elección.
En cambio al papa lo elige una asamblea que actúa no interpretando algo que esta abajo sino algo que viene desde arriba y lo que elige es un tipo que es infalible que pasa de ser un par a convertirse de repente en el papa, a ser el delegado de Cristo.
Caída la autoridad de la representación del representante queda una literalidad de los intercambios, es decir vínculos que son poco simbólicos. La crisis de la representación parece unir al arte y la política, entonces los parlamentarios pierden autoridad, y las obras de arte también. Entonces, el arte se vuelve demostrativo, hiperrealista, una anti-representación que está en el centro de la escena estética.
Hay un libro de Ginsburg, un historiador que escribió El queso y los gusanos, que llama Ojazos de madera que tiene un capitulo de la representación donde dice que a partir del siglo XII, las cruces iban acompañadas de una frase en latín que le explicaban al creyente que lo que tenia ahí enseña a Dios pero no es Dios, es decir que no tenia que adorar la imagen sino al espíritu en presencia de la imagen.
Entonces, de alguna manera se inicia ahí una desconexión entre la representación y el carácter divino.
La representación, finalmente, tiene una carga estética porque es algo que da forma al caos, que seria la multitud, el pueblo desorganizado. De la misma manera que una obra de arte le da forma a unas tendencias que estarían desconectadas y desligadas.
La idea de representación esta íntimamente ligada con al idea de forma, que es una idea difícil de captar.
Ahora pasemos a la siguiente palabra: Estrategia
Hay distintas definiciones y modalidades de estrategia. Voy a dar dos, que no son la de Clausewitz. Una de 1805 que es de un tal Bülow, que dice:
"La estrategia es la ciencia de los movimientos bélicos fuera del alcance de la vista enemiga; la táctica, la de los movimientos dentro de ella”. Es decir, dentro del campo visual del otro.
Para Clausewitz esta definición no está buena, porque dice que hay que definir a partir del objeto y de los fines que se persiguen y no de estas características. El objeto de la estrategia no es el movimiento y el fin de la táctica no es ocultarse, ocultarse de la vista enemiga.

Después hay otra definición que es posterior a Clausewitz, de la mitad del siglo XIX, de Helmuth von Moltke (1800-1891), quien fue importante por la guerra franco prusiana y estuvo largamente a cargo del Estado Mayor alemán (1857-1888). Él dice que la estrategia es aquello que, una vez estallada la guerra, se vuelve por entero independiente de la política. Es decir, lo que estaba inaugurando era una visión militarista. Lo que dice es,una vez que estalló la guerra nos ocupamos nosotros.

También tenemos la visión no de un militar sino de un académico, uno de los primeros grandes historiadores militares llamado Delbrück, que distingue entre estrategia de desgaste y la estrategia de derribamiento o aniquilación.

Esto es muy productivo para el debate político, en el sentido que nos muestra dos maneras de actuar, una es lenta, es una corrosión progresiva, y la otra habla más de un choque que busca un resultado decisivo. Delbrück dijo que se había inspirado en Claustewitz para esta distinción. Son tipos ideales de estrategia, dos modelos y no quiere decir que no haya otras posibilidades, ni que no se puedan combinar.

Yo creo que lo que dice Claustewitz lo entendió muy bien Perón, que era un tipo que entendía bien las cosas. Cuando daba clases en el colegio militar en los años 20 o 30 no me acuerdo, lo que se enseñaba era que la estrategia carece de reglas fijas, no es una ciencia exacta, que es el delirio de los negocios, es decir cual es la ciencia de la estrategia.

Entonces, se dedica a casos concretos. Un jefe tiene una posición que es interesante, porque aplica principios que aprendió de casos concretos pero también los crea, inventa principios. La guerra es en este sentido un drama no un dogma, y la definición concisa que da Perón es que la estrategia es un saber orientado al poder.

La estrategia es algo que se dirige al poder, así como la guerra también, según Clausewitz uno puede ver la guerra como la capacidad de dominar y aguantar al otro, o sea tener poder sobre el otro, como evitar que siga luchando, desalentarlo, inhibirlo, desarmarlo, derrotarlo.

Entonces, en la estrategia, estamos en el mundo de los fines, y en la táctica en el mundo de los medios, pero medios y fines son siempre conceptos relativos, no hay una estrategia definida en una situación, sino depende del punto de vista que cada adopte para encara esa situación, algo puede ser del orden de los fines o de los medios, y puede cambiar, depende del nivel en el que uno se ubique.

Es interesante la definición del diccionario porque enfatiza esto del jefe como creador, dice

estrategia.(Del lat. strategĭa, y este del gr. στρατηγα).1. f. Arte de dirigir las operaciones militares.2. f. Arte, traza para dirigir un asunto.

O sea las dos definiciones empiezan con arte, en qué sentido es un arte la estrategia, en el sentido que explica Perón.

A Perón siempre se lo cita en los lugares comunes, como “la única verdad es la realidad”, pero acá es Perón antes de ser Perón, era profesor Perón, lo que quiere decir no sólo que el estratega crea principios, sino que la estrategia no es una ciencia exacta. Acá arte se opone a ciencia exacta. Arte es algo que no puede ser objeto de precisión, el arte es algo que se basa en alguna cosa, pero esa cosa no es una regla matemática, es una especie de intuición formada en la práctica, lo que los griegos llamaban prudencia, (phronesis). Es como actuar el arte de tomar decisiones, no hay algo fijo en eso, como no hay algo fijo decimos que es un arte, si hubiera algo fijo, el arte seria nada mas que aplicar reglas, y no es eso.

Bueno ahora viene el anticlímax con la palabra casillero. Y acá yo me baso en el diccionario de la Real Academia, porque dice:

casillero.(De casilla).1. m. Mueble con varios senos o divisiones, para tener clasificados papeles u otros objetos

Viene de casilla así que no lleva a casilla:

Casilla (Del dim. de casa). Casa o albergue pequeño. Cada uno de los compartimentos que se hacen en algunas cajas, estanterías y en varios recipientes, los casiller del juego del ajedrez. Apartado de correos. También esta la expresión sacar a alguien de sus casillas que es alterar su método de vida. Excederse, especialmente por ira u otra pasión.

Es decir que la casilla hace referencia a un orden o estabilidad y lo contrario seria el exceso. Una perdida del control.

Y después esta el verbo,

Encasillar: Clasificar a alguien o algo. Es decir, clasificar, o clasificar mal: Clasificar personas o hechos con criterios poco flexibles o simplistas, proceder rutinariamente

Sobre esto tengo dos frases, una es una definición de Bourdieu:

Nada nos clasifica más que nuestras clasificaciones, en el sentido que tus criterios de clasificación son como una definición de vos mismo.

Y después la otra que lo leí hace poco, en un libro Marcel Schwob, El terror y la piedad, Bs. As., Libros del Zorzal, 2006, p. Schwob es un francés de fin del siglo pasado, que escribió Vidas Imaginarias y dice:

El arte está en las antípodas de las ideas generales,

Es en este sentido es pre-peronista, o sea el arte la estrategia no puede ser objeto de ideas generales

Sólo describe lo individual,

En palabras de Perón, el caso concreto. Estoy jodiendo con lo de Perón, espero que no se molesten.

(El arte) sólo desea lo único. Es decir el general, el estratega, se ve siempre enfrentado a lo nuevo, trata de reconocer en lo nuevo rasgos de lo familiar pero tiene que actuar siempre sobre lo nuevo, es en ese sentido como un artista.

El arte No clasifica; desclasifica

Esto es lo que dice Shwob, y me pareció que estaba bien para que pensemos esto del intento por ir a lo particular, de decir algo significativo de lo particular

Que es, me parece a mi, el hilo conductor que enlaza a todas estas palabras, algo particular que alude a algo más general, en el caso de al representación es claro, yo represento al pueblo argentino…

(…)

Roberto: Perón dice que Napoleón dice que la estrategia es una cuestión de detalles, una cuestión de ejecución.

José: Hay además un sentido de la improvisación, en el caso de Napoleón hay una especie de lema: yo me meto en la situación y después veo, uno se empeña, se mete de lleno y después ve, pareciera que la estrategia es justamente lo contrario. Lo interesante de esto es que disipa las ilusiones marketinera sobre la estrategia como algogo que ya esta planeado, justamente es lo que no es.

Pio, es como la definición esa de si no te ven es estrategia,

José, En ese sentido lo que pensaba Perón era la cuestión de ocultar las propias intenciones,

Roberto, eso lo saca de los chinos…

José, Yo no sé, porque lo de Sun Tzu se puso de moda más tarde, pero no se si lo leyó, además creo que había unas traducción al francés. Además las traducciones de Sun Tzu son cualquier cosa, es como el Tao. No tenés que creértelo mucho, o sino te compras la edición que dice lo que vos querés.

Roberto, Pero lo que si está en todas las ediciones es lo descubrir las intenciones del enemigo y ocultar las tuyas…

José, Si la estrategia es para él como una especie de astucia, esto lo eleva a un principio más general no son recomendaciones practicas, lo de Sun Tzu es una serie de lugares comunes, que no te vea, no seas boludo

Fijate eso frente a la idea de vincular la estrategia con una aspiración de regla que no se puede darse más que en el caso particular, que es un problema complejo o sea trata de sistematizar algo.

La estrategia también se trata de eso, de expectativa, de representaciones del otro. Una de las cuestiones de Clausewitz, es que temas claves de la estrategia no siempre están vinculados con una percepción cognoscitiva, en el sentido que no lo puede leer, lo tiene ahí adelante y no lo puede entender, conceptualizar. Lo que dice Clausewitz que uno de los problemas de la estrategia, para constituirse como una ciencia es decir para alcanzar el estatuto que le exige la modernidad, porque la modernidad exige que para un saber sea algo respetable tiene que ser un saber general, no un arte justamente, porque un arte no es un saber.

Uno de los problemas que tiene es la gran incidencia del azar y de lo que él llama las fuerzas morales, el animo, o la misión, o el tipo de compromiso que puede haber con la pelea, entonces eso hace que la guerra se parezca más a un juego, un juego de azar, un juego serio.

Es como los locos esos que creen tener la clave matemática de la ruleta, quieren dominar el azar.

Lo que dice Clausewitz es no meterse en esa locura, que es típicamente moderna, que hay que tratar desarrollar el componente artístico, más que el matemático, el científico, sin caer en el irracionalismo, sin pensar que tampoco no podemos saber nada. Tampoco caer en ese punto.

Pio, te quería preguntar si encontrabas alguna relación con lo urbano más allá de la política.

José, Yo el tipo de relación que puedo hacer con lo urbano es genérica, la representación y la ciudad, la guerra y la ciudad y seria incapaz de decir algo que ustedes no sepan de eso,

Por ejemplo la cuestión de la guerra y la ciudad, ahora esta vinculada con la destrucción de ciudades, la destrucción inteligente de ciudades, aparentemente inteligente. La gran capacidad de demolición que tiene la guerra. En Bagdad y en el sur del Líbano se ve claramente que la guerra no parece estar dirigida contra otro ejército sino hacia la ciudad.

Pio , La idea de la movilización del pueblo

José, No es el problema que el pueble se movilice sino se queda en sus casas, hay que tirar las casas.

Hay como una mimetizacion de enemigo con los civiles

Pio, en la modernidad no se puede separar las fuerzas militares de la ciudadanía,

Xx: además esta la idea que se puede resolver el conflicto bélico desde el aire, se intenta doblegar al enemigo con bombardeos en las ciudades, contra los ciudadanos, no contra el ejército.

(…)

Jose, Es interesante porque la aviación lo que posibilitaba, lo que se llamaba el bombardeo estratégico, en el sentido que lo decía Büllow, podes bombardear lo que esta atrás de la línea, podes ir al corazón de la vida civil del otro. Y entonces, empezó una escalada donde los civiles comenzaron a ser la mayor cantidad de victimas de las guerras. Esto es nuevo es del siglo XX, y es un escalda,

Pio, uno de los escenarios de la guerra es la ciudad

Jose, es un como trofeo

Pio, es un trofeo o un escenario?

Jose, el trofeo es como la demolición de la ciudad no conquistarla.

Pio, se podría demoler aun más.

(…)

Xx, Existen los crímenes de guerra …

Jose, El crimen de guerra es posterior a Clausewitz

Roberto, eso Clausewitz no lo aceptaría, se burla de la gente que se pone a medir la guerra por el sentimiento humano, es parte de la lógica de la guerra. Además el otro reacciona, no es un ser inerte, es un campo de fuerza que se defiende contra vos…

Pio, también esta la teoría famosa de los juegos, era esto de calcular si era conveniente destruir completamente al otro, o si era posible.

Jose, La teoría de los juegos después se complejizó. El reproche claustewitziano a esta teoria es que hay como racionalidades perfectas en cada lado, nadie se vuelve loco. Es aprecido a la teoría económica, no hay fricción, no hay azar, no hay errores. Son como jugadores perfectos del ajedrez, es como el homo economicus del modernismo, siempre esta buscando mejorar sus ganancias, pero en realidad tenés que por ejemplo el mercado no es transparente…

Roberto, la mayoría de los supuestos de la teoría económica no se dan,

Mauricio, hay mas altruismo de lo que te imaginas…

P, después te quería preguntar si pensabas que entre las dos primeras palabras representación y estrategia que describían dos aspectos de las ciudades no había una relación, si una no definía a la otra, cuando vos describías la situación teatral del parlamento… si no había algo del campo de los intereses estratégicos en esa acción.

Jose, la idea de la representación parlamentaria es una historia de la pérdida de la autoridad de los individuos, la historia de la insignificancia subjetiva, mostrada, puesta en escena. Porque el parlamentario es el tipo que responde a si mismo, no es un comisionado, no hace una representación de tipo fiduciaria, no va como mandato, no es una representación de tipo privada, él representa a todo el pueblo y de la manera que a él le parezca conveniente. La figura del parlamentario es una figura del siglo XIX, la del pequeño parlamento, que es todo gente bien, que comparte intereses, lenguajes, se ven a así mismo como la nación, se escuchan, se convencen.

En el parlamento actual todos sabemos que las decisiones se toman en comisiones y después van y se hace un teatro y cuentan los votos que ya sabían que había.

O sea q nadie cambia el voto por lo que escucha en el debate, tiene que estar loco para hacer eso, lo echan de inmediato del bloque si dice: me convenció el argumento, lo van a tratar de imbécil, el otro puede ser Cicerón pero vos tenés que votar esto.(risas)

Mauri, es anti performer,

José, Claro, es antiperformer, el parlamento tiene algo de performer, por ejemplo en el parlamento ingles se prohibía leer los discursos porque se supone que si vos lees los discursos te lo escribió algún otro, estas leyendo un guión, no estas en la espontaneidad del intercambio de ideas.

Pio, son dos tipos de teatro

José, Imaginate vas a ver Edipo Rey y el tipo esta leyendo. El teatro leído le quita drama, le quita intensidad al asunto

Lo puede aprender de memoria, pero de lo que se trata es de entrar en un debate, no podés aprenderte de memoria algo que no sabes como se va a desarrollar, vos podes aprenderte de memoria tu primera exposición. Pero después entras en un debate parlamentario.

Es interesante porque le tenían mas confianza a los actores, los ingleses.

Se trata de al irrupción de las masas que altera todo esto y que convierte cada vez mas a los parlamentario en lo que debían no ser, es decir en representantes de grupo de tipo estamentario, o de grupo de interés, no hay tipos que se representan a si mismo,

Por eso cuando surge alguno, produce una disrupción.

Pio, si el ejercito puede ser considerado como un estado dentro del estado, la idea esta de que en un momento termina la política y empieza lo que se llama estrategia, entonces se podrían pensar que hay dos formas de tomar de decisiones, de manejar los asuntos de la ciudad, ¿no pensás que hay un orden homogéneo, que es política, y un orden urbano que se refiere a la política, sino que hay otro orden en la ciudad que es la estrategia lo cual transformaría un poco la situación?

José, yo creo que el campo del urbanismo debe cambiar un poco en relación con los cambios de la guerra misma, por ejemplo para cierta modalidad de guerra, que nosotros llegamos a conocer eran importantes las avenidas anchas, los lugares que se pudiera circular, que pudieran circular vehículos pesados que se pudiera llegar rápido al centro, un sistemas de autopistas, que los cuarteles estuvieran cerca de las ciudades, la defensa de la ciudad era muy importante.

Ahora quizás el casillero es mas importante que eso, ahora es más importante tener sistematizada la ciudad, que esta visión que venís de un cuartel y tomas la ciudad, tenés que estar en la ciudad, la estrategia es distinta,

Tenés que saber cosas sobre la ciudad, o sino adoptar la otra estrategia que es este bombardeo indiscriminado. Demoler la ciudad.

Mauricio, te quería preguntar si ahora en la ciudad se perdió la idea de batalla, no hay una batalla abierta sino un desgaste continuo dentro de la ciudad. Dado también por la forma de la ciudad, un desgaste dentro de la ciudad, en Irak todos los días pasa algo pero no hay una batalla.

José, hay como una idea qué se significa políticamente bombardear a distancia, políticamente implica como una idea de un poder que no se quiere meter, no quiere hacer una denominación territorial porque no sabe como hacerlo, porque no quiere hacerlo, porque no tiene una idea imperial del tipo romana, jurídica. Va revienta y se va, controla lo que quiere controlar y ya, eso es una cosa interesante, eso habla del uso del arma aérea sistemática, es un poder que no quiere estar ahí bajo no solo por el costo político de las bajas propias, sino porque no que tiene nada quee hacer ahí abajo.

Israel, no quiere hacer de eso una democracia del tipo israelí, no tiene una misión, es un poco la idea de la guerra de cero bajas propias, tiene un sentido que todos entendemos que no haya problemas interiores, pero también habla de un tipo de objetivo que se persigue.

Roberto, esto estaba dirigido, teóricamente a que la población libanesa asile a Hezbollah

José, o q no festeje tanto los ataques de Hezbollah porque las represalias son estas, es una cosa disciplinadora, que les salio mal, porque se excedieron en el golpe.

La crisis política esta en el interior de Israel.

Hay un articulo Avineri, Anti- war, lo que paso fue un poco, usando las palabras que usamos acá, se impusieron las ideas de Moltke , hubo un liderazgo militarista. El tipo hablaba del jefe de la fuerza aérea defensa israelí, que es aviador justamente y es medio brutal, le preguntan usted que siente cuando lanza una bomba sobre un grupo de edificios, y él contesta: una ligera reverberación en el ala,…. un humanista, un urbanista, por la negativa…

Hubiera cambiado un poco el periodismo argentino, si le preguntaban acá, viste que acá preguntan, que sintió cuando le mataban a su hijo…

Bueno, el tipo lo que dice es que la solución no es militar, el ejercito israelí esta preparado para combatir a Siria, a Irán y para ser de policía colonial en Gaza pero no para una guerra de guerrillas y lo que decía tiene que ver con una estrategia disimétrica porque a una tropa regular los objetivos que pretende alcanzar en una guerra no son los mismos que los de una guerrilla, porque a la guerrilla le basta con no perder y el ejercito regular tiene necesariamente que ganar.

La idea que las tropas regulares tienen que imponerse, quizás militarmente bastante Hezbollah pero la sensación no es que establecieron el orden ellos, no desarmaron al enemigo en el sentido de quitarle la voluntad de lucha.

Pio, ¿no hay una diferencia de alguien comandado por la estrategia y alguien comandado por la política?

José, sí, es lo que decíamos antes pareciera que del lado israelí hubo una cosa medio más militarizada, además las fuerzas morales se vieron afectadas porque aparentemente este es el primer retroceso israelí esto es grave porque quiebra la imagen, la representación de invulnerabilidad del ejercito israelí. Esto tiene consecuencias graves.

(…)

Algo interesantísimo que el tipo que primero denuncio al complejo militar, fue Eisenhower que era un militar y conservador, el vice era Nixon, es una cosa rara, el lo que dice que el único que puede tener autoridad sobre un militar es un militar. El lo tenia que decir primero porque nadie se iba a atrever a decirlo después de él. Ahí, hay un cambio de componente de poder, hay una industrialización del ejercito, ahora lo que dicen es que Estados Unidos esta completamente militarizado,

Charles Johnson, que escribió un libro llamado Blowback, blowback es un termino usado por la CIA, sería el contra efecto, es un escritor que dice que hay un militarismo rampante, que hay una casta militar, los tipos tiene como 1000 bases a lo largo de todo el mundo.

Jonson se presenta a si mismo como un especialista de la guerra de oriente, estuvo en la guerra del pacifico, fue asesor de la CIA, fue usado en la guerra anticomunista, experto de China y Japón.

Entonces, lo que dice es que hay un comando en Estados Unidos mismo, hay como una especie de sociedad paralela, la sociedad militar es una sociedad paralela, los militares, viajan en sus propios aviones, juegan en sus campos de golf, hay implantación de ciudades, countries militarizados, tiene sus propios lugares, sus ciudades, sus maestras.

La idea de los romanos, no es tan así, había una idea de imperio territorial de civilizar, de imponer una ley, de civilizar. Esto no es así, el multiculturalismo de alguna manera ayuda, acá esta tu cultura acá la mía, no vamos imponerles nuestras ideas para eso esta Hollywood lo que se llama el soft power, este es el hard.

Xx, después esta lo que dice un tal John Perkins, el como economista trabajo para la National Security el hablaba como funcionaba la cuestión de los créditos a través del Banco Mundial, generar endeudamiento con la idea de que no se puedan pagar, y tenerlos agarrados,,, están como estratégicamente marcados..

Roberto, la deuda de Estados Unidos esta controlada por China, China podría liquidar el mercado internacional pero no lo hace porque esta más preocupado por su estabilidad interna que destruir a Estados Unidos, tiene 1300 inserrucuiones por año. En el mundo contemporáneo donde la naciones están funcionando en un régimen internacional, las ciudades vuelven a tomar una importancia crucial porque son unidades que pueden escapar o tienen una chance de juego dentro de la globalización, un países se desintegran pero las ciudades no puede tener sus políticas propias

José, hay un tipo que escribió un libro, planet of slams hay todo un debate sobre las megametropolis que en determinado momento la mitad de la población va a vivir en ciudades

Mauricio ,Ya hay dos mil millones que viven en slam

José, Ahora hay un tercio de al población viviendo en ciudades, eso es un tema, ciudades que colapsan, por ejemplo Buenos Aires con el tránsito, si la progresión es así muy rápidamente no va a tener sentido usar el auto.

Mauricio, Bombay con las cloacas

José, Acá la gente se queja están porque haciendo torres, son dos mil baños q …, además están mas alto caen con mas fuerte

Hay como una teoría del equilibrio económico que los bancos funcionan porque nadie va a sacar la plata al mismo tiempo, digo hay otra manera de hacer la revolución que es tirar la cadena todos al mismo tiempo.

3.10.06

REPRESENTACIÓN, ESTRATEGIA, CASILLERO - José Fernández Vega


notas previas tomadas por José Fernández Vega - aun queda completar la desgravación de la charla

Glosario de urbanidad temporada 2006
Jueves 31 de agosto, invitado José Fernández Vega


REPRESENTACIÓN

palabra clave de época

Los recuadros presentan las entradas de los términos según el Diccionario de la Real Academia Española, versión CD-Rom, 25ª. Edición

representar (Del lat. repraesentāre).1. tr. Hacer presente algo con palabras o figuras que la imaginación retiene. U. t. c. prnl.2. tr. Informar, declarar o referir.3. tr. Dicho de una persona: Manifestar el afecto de que está poseída.4. tr. Recitar o ejecutar en público una obra dramática.5. tr. Interpretar un papel de una obra dramática.6. tr. Sustituir a alguien o hacer sus veces, desempeñar su función o la de una entidad, empresa, etc.7. tr. Ser imagen o símbolo de algo, o imitarlo perfectamente.8. tr. Dicho de una persona: Aparentar determinada edad.9. tr. ant. presentar.10. intr. Dicho de una persona o de una cosa: Importar mucho o poco. La amistad representa mucho para mí.


representación.(Del lat. representatĭo, -ōnis).1. f. Acción y efecto de representar.2. f. Autoridad, dignidad, categoría de la persona. Juan es hombre de representación en Madrid.3. f. Figura, imagen o idea que sustituye a la realidad.4. f. Conjunto de personas que representan a una entidad, colectividad o corporación.5. f. Cosa que representa otra.6. f. Der. Derecho de una persona a ocupar, para la sucesión en una herencia o mayorazgo, el lugar de otra persona difunta.7. f. Psicol. Imagen o concepto en que se hace presente a la conciencia un objeto exterior o interior.8. f. desus. Súplica o proposición apoyada en razones o documentos, que se dirige a un príncipe o superior.9. f. ant. Obra dramática.~ gráfica.1. f. Mat. Figura con que se expresa la relación entre diversas magnitudes.~ mayoritaria.1. f. Procedimiento electoral por el que se eligen representantes a quienes obtienen mayoría de votos.~ proporcional.1. f. Procedimiento electoral que establece una proporción entre el número de votos obtenidos por cada partido o tendencia y el número de sus representantes elegidos.de ~.1. loc. adj. Dicho de una cosa: Que realza una función o cargo.□ V. gastos de

Los fragmentos corresponden a un capítulo del libro de J. F. V. Lo contrario de la infelicidad (Buenos Aires, Prometeo, 2006).

En el glosario de la modernidad el término «representación» ocupa un lugar no menos destacado que el de otros más habitualmente asociados a la época, como revolución, crítica o método experimental. En un escrito fechado en 1938, Martin Heidegger consideró a la modernidad como la era de la imagen (Bild) y entendió que el concepto de representación (Vorstellung), ya se hablara de las teorías del conocimiento o del arte que en ella se desarrollaron, cifraba toda la época.

En su reflexión, Heidegger dejaba de lado un tratamiento explícito de la política, terreno en el cual el problema de la representación ocupa un lugar igualmente relevante. El debate sobre una legitimidad fundada en la modalidad representativa que debía adquirir la soberanía no es, por supuesto, una polémica totalmente originada entre los modernos. Tiene una raíz teológica y, de hecho, es uno de esas nociones que, secularizadas, la política de nuestro tiempo heredó del pensamiento cristiano.

(...) la representación, un término que Heidegger elevó a la categoría de clave metafísica. En el marco de su filosofía, difícilmente pueda pensarse en una alusión más importante que aquella sobre la «esencia de lo ente y de la verdad», cuya (distorsionada) determinación moderna él detectó en la omnipresencia de la imagen que representa ante el sujeto. En ningún otro momento histórico, explica Heidegger, la imagen había resultado algo tan crucial para la autocomprensión occidental. Su meditación gira en torno de la representación como instrumento de la ciencia, donde su introducción provocó tales transformaciones que terminaron por distinguirla radicalmente respecto de cualquier comprensión previa del saber.

(...) Porque, según Heidegger, «representar quiere decir traer ante sí eso que está ahí delante en tanto que algo situado frente a nosotros, referirlo a sí mismo, al que lo representa». Como el hombre moderno «se sitúa respecto de lo ente en la imagen» y esto nunca había sucedido antes, la modernidad pone en escena dos nuevos personajes: el sujeto como referencia absorbente y, frente a él, la reproducción que representa algo, y que es ella misma un producto humano. Cada objeto se convirtió en una representación ante la conciencia, y en ella se sostenía un nuevo criterio de verdad.

(...) La consecuencia de estas evoluciones fue una especie de desrealización enajenante: «únicamente donde lo ente se ha convertido en objeto del representar se puede decir de algún modo que lo ente pierde su ser». De manera que, considerada en sí misma, la imagen implica una pérdida de presencia; los fantasmas de un mundo unificado, organizado y tecnificado toman el lugar de los dioses y de la antigua consistencia ontológica. La voluntad de poder humana completa el ocultamiento del ser en el momento mismo en el que se adueña del mundo como técnica.

(...) paralelismo que (Benjamin) traza entre la representación política y la teatral. De acuerdo con Benjamin, ambas formas de representación habían sido conducidas a una crisis derivada menos de los ataques de la izquierda o la derecha que del propio desarrollo técnico en el que se respalda la evolución de la sociedad burguesa. Por ejemplo, la selección del líder político parlamentario también se lleva a cabo según los mecanismos que determinan el trabajo del actor de cine. En la democracia, explica Benjamin, ya no se habla en persona para el parlamento, los otros representantes constituidos como público, sino para el micrófono o la cámara. El discurso se dirige a un auditorio ilimitado, ubicado fuera del recinto. El resultado es que «los parlamentos quedan desiertos, así como los teatros». En esta modalidad de selección social triunfa finalmente el carisma compatible con el medio técnico que lo vehiculiza; de ella «salen vencedores el dictador y la estrella de cine».

(...) (Para Carl Schmitt) La representación de la figura papal está encarnada en un individuo investido de autoridad, muy lejos de esa trasmisión impersonal de poder característico de las burocracias modernizadas. Un Dios mezclado con los asuntos humanos, un Dios personal y mundano, exige un tipo de representación que sea asimimismo personal. Esta concepción impregna también a la política, según Schmitt. O, mejor dicho, debiera impregnarla.

De manera que una noción crucial como la de representación pública (Repräsentation), cuya autoridad proviene necesariamente desde «lo alto» según Schmitt, se convierte en el mejor de los casos en mera representación jurídico-económica, una figura del derecho privado (Vertretung).

Por tanto, el mito que respaldaba la forma política de la representación sustantiva tiende a desvanece bajo los mecanismos del estado burocrático moderno que lo vuelven algo extraño. Nuevas mitologías sucedáneas son incapaces de reemplazar la fuerza incomparable del mito de la iglesia: la representación de Cristo. El arcano de la representación personificada resulta incompatible con el ideal liberal de autotransparencia de la sociedad.

(...)La modernidad rechaza por absurdos los fundamentos de la representación auténtica: la Idea, lo alto, esas fuentes de autoridad básicas que luego permiten cierta forma de encarnación. Y para Schmitt resulta imposible la representación sin trascendencia, i.e., sin jerarquía.

(...)La realidad así conformada facilita la idea de representación como delegación política. Pero para Derrida la delegación termina suponiendo el reemplazo de unos sujetos por otros; esta sustitución es posible en la medida en que todos ellos resultan «objetivables». Con tonos sombríos, expone las consecuencias de esta operación: «…aquí tenemos el reverso de la ética democrática y parlamentaria de la representación, a saber, el horror de las subjetividades calculables, innumerables pero numerales, las muchedumbres en los campos o en los ordenadores de las policías…». Estas observaciones son un productivo añadido al texto de Heidegger. Lo sitúan plenamente en el terreno político del que se sustraía y lo encuadran en el problema central, el de la difícil trasformación de las representaciones de una élite en un sistema democrático de masas.

Un arte mostrativo, que provoca estupor con su violencia inhumana, según Paul Virilio, parásito de la ciencia e incapaz de representación; un realismo «idiota», de acuerdo con Mario Perniola, difusor de una sensibilidad «psicótica».


ESTRATEGIA
Palabra fetiche

estrategia.(Del lat. strategĭa, y este del gr. στρατηγία).1. f. Arte de dirigir las operaciones militares.2. f. Arte, traza para dirigir un asunto.3. f. Mat. En un proceso regulable, conjunto de las reglas que aseguran una decisión óptima en cada momento.

Los fragmentos corresponden a pasajes del libro de J. F. V. Las guerras de la política (Buenos Aires, Edhasa, 2005).


Las magnitudes, tomadas de las líneas de operaciones, son los puntos de partida que guían las maniobras; Bülow prácticamente reduce el arte militar al dominio de ellas en su libro Lehrsätze des neuern Krieges (Berlín, 1805). Clausewitz, sin duda bajo la directa influencia de sus observaciones sobre la conducción napoleónica que busca la batalla en lugar de evitarla, critica esa obra y se detiene especialmente en el examen de la definición de táctica y de estrategia de Bülow, que considera muy deficientes. En su libro, Bülow había afirmado que "La estrategia es la ciencia de los movimientos bélicos fuera del alcance de la vista enemiga; la táctica, la de los movimientos dentro de ella". Su crítico estima que esta explicación es completamente mecánica y antifilosófica, y que poco tiene que ver con la necesidad de definir una disciplina a través de su objeto y de los fines que con ella se persiguen. El objeto de la estrategia no es el movimiento en sí mismo considerado; el fin de la táctica no es el ocultamiento de la propia disposición. Tiempo después, en Vom Kriege, Clausewitz haría una innovadora resignificación de ambos conceptos, emancipándose de las variables espaciales o relativas a la visibilidad que dominan las nociones de Bülow. Con todo, aquella definición de los términos centrales del saber militar significó un progreso en un contexto histórico que todavía se remitía de manera recurrente a los ejemplos de la antigüedad clásica.

El concepto de táctica recién adquiere con Bülow el sentido de arte de dirigir la batalla. En su Dictionaire philosophique, Voltaire refleja la opinión militar dominante en su época respecto de la táctica; por una parte, la identifica en general con "la science de la guerre"; por la otra, se funda en su sentido etimológico para describirla como el arte de formar y disponer la tropa para la batalla.

Es improbable que Helmuth von Moltke (1800-1891), largamente a cargo del Estado Mayor alemán (1857-1888), haya leído la obra. Su definición de la estrategia como algo que, una vez estallada la guerra, se vuelve por entero independiente de la política es decididamente anti-clausewitziana.

(...) la distinción de Delbrück entre Ermattungsstrategie y Niederwerfungsstrategie (estrategia de desgaste y de derribamiento) posee una raíz histórica y unos condicionamientos sociales y económicos que la vuelven consistente e indispensable para el análisis. Basándose en Clausewitz, Mehring explica el motivo histórico de la distinción entre ambas. Las guerras del siglo XVIII habrían sido típicas guerras de gabinete (el último ejemplo es el constituido por la Guerra de los Siete Años), mientras que los conflictos desatados por la revolución francesa a partir de 1792 se encuadrarían bajo el concepto de guerras del pueblo (Volkskriege). Las tácticas de combate y los objetivos políticos que se perseguirían son en ambos casos muy distintos (...)

(...) (En su libro de texto sobre historia militar) Perón comienza destacando que la estrategia no puede ser exclusivamente pura ni empírica; requiere tanto de una guía racional como de los aportes de la historia y de la observación directa. La importancia de la historia se encuentra fuertemente subrayada: constituye la fuente racional para la enseñanza que busca "desarrollar el juicio y la decisión" del militar. La estrategia carece de reglas fijas, no es una ciencia exacta; su método es "objetivo-subjetivo", aplica categorías y conjuga el análisis y la síntesis en casos concretos. El jefe, por tanto, deberá aplicar principios en su acción, pero también crearlos. La guerra es un drama, no un dogma; si bien, al igual que ocurre en las bellas artes, precisa una técnica y una teoría para ser eficaz en el único nivel que resulta decisivo: el de la práctica. Pues la estrategia es, según la definición más general, un saber orientado al poder. A otro nivel, la estrategia se define, también en consonancia con lo afirmado en Vom Kriege, como conducción de la guerra por parte de un comando superior, por oposición a la dirección de la batalla a cargo de un comando inferior[1].



[1] Cf.: VK, I, III, 1, p. 345 y ss.

CASILLERO

Palabra ordinaria, en apariencia banal

casillero.(De casilla).1. m. Mueble con varios senos o divisiones, para tener clasificados papeles u otros objetos

casilla.(Del dim. de casa).1. f. Casa o albergue pequeño y aislado, del guarda de un campo, paso a nivel, almenara, puerta de jardín, etc.2. f. Despacho de billetes de los teatros y cines.3. f. Escaque del ajedrez o del juego de damas.4. f. Cada uno de los compartimentos en que quedan divididos los tableros de otros juegos.5. f. Cada una de las divisiones del papel rayado verticalmente o en cuadrículas, en que se anotan separados y en orden guarismos u otros datos.6. f. Cada uno de los senos o divisiones del casillero.7. f. Cada uno de los compartimentos que se hacen en algunas cajas, estanterías y en varios recipientes.8. f. Cuba. Trampa para cazar pájaros.9. f. Cuba. carnicería (ǁ tienda donde se vende carne).~ postal.1. f. Am. apartado de correos.sacar a alguien de sus ~s.1. fr. coloq. Alterar su método de vida.2. fr. coloq. Hacerle perder la paciencia.salir, o salirse alguien de sus ~s.1. frs. coloqs. Excederse, especialmente por ira u otra pasión

encasillar.1. tr. Poner en casillas.2. tr. Clasificar a alguien o algo.3. tr. Considerar o declarar a alguien, muchas veces arbitrariamente, como adicto a un partido, doctrina, etc. U. m. en sent. peyor.4. tr. Clasificar personas o hechos con criterios poco flexibles o simplistas.5. tr. Dicho de un Gobierno: Señalar a un candidato adepto el distrito en que lo presentaba para las elecciones de diputados.6. prnl. Limitarse a sí mismo, proceder rutinariamente en el ejercicio de un arte o profesión. U. t. c. t

Nada nos clasifica más que nuestras clasificaciones (Bourdieu)

“El arte está en las antípodas de las ideas generales, sólo describe lo individual, sólo desea lo único. No clasifica; desclasifica”

Marcel Schwob, El terror y la piedad, Bs. As., Libros del Zorzal, 2006, p.

19.11.05

PATERNALISMO, REPRESENTACION, ABURRIMIENTO - Rafael Spregelburd

martes 22 de noviembre

Marina Zuccon: Yo tenía ganas de aclarar para la gente que viene por primera vez al glosario de urbanidad. Nosotros elegimos ese término porque agrupaba palabras en relación a un campo de interés. Ese campo de interés tiene que ver con discusiones que nosotros tenemos sobre la ciudad, y a su vez la palabra urbanidad la pensábamos en oposición a urbanismo, en cuanto a la sociabilidad y la convivencia. La mecánica de este glosario es un invitado que recibe tres palabras…

Rafael Spregelburd: …que no sabe nada del tema…

MZ: …que cree que no sabe nada del tema, que nos interesa lo que puede hablar sobre estas tres palabras que recibe, una como herencia del invitado anterior. (…) Rafael es el último invitado de este año. El año que viene continuamos. ¡Bienvenido Rafael!

RS: Bueno, muchas gracias. ¡Vamos a ser esclarecedores! Tenemos que empezar con la palabra paternalismo. Yo no llegué a leer toda la desgrabación que hicieron de Judith, estaba incompleta, no sé qué dijo de paternalismo. Un poco bromeábamos cuando nos reunimos: yo tenía la sensación -por como se llevaba ese encuentro, el anterior- me parecía que si las palabras no generaban cierta polémica eran difíciles de definir. Y ésta es la primera de las sensaciones en relación a las palabras propuestas. Sobre todo paternalismo, inmediatamente pensé: yo no tengo absolutamente nada para decir sobre el tema, y me hubiera gustado un poco ver en qué había quedado la discusión anterior, para ver si podía aportar algo sobre esa discusión pasada. Pero en principio a mí me parecía muy evidente que paternalismo es una palabra que tiene connotaciones básicamente negativas, que hay que estar en contra de la palabra. Además, dicho en este país, paternalismo suena a peronismo, las palabras tienen connotaciones que se asocian inmediatamente de acuerdo a una comunidad de sentido determinada que las produce y las decodifica. No creo que haya sido casual la elección de esa palabra. Y por otro lado, pensaba si existirá en este glosario una palabra que signifique lo mismo que paternalismo y no tenga connotaciones negativas, y ésta era la primera de mis inquietudes: ¿es lo mismo que paternidad? Me parece que no, que no hay, que la terminación en -ismo ya implica una desviación de alguna cosa, y que por lo tanto es una palabra axiológicamente negativa, y no sé muy bien por qué… en realidad, si debo hablar desde un lugar autobiográfico, yo no he reproducid prácticamente ninguna situación de paternalismo con mis padres, sino más bien con algunos maestros, es decir, aquellas personas con las cuales uno está aprendiendo un quehacer, una actividad. Y en todo caso me parece que sí: las relaciones del pasaje de los conocimientos en distintas áreas en este país suelen ser muy paternalistas. A lo mejor no es un rasgo de nuestra generación, y podemos tranquilamente echarle la culpa a otra generación, que se ha ocupado de transmitir cierto bagaje de conocimientos de una manera paternalista. En el caso del teatro es muy evidente, muy muy muy evidente; parece que ciertas generaciones -para poder soportar la existencia de alumnos o discípulos- primero tienen que reafirmarse a sí mismas como las dueñas de un conocimiento, y esto en el campo del teatro es tan divagante… es una lotería… porque los públicos cambian mucho, y porque los conocimientos, los presuntos conocimientos le pertenecen generacionalmente a creadores y público en su conjunto. Pero no hay mucha comunicación entre generaciones, ¿se entiende lo que digo? Voy a dar un ejemplo muy claramente paternalista, una anécdota que me tocó vivir, a riesgo de repetir eternamente la misma cantinela ofendida. El teatro San Martín una vez convocó a un grupo de autores, ni siquiera era un grupo, llamó a ocho autores que ellos decidieron por distintos motivos, para formar un grupo de obras para lo que se llamaba en ese momento la Comedia Juvenil del teatro San Martín. Era todo un error. Por empezar, la suposición de que hay una forma juvenil de actuar determinados textos. O que los actores jóvenes no sirven para un supuesto gran teatro, y que por lo tanto esos actores jóvenes, que eran los mejores promedios egresados de las mejores escuelas de actuación municipales y nacionales, requerían de unos textos escritos por jóvenes, porque no estaban a la altura de los grandes clásicos. O algo así. Esto era lo que se escondía bobamente, sin aparecer con claridad, debajo del proyecto. Tenían un grupo de actores jóvenes, supuestamente muy buenos, o por lo pronto ellos y sus maestros los habían calificado como muy buenos, que no les servían para hacer las obras que se supone que el San Martín tiene que hacer. Claro, habían armado un grupo de actores muy jóvenes… ¡para recitar a Tirso de Molina! Cuando para eso ya había camadas enormes de actores mucho mayores, que a lo mejor incluso se habían entrenado en ese conocimiento, en esas habilidades declamativas, sin desmerecer a Tirso, que de todos modos no necesita de nosotros ni de nuestra defensa. Pero el paternalismo suponía que ese lugar, el lugar de los jóvenes, es patrimonio de los padres, que son quienes lo deben adjudicar y quienes lo deben construir. Claro, los jóvenes no se reúnen en torno a la idea de ser jóvenes: -“¿Vamos a hacer una obra joven?” –“¡Vamos!” (risas). Creo que en todas las áreas es un poco así, pero son los viejos los que dicen “debemos hacer algo por los jóvenes, habilitemos aquí un espacio, armemos una comedia juvenil”. Pero la tal Comedia Juvenil parecía fracasar sistemáticamente, obra tras obra, porque les daban a esos actores jóvenes, en principio, directores viejos, y luego, obras que a esa gente a lo mejor tampoco les interesaba. Entonces llegamos nosotros ocho, y fue mucho peor. Éramos Javier Daulte, Alejandro Tantanian, Jorge Leyes, Carmen Arrieta, Alejandro Rovino, Alejandro Zingman, Ignacio Apolo y yo. El encargo era que teníamos que escribir obras para entre 6 y 12 actores “jóvenes”. Y entonces nosotros nos preguntábamos: ¿Qué quiere decir eso, que actúan mal? (risas) ¿O que los personajes tienen que tener entre 20 y 30 años? Digo, porque nuestro teatro, el teatro de nuestra generación, que no responde necesariamente a un sistema realista, la edad de los personajes es un problema aparente... No importa mucho, a veces, qué edades tengan los actores que hacen nuestros textos. Así es que no entendíamos muy bien el encargo de los padres. No entendíamos cómo debíamos someternos a esa relación, y en el mejor de los casos, y si teníamos suerte: ¿Qué nos podía pasar? Que la obra que surgiera de ese taller se estrenara, que la dirigiera un director…. por supuesto de otra generación, no le iban a dar el taller, o esas obras, a directores jóvenes, ¡si los directores jóvenes no saben hacer nada! Entonces era una muy clara relación paternalista. El otro día, cuando nos vimos para perpetrar este encuentro, no la mencioné, y creo que sólo me dediqué a hablar de mis problemas personales con uno de mis maestros, a ver si eso echaba luz sobre la palabra que me dieron, pero me parece que éste era un ejemplo mucho más claro. Un ejemplo que terminó muy mal: a los dos meses de estar en el taller, empezó a pasar que nosotros ocho -no nos conocíamos previamente- empezamos a funcionar muy bien como grupo, es decir, uno podía hacer devoluciones del trabajo del otro sin el fantasma de crear una relación paternalista con el otro Éramos pares. Entonces yo le podía hablar de igual a igual a otros autores, y también podía escuchar de igual a igual, y a su vez, entender que a lo mejor me estaban diciendo algo con la mejor buena voluntad que a mí no me servía para nada, y el decirle “no me sirve para nada lo que me estás diciendo sobre mi obra” no implicaba una ruptura de ningún verticalismo, por lo tanto se podía decir y no producía ningún problema severo. Ahora, los coordinadores del taller juvenil, que eran Roberto Cossa y Bernardo Carey, con todo el respero que a todos nos merecieron siempre estos autores, no entendían media palabra de las obras que estábamos escribiendo (y no tenían por qué, imagino). Claro, vienen de una experiencia teatral completamente distinta, simbólica, metafórica, que no tiene mucho que ver con lo que ocurre en mi generación. No entendían no sólo las obras, sino que tampoco entendían lo que a nosotros se nos ocurría discutir sobre las obras, y se desesperaban porque pasaba el tiempo, y los textos para éstos ávidos actores jóvenes que no podían actuar a Tirso de Molina no aparecían. Entonces a los dos meses nos pidieron un borrador de las obras para elevarlas a la Dirección del Teatro San Martín, que en ese momento era Juan Carlos Gené. La idea de elevarlo era una idea muy clara en este sistema de relaciones. Ellos no podían decir nada porque no las entendían, ni les gustaban, es lógico. Quien los había contratado, bueno, que decidiera él. Me parece que era una generación que además -supuestamente muy comprometida con la izquierda, la militancia y demás- reprodujo muy claramente un sistema paternalista en el tratamiento de su doctrina, y también en el tratamiento de lo nuevo, y la idea de la aparición y asimilación de lo nuevo. Juan Carlos Gené leyó las obras, le parecieron todas una porquería, y nos dijeron que ninguna valía la pena salvo una, si le cambiaban alguna cosa…, era una obra de Javier Daulte. A lo cual, los coordinadores se sintieron muy mal, sintieron que su proyecto bien intencionado había fracasado, que como docentes habían fracasado. A lo cual nosotros –que estábamos un poco rabiosos- estallamos diciendo más o menos que ellos no eran nuestros docentes, que ninguno de nosotros hubiera elegido estudiar con ellos, con todo el respeto que se le tiene a la dramaturgia de estos autores. Exigíamos que no se pusieran en esa situación y no sintieran que éramos los hijos díscolos. “No somos hijos, y ustedes no son padres.” A lo sumo, y es lo que ellos pensaban, era una relación de abuelo-nieto, que es mucho peor que paternalista, porque uno con los abuelos ni siquiera se pelea, ¿no? Los abuelos son así, uno dice –bueno, los tolero, los quiero- pero no hay verdadera pelea A los padres uno a veces trata de cambiarlos, o los padres tratan de influir sobre sus hijos, pero los abuelos, ¿que hacen con los hijos de los hijos? Pasean, los malcrían, hacen otras cosas, no es una relación directamente paternalista, no hay necesidad de discutir… El grupo fue disuelto porque los coordinadores del taller renunciaron. Ahí cuando renunciaron nosotros empezamos a darnos cuenta de varias cosas, por ejemplo: ¿a que están renunciando? Ahá. Tenían un sueldo. Es decir, que el sistema había previsto que los coordinadores cobraban por realizar esta actividad, pero los autores no. Llámenlo paternalismo o como quieran, pero ya desde el vamos había una situación muy compleja. Había una idea didáctica en la convocatoria. Y a mí me gusta aprender, a todos nos gusta aprender, pero también uno elige de quién aprende, y de qué situaciones, que a veces pueden ser más horizontales, menos verticales. Y creo que mi generación ha tenido que inventarse sus modelos en el horizonte, es decir que ha aprendido de modelos horizontales. Cuando me preguntan por mis referentes, siempre se trata de gente de mi edad que vive en esta ciudad, que me gusta lo que escribe, que me gusta lo que dirige, que lo voy a ver, y con los que mantengo una relación más bien en paralelo. Y con los maestros, o con esa generación tan complicada… bueno, por otro lado, digo, es muy fácil hablar de los problemas de esa generación. ¡Vamos, es una generación que ha pasado por lo peor de este país! La dictadura. Naturalmente, creo que si tuviera la edad de ellos hubiera hecho bastante exactamente lo mismo que han hecho. Me parece que cada época generó distintas formas de entenderse con el problema del paternalismo.
Por eso mi primera pregunta era por qué teníamos que tomar la palabra siempre en su connotación negativa, por qué no hay una palabra que designe todo lo positivo que lo paterno puede tener, y no sé muy bien de qué han hablado la vez pasada, o si esto quedó más o menos zanjado.

MZ: En realidad, la vez pasada la discusión sobre paternalismo terminó en la palabra justicia…

RS: Yo trataría de no derivarme. Luego: otra cosa que a mí me preocupó cuando me dieron esta palabra fue tratar de pensar qué es lo que hace uno (teniendo conciencia de esta experiencia negativa) con sus propios discípulos. Cómo hacer para no repetir esta relación paternalista de la cual uno, a los ponchazos o a los tumbos, como sea, ha aprendido lo que hace, cómo se hace para generar una relación horizontal con los discípulos, ¡cuando a veces los discípulos no saben nada! Y uno se da cuenta que no saben nada. Que es lo que les debía pasar a ellos, a los coordinadores del taller. Si hay alguna otra posibilidad de la transmisión del conocimiento que no sea el enfrentamiento. Y a lo mejor los maestros asumen esa actitud porque en realidad lo que están tratando de impulsar es que uno reconozca por fuerza la relación paternalista, para que uno pueda cortar con ella. Y es ése el momento en el que uno está preparado para asumir lo que aprende, o para enseñar lo que aprendió. Yo no lo sé, yo tengo la sensación… yo soy muy errático dando clases, en general, en parte por mi propia historia biográfica. Yo tuve –creo que como muchos- una relación bastante tormentosa con uno de mis maestros, con Ricardo Bartís, justamente porque el estudio, el Sportivo Teatral, en el momento en que yo me formaba allí, era realmente un lugar de muchísima discusión de lenguajes sobre teatro, un teatro que debía cambiar a la ciudad, que debía modificar la forma en que la ciudad se pensaba a sí misma y pensaba sus formas de representación. Era realmente el lugar para estar. Pero claro, esto además generaba enormes tensiones y enormes polémicas, porque no todo el mundo estaba habilitado para ingresar a esta suerte de secta salvadora, de la que todos queríamos formar parte, a esta suerte de club, y se veía muy claramente. Era un lugar donde -a mí no me ha pasado en ningún otro estudio- donde uno hacía sus trabajos, mostrabas lo que estabas haciendo, y los espectadores, el público, que éramos nosotros mismos, si no te gustaba lo que tus compañeros mostraban te podías levantar e irte, y no les debías ningún tipo de comentario, ni siquiera grosero. Esta suerte de violencia en relación a la materia que se estaba trabajando generaba naturalmente muchísimas confusiones, muchísimas sensaciones de que uno era valorado o no como persona, y no como artista. Y yo siempre he pensado en mi relación con mis alumnos, con mis discípulos, que yo no quería reproducir nada, absolutamente nada de todo lo que era malo y que a mí me había pasado en ese estudio.

Lara Correa?: Acá tenés el micrófono.

RS: ¿Lo necesito?

RS: Yo creo que la relación de uno con sus discípulos siempre está teñida por la relación de uno con sus maestros anteriores, y no importa mucho qué es lo que los discípulos necesiten de uno, o le pidan a uno. Es más bien que el fantasma del aprendizaje de lo que uno intenta transmitir es mucho más fuerte, más pesado que el intento de establecer una relación horizontal con el alumno. Digo también para tratar de entender por qué es tan fuerte este modelo de conservación de una tradición o de un conocimiento –modelo que parecía tan valorado para los griegos, si uno cree en el mito del pasaje de la información, y en la seguidilla Sócrates, Platón y Aristóteles-. ¿Por qué para nosotros ese modelo, esa palabra, tiene solamente connotaciones negativas? Es decir, uno piensa en paternalismo, piensa en peronismo, piensa en Duhalde, y naturalmente está llena de connotaciones negativas y mafiosas, ¿pero hay alguna estructura horizontal que produzca una iconología capaz de que todos la asumamos como un modelo más nuevo, más asequible, más justo, más verdadero? A lo mejor, ciertas relaciones paternalistas son necesarias porque son las relaciones con las que uno debe producir un corte determinado en algún momento. A mí, volviendo a lo estúpidamente autobiográfico, me hizo mucho bien como artista cortar con mi relación con el Sportivo, de manera más o menos drástica, y a partir de un quiebre que no fue muy razonado, es decir, no hubo ningún “bueno, ahora empecemos a hablar de cómo nos estamos llevando”. Me parece que casi siempre esas relaciones estallan de manera violenta, es la misma relación que uno tiene con los padres, las peleas que se tienen con los padres.
En realidad vos habías pensado en formularme la pregunta por otro tema, cuando hablábamos de esto.

Martín Di Peco: Lo que me interesaba, relacionándolo con otro tipo de instituciones, bueno, quizás sea un tema un poco pesado pero, por ejemplo: la institución policía, institución justicia, me interesa como aparecen representadas en varias de tus obras. Yo lo que me preguntaba era qué forma le daba eso a la ciudad, qué consecuencias llevan ese tipo de relaciones, qué implicancias tienen y sobre qué planos operan…

RF: Sí, ojalá existieran solamente en este plano sobre el cual yo he estado hablando que es un plano positivo, el plano de la transmisión del conocimiento… Cuando en realidad vos mencionás policía o justicia, se trata más bien del velamiento; del mantenimiento en secreto de lo verdadero, para que el sistema siga funcionando como es. Pero me parece que esa cuestión no tiene tanto que ver con el paternalismo, sino con lo dogmático. Hay determinados sistemas que funcionan a partir de la negación de las preguntas fundamentales, que tienen que ver con el establecimiento del poder. Y la policía, naturalmente, es una de ellas, y la relación que existe: cómo se conserva el poder a sí mismo y qué instituciones genera el poder para conservarse a sí mismo. Mi preocupación, particularmente, por lo que hago, por el oficio al que me dedico, es más boba: es qué ocurre cuando esa relación aparece en las escuelas de arte, en los conservatorios, en el teatro. Bueno, el teatro siempre tiene una relación muy especial con el poder, porque en el teatro el poder siempre es su tema. El teatro demuestra que la realidad es una construcción ficticia, como cualquier otra construcción, pero que por determinada situación, por determinado pacto comunitario, o pacto societario, se decide que eso es más realista que otras construcciones posibles, y se asume como la única o la verdadera versión de la realidad. Es decir: el teatro siempre tiene un diálogo con el realismo, que es a su vez el modelo que el teatro siempre trata de destruir. Porque, en realidad, el problema del realismo es su parecido icónico con lo que existe. Y hay dos teatros: el teatro que pretende representar lo que existe, o el que busca delatar que lo que existe está manipulado por estructuras de poder. No es nada casual que hasta más o menos el año 1850 los actores en este país no pudieran ser enterrados en campo santo. Acá fue José de San Martín el que propició la ley que permitía enterrar a los actores en los cementerios. ¡Un disparate, 1850! Seguramente se veía que el actor tenía una vinculación ilícita con alguna cosa que no se sabe muy bien qué es. Pero es casi un crimen, sin serlo. Siempre fue una profesión marginal. Ahora no lo es, ojo, hace mucho tiempo que ha dejado de serla, es más, los actores son opinadores del mundo, son parte de ese mismo sistema que en algún momento se supone que la representación artística tiende a demoler, y esto es lo que también confunde mucho las cosas, ¿no? Pero no seamos ingenuos, evidentemente el ejército, la policía, ciertos sistemas funcionan pura y exclusivamente porque reproducen un sistema autoritario en el cual las cosas tienen sentido si no se cuestiona el dogma. Pero en el campo de lo artístico no tendría por qué ser necesariamente así…
Estoy teniendo problemas de todo tipo… (Refiriéndose al inestable micrófono.)

MZ: ¡Pero dejálo así!

RS: Es que me obliga a bajar la cabeza, cada vez que digo algo, como si me diera vergüenza, ¡y no tengo ninguna vergüenza de lo que estoy diciendo!

MZ: ¿Por qué no lo ponemos así?

RS: Si ahí toma, sigo así.

MZ: Pero pareciera que te falta la guitarra.

MdP: Es medio Elvis, te diré.

MZ: Yo creo que hay que alejarlo.

MdP: Ahí, ¿no?

RS: (Volviendo al tema) Vos, además, me habías hecho una pregunta en relación a Finnegan con su hijo, en la obra “La estupidez”.

MZ: Que había momentos muy icónicos, por ejemplo en “El Pánico” hay un momento que se llama “el momento del padre”, y después estaba la relación de Finnegan con su discípulo…

MdP: …Y Finnegan con la Humanidad también.

RS: Sí, la pregunta es si Finnegan –una cosa que no existe, vamos- tiene una actitud paternalista…, digo, vamos a cometer la descortesía de hacer comentarios sobre una obra que seguramente nadie de acá habrá visto, pero sí quiero contar una única anécdota sobre esto, y es en qué pensaba yo cuando traté de diseñar ese personaje, o de imaginar qué le podía pasar a ese personaje. Y es una anécdota que he comentado en varias ocasiones sobre esta obra, La Estupidez. Que no es para mí una obra sobre la estupidez, sino una obra sobre la inteligencia Sobre la conservación de la inteligencia. Resulta que en esa época yo entré en contacto con unos grupos de estudios trotskistas que estaban… (el micrófono chirría) Uy, no gustó nada la palabra (risas). A mí me interesó una publicación que ellos estaban sacando en ese momento que se llamaba “Piedra”, y entonces les pregunté si me la podían pasar, si me la podían dar, y me preguntaron: “¿Para qué?” (risas). Yo dije: “¿Cómo, para qué?, se supone que ustedes son de izquierda y lo que quieren es que todo el mundo leamos lo que están escribiendo, lo que están pensando”. Pues eso ya no es más así. (risas). Claro, yo recordaba la primera elección de la que yo tengo memoria, después la dictadura, cuando el MAS hacía su periódico, y te pedían que se lo vendieras hasta a tus compañeros de la escuela del secundario. A cuanta más gente llegara esa verdad, que estaba en poder de la izquierda nacional, mejor. Pero ha habido un giro que a mí me resultó por lo menos conmovedor -y muy inteligente, muy interesante- que es la idea de pensar que a lo mejor no es que la verdad sea falsa, sino que a nadie le interesa. Es decir: la gente no está preparada para escuchar esa verdad, la verdad trotskista, o la que quieran, la opuesta, la católica, si vamos a tomar el caso de los radicales religiosos. Entonces: ¿qué se hace con la verdad, si uno se cree en posesión de la verdad, cuando está en una época estúpida, cuando está en una época en que la verdad no se puede comunicar? Se guarda, se conserva. Entonces, esta gente de “Piedra” se reunía, (mira al auditorio) así, un poco como ustedes (risas) a hablar, a atesorar algo, si aparecía. Pero no para sacarlo para afuera; para encriptarlo, para enquistarlo, y para que estuviera disponible en otro momento mejor. Entonces esta apuesta tan desesperada hacia el futuro a mí me llenaba de ternura. Me parecía, y me sigue pareciendo, sensata y conmovedora. La idea de que lo que hay que hacer es pensar, y no convencer al otro de lo que uno piensa. Hay que pensar, hay que pensar uno, dos o cuatro, una suerte de elite… Yo no sé si los obreros están esperando que esa elite vaya a decirles “ahora ya entendimos porque fracasó la revolución rusa, y cómo deberíamos hacerla aquí para que tuviera lugar”. Me parece que los obreros quieren otra cosa, muy claramente otra cosa, y esto no quiere decir que estos pensadores no tengan razón, o que Marx no la tuviera. La idea de conservar eso para otra época y ponerlo en una especie de arca es el primer motor que me llevó a escribir La Estupidez. Finnegan es un matemático que -en la tontería del argumento de la obra- ha descubierto una fórmula que permite predecir el futuro. Es una fórmula matemática basada en el estudio de 3 ó 4 sistemas azarosos en relación, y que en realidad permite predecir el futuro. Es un número. Que se alimentará en el futuro a una computadora cuántica que por ahora no existe. Las computadoras cuánticas son unas computadoras que tienen tanta velocidad que pueden resolver determinado tipo de cálculos, y entonces en milésimas de segundos podrían pasar por la pantalla todas las variables posibles de un cálculo determinado. Es casi la idea Borgiana de El Aleph, y parece que ya las están construyendo, así que… esto ya no es tanto del orden de la ciencia ficción. Pues Finnegan lo que dice es: “Bueno, suponiendo que nosotros pudiéramos alimentar este cálculo infinito de posibilidades a una pantalla de píxeles que titilan a velocidad azarosa y caótica, en algún momento -tarde o temprano- pasará por allí la Gioconda, porque esa pantalla contiene toda la gama de posibilidades de esos píxeles”. Pero además dice algo mucho peor: “También contiene todas las imágenes que aún no han sido pintadas.” La pregunta luego es: ¿qué importa que estén contenidas, si el razonamiento -o el ojo humano- es infinitamente más lento que la computadora cuántica? Pero en esta sencilla ficción él está en posesión de esta fórmula que alimentará esa computadora que todavía no existe, y lo que debe hacer, porque él está enfermo, es conseguir un discípulo que pueda guardar esos números. Ése es el argumento de la obra, bah, entre otras cosas, porque dura como tres horas y veinte y además pasan otras cosas. Él, naturalmente, quiere salvar al mundo, y le parece que la forma es no comunicar esta verdad, estos números. Finnegan está muy peleado con el mundo, no sé si tiene una actitud paternalista para con el mundo, tiene una actitud más bien interrumpida. El mundo le importa un bledo, de hecho su propio hijo, al que quiere matar la mafia siciliana porque es productor de una cantante pop, le importa aparentemente poco. Porque además Finnegan sabe que el mundo se desbarranca hacia un Apocalipsis, un efecto dominó muy gracioso. Y revelar estos acontecimientos –dada la estupidez de la época- sólo aceleraría el final. Lo que a él le interesa es conseguir un discípulo que sea capaz de guardar esta verdad y no venderla, no convertirla en dinero. No lo encuentra. O sí: lo encuentra finalmente en la persona menos pensada. Igual no vayan a pensar que yo tengo resuelto el problema y por eso escribo una obra. Naturalmente la obra es trabajar con los temores que uno tiene y las preguntas que uno tiene en relación a su percepción del mundo pero… es definitivamente una obra sobre el trotskismo moderno (risas) y -estoy convencido de eso-, es una obra sobre qué carajo hacer con las grandes verdades cuando es una época para pequeñeces, ¿no?

MdP: Vos antes hablabas del representador como ilícito, una idea muy presente en La Estupidez, y vos también lo relacionabas con una condición muy particular del cómo se hace teatro acá, imposible de pensar en otro lugar.

RS: Sí, entonces, si les parece, es momento de adentrarse en la segunda de las palabras, en el problema de la representación. Yo comentaba cuando nos reunimos que uno de los ejes que a mí más me atormentan en relación a esta palabra es… ¡vamos!, se supone que el teatro es representación. Muchas artes lo son, pero el teatro es un arte básicamente representativo. Lo que hace es poner en escena lo más parecido posible a las reglas de lo vivo. De hecho, en el teatro sólo hay representación de personas, sólo se trabaja con las personas, incluso cuando son abstracciones, es su parecido con las personas lo que importa. Y lo que hace que esta ciudad tenga un teatro muy rico es cuán conflictiva se ha vuelto nuestra relación con las actitudes representativas, es decir, con la democracia, con las formas de representación en lo macro. Nosotros no creemos en ningún sistema que se diga representativo. Digo, nuestros años de dictadura y de posterior democracia sólo nos han mostrado las desventajas de la democracia y nunca ninguna de sus verdaderas ventajas, a diferencia de lo que pasa en Europa, si se quiere… Y por qué Europa puede tener en este momento un teatro un poco diferente del que tenemos nosotros. Nosotros tendemos a creer que toda actitud que diga “yo represento a los intereses de un montón que vienen atrás mío y que me han validado mediante el voto, o mediante lo que quieran, yo represento esos intereses”, nosotros creemos que en esa actitud hay una vinculación tácita con el mal. Que toda actitud representativa está ligada a una idea del mal. Que incluso el que dice representar, es El Mal. Es decir: sabemos que tarde o temprano los va a cagar. Y también por otro lado cuál es el grado de licitud, si es que existe la palabra, de ese sistema de representación. En determinadas tiranías, donde uno sabe que los gobernantes no están representando a nadie, esta confusión no existe, y no existía aquí durante la dictadura, y por eso durante la dictadura se generó otro tipo de teatro, muy distinto del que se genera ahora. El sistema representativo no era bien visto, porque estaba usurpado, pero qué pasa cuando Menem gana, y gana las re-elecciones, y uno empieza a pensar que el vecino es el enemigo, porque nadie lo votó o nadie dice haberlo votado públicamente. La forma de representación aquí es…, o por qué los gobernantes siempre aquí tienen que dar explicaciones de por qué nunca cumplen lo que prometieron cuando eran votados. ¡Y algunos ni siquiera fueron votados y nos dio exactamente lo mismo: Duhalde! ¿Cuánto tiempo estuvo después de que se fue el otro? Las preguntas no pasaban por ahí, ¿es lícito que el presidente del Senado ejerza el rol del presidente cuando al presidente le pasó lo que le pasó? Y me parece que esta pregunta por la raíz de lo representativo, lo que dice estar en lugar de otra cosa es lo que ha generado aquí un teatro muy especial. Igual no creo que el teatro sea importante, el teatro es –mal que me pese- poca cosa en la vida de una ciudad, así que yo preferiría hablar de otro problema, de la representación en términos generales, y luego -si quieren- comentar más particularmente cuál creo yo que es la actitud de nuestra generación frente al teatro o frente al problema de la representación. Para eso yo había pensado leerles apenas un fragmento de una ponencia que se me pidió hacer hace unos años en Viena, en un festival de teatro. Muy curioso, a mí me llamaron a este festival en plena crisis de diciembre de 2001, esto fue sólo 4 ó 5 meses después. El festival tenía un foro con artistas de países en crisis terminales. Así que había un palestino, un israelí, y yo. (Risas). El palestino se disculpó, dijo: “no puedo ir, mi país está en guerra, denle mi lugar a otro”, entonces pusieron a un ruso. El israelí no sé de qué habló –no estuve ese día- y yo tampoco tenía muy en claro de qué hablar. El foro era bastante fuerte. Se nos hacía una única pregunta. Y teníamos sólo 15 minutos para contestar esta pregunta: “¿Qué es la realidad?”, o mejor traducido: “¿Qué es real?”. Y a mi me parece interesante la pregunta porque creo que para poder hablar de representación, la única forma que encuentro es hablar de lo contrario de la representación. ¿Qué no es representación? La realidad, lo real. Es una definición muy tosca, pero creo que si la clave está en tratar de entender provisoriamente que lo real es aquello que no está voluntariamente representando nada, que es aquello que escapa de todo orden simbólico. La realidad sería –hoy, acá, por un rato- lo contrario de la representación. Y para tratar de explicar esto, yo trataba de darles ejemplos concretos de nuestro país, a los vieneses. Yo esperaba que la pregunta no presupusiera además que uno está fuera de lo real, y por lo tanto puede hablar sobre ello con objetividad. Yo formo parte de la realidad y me equivoco si creo que puedo ser objetivo. Sólo puedo agregar en mi defensa que por eso me dedico al teatro, que es un sitio donde las definiciones categóricas son despreciadas sin que nadie te condene por ello. En Viena además tuve que agregar en mi defensa que lamentablemente yo no venía a representar legítimamente a los argentinos cuando me sentaba allí a hablar: ninguno me había votado para que yo oficiara de representante. Pero esto ocurre todo el tiempo, y yo naturalmente si iba a escuchar al israelí suponiendo que hablaba por los israelíes… Es muy difícil sustraerse de las situaciones de representación. Vamos a ver, el Club de Arquitectura, ¿a quiénes representa? ¿A los arquitectos? ¿A algunos arquitectos? ¿A nadie? Porque para el afuera no va a pasar mucho tiempo hasta que los medios empiecen a venir a decirle al Club de Arquitectura: “¿Qué piensan ustedes sobre la re-re-elección de Menem, con la Bolocco como primera dama?” Y ustedes van a decir “No, bueno, nosotros no estamos representando la voluntad de los arquitectos…” “¿Entonces, para qué se juntan?” Lo digo porque cuando pasó aquello que conté al principio del grupo Carajají, el grupo de ocho autores que luego nos fuimos del San Martín -nos echaron, bah- inmediatamente los medios se hicieron eco de esto y supusieron que nosotros representábamos a los nuevos autores, y que entonces la situación era por lo menos más sencilla. ¿Qué piensan los nuevos autores? No tengo ni idea, andá y preguntale a esa abstracción que es ese grupo de ocho pobres giles. ¿Qué piensa el pueblo de…? No tengo ni idea, pero todos los políticos creen decirlo o creen afirmarlo en nombre de una mayoría que está detrás y que les da cierto valor. Y yo creo que la actitud del intelectual es derrumbar esa asociación ilícita. Entonces yo primero les aclaré “nadie me votó, yo voy a hablar en mi propio nombre y lamento ser yo quien viene a llenar ese vacío de representación que tienen. Cualquier argentino era un representante de la crisis argentina, para ellos. Por supuesto que ni intenté explicarles las características de la crisis argentina. Pero empecé contando un ejemplo, que en realidad es una imagen, nada más y nada menos que una imagen, una de tantas de los años recientes.
Es la anécdota del camión de vacas, ¿se acuerdan? Parece que un camión que transportaba vacas chocó en algún lugar de la ruta en la provincia de Santa Fe, muy cerca de un poblado. Y parece que un grupo de hombres y mujeres de este poblado aprovechándose de la avería del camión lo tomaron por asalto. Con cuchillos y distintas herramientas carnearon vivas a las vacas y huyeron a sus casas con los pedazos de carne sanguinolenta. El camión chocado, las vacas vivas, los pedazos de carne aún caliente en las manos de las familias hambrientas. La imagen es dantesca, y tuvo lugar acá mismo, en la Argentina, una vez el mayor proveedor de alimentos del mundo. Habría más ejemplos que todos ya conocemos, como el del jubilado que fue al banco con una granada de mano para poder cobrar sus propios ahorros, o esa familia que acampó en el banco, etcétera, etcétera. Imágenes, representaciones que luego comienzan a generar iconología social. Pero a mí el episodio de las vacas me interesaba en particular, después voy a volver a él y explicaré por qué.
Toda pregunta acerca de la realidad en un país que atraviesa una crisis es no ya una pregunta meramente filosófica, sino una pregunta seria, una pregunta que nadie se atreve a contestar en broma. Salvo en las ficciones teatrales, claro. Y si esa pregunta, además, se formula en la Argentina, se torna forzosamente una pregunta acerca de la vida política de nuestro país. Si uno le preguntaba a un físico… belga… “¿qué es la realidad?”, seguramente te va a hablar de átomos y demás. Si le preguntan a cualquier argentino “¿qué es la realidad?” será inevitable que trate de responder acerca de lo que él cree que está pasando en realidad, es decir, por debajo de la apariencia. Y por supuesto, en el ámbito de la política. Y no en ningún otro. Ya que la política es -justamente- la modificación de lo real. Pero lo hemos olvidado. Porque quienes la ejercen como profesión, los políticos, ya se han adaptado a un trabajo que ya no es la modificación de lo real, sino simplemente la administración de lo que hay, de lo posible. Diríamos entonces, con dolor, que hoy la política quedó reducida básicamente a la administración pública de las imágenes. Aquí está la primera clave: tendemos a pensar que la realidad es algo que ocurre, pero que ha quedado oculto bajo una apariencia. Una simulación. La idea de la simulación es inherente al ser argentino (si es que el “ser argentino” existe). Y quienes construyen esa simulación son los poderosos. Luego de que los medios cubrieran la noticia del camión de vacas en Santa Fe (noticia que rápidamente tuvo que ir dando lugar a otras, y a otras, y a otras), los rumores empezaron a correr. Al parecer, todo esto habría sido una puesta en escena. Se dice que tanto el camión como los carneadores profesionales los envió Duhalde, un presidente que, dicho sea de paso, luego de aquel diciembre, ocupó el cargo sin haber sido votado por nadie y sin que a nadie pareciera importarle mucho. Es decir, ejerce esa suerte de “representación” tan dudosa a la que estamos tan entumecidamente acostumbrados. Acá la representación lícita y la no tan lícita se parecen mucho. Pues bien, Duhalde habría montado esta escena vacuna para desprestigiar al gobernador de la provincia de Santa Fe, Carlos Reutemann, el as del volante y aparentemente un posible contrincante fuerte en las elecciones presidenciales que vendrían. Los rumores agregan que otro camión similar habría sido enviado a Córdoba para hacer lo propio con De La Sota. Se supone que De La Sota, alertado por el incidente en Santa Fe, fue capaz de interceptar el camión antes de que la farsa matarife tuviera lugar.
Nosotros nunca sabremos si esto pasó en serio o no. Y si su repetición hubiera surtido efecto, en todo caso. Quiero llamar la atención sobre la condición permanente de la incertidumbre, en nuestro país. La duda nos lleva a preguntar cuál es la conveniencia política de una u otra cosa. Si ocurrió en serio, quizás al gobierno le convenía hacer creer que no, porque la imagen es escandalosa y resume, convoca, corporiza (con el poder mágico e inexorable de las imágenes) el estado lamentable de nuestro pobre país. En primer lugar, la escena no es elegida al azar: si Duhalde, o cualquier político, inventó este guión, es muy lícito pensar que lo han hecho porque detrás de éste hay un fundamento verosímil: muy posiblemente esto haya pasado antes en las provincias; muy posiblemente esto pase todo el tiempo. Por eso existe dentro del imaginario político, y se puede echar mano de esta escena.
En segundo lugar, si nada de esto es verdad, al menos el hecho de que el rumor se extiende como reguero de pólvora ya habla de algo que sí es real: ante cada suceso argentino, todos tenderemos a pensar que es una construcción. Una construcción no inocente. Una manipulación de las cosas, de lo real. Y a la larga lo real, lo verdaderamente real, en nuestro país pasa a ser una versión más entre tantas otras. Una construcción de lenguaje. ¡Pero no! ¡Lo real no puede ser eso, por su propia definición! Lo real no puede ser LO CONSTRUIDO. Lo representado. Porque lo real es lo contrario. Ya sabemos de qué manera los medios masivos (que son grandes empresas, con enormes intereses financieros) “construyeron” los cacerolazos de diciembre. Como si fuera poco, Venezuela vino días después a confirmar la fórmula diseñada para América Latina. En la Argentina se derrocó a un presidente (o a dos), es cierto, y la fuerza del pueblo que los derrocó es real, pero no menos real es la manipulación que se hizo de ello, o la que se iba a hacer nuevamente con el caso Blumberg, y es muy simple –si se quiere- descubrir quiénes estuvieron detrás. Basta con ver quiénes se beneficiaron con todo aquello. Basta entender de qué manera un mismo canal de TV, el Canal 13, propietario además del diario más leído del país, llamaba esquizofrénicamente a la gente a salir a las calles cuando eso le convenía, y en otras ocasiones mostraba la sangrienta represión policial y los disturbios (completamente construidos, diseñados) cuando le convenía más bien que esa gente se quedara en su casa. La supuesta presión popular, manipulada por estos medios, no sólo puso al frente del país a un presidente cualquiera al servicio de los grandes grupos económicos (que son los que gobiernan) sino que les significó además ventajas inmediatas: la pesificación de sus deudas en dólares, que todos estamos pagando con el deterioro de nuestro peso, por ejemplo. La Argentina sigue estatizando la deuda privada, como ha hecho siempre, para que la paguemos todos y cada uno de los argentinos y nuestros hijos y nietos.
Uno ve el giro de los acontecimientos políticos y se pregunta: “Pero entonces, aquellos cacerolazos, ¿son reales?”. Tiendo a pensar que una parte sí, y otra es construida como valor agregado, como apariencia. Y que la función del intelectual consistiría en separar una de la otra. Separar la realidad de la apariencia es difícil. Porque la apariencia parece tener más contundencia, más definición estética, más belleza, más verdad y opera más en la vida de los pueblos que lo verdaderamente real. Quiero citar la definición del filósofo argentino Eduardo Del Estal, definición a la que adhiero. Él sugiere que “La realidad es la resistencia de las cosas a todo orden simbólico”. Es decir, “La resistencia de las cosas a lo que se dice de ellas”. Y mal que me pese, siempre termino hablando de lenguaje. Lo real sería entonces para mí la parte del acontecimiento que el lenguaje no puede capturar. La apariencia –en cambio- es sólo una construcción más del lenguaje, un aparato lingüístico determinado. Todo sistema lingüístico, todo idioma es en sí mismo –en su origen- un cuerpo totalmente arbitrario de leyes y excepciones. Pero en cuanto se presenta y es usado como lenguaje, su convención es inexorable, y opera con peso de ley. Por otra parte, percibimos y entendemos haciendo uso de lenguajes. Por lo tanto, lo real, lo verdaderamente real, ¿sería de hecho imperceptible? No lo sé, pero es algo que tiene una suerte de voluntad. Cuando Del Estal afirma que “La realidad es la resistencia de las cosas a lo que se dice de ellas”, me gusta imaginar que las cosas se resisten, tienen una voluntad militante, una voluntad de resistencia. Imagino que el lenguaje debe hacer duros trabajos para encarrilar a las cosas en esas cadenas discursivas que luego pretende vender como “la realidad”. Y que la realidad se resiste a “ser dicha”. Así es como, cuando aparece, aparece como catástrofe. El puro efecto, que entierra a sus causas.
El camión de vacas es una catástrofe, uno –ante ello- se siente como frente a un choque inesperado en la ruta. Son tantas las causas y tan complejas y tan ocultas que la contemplación del momento nos vincula con la catástrofe, que es un tema que a mí me fascina, mucho más que la tragedia, que me parece que es una concepción tramposa.
En la Argentina, donde hemos sido privados de toda ingenuidad, “pensar” es observar los acontecimientos y tratar de intuir una realidad, una voluntad distinta de lo que está ocurriendo, detrás de lo que está ocurriendo.
Yo creo que además por eso, si nos llaman y nos preguntan: “¿qué piensan sobre la palabra paternalismo?”, yo pienso que hay trampa, y digo: “paternalismo debe estar mal, debe estar, debe estar mal”. La sensación es que para nosotros, intelectuales argentinos, o artistas argentinos, o argentinos, que da lo mismo, pensar -la actividad del pensamiento- no es sólo ligar una cosa con otra; es descubrir la trampa. Alguna trampa tiene que haber. Los alemanes no piensan así, los belgas no piensan así, los españoles no piensan así, sobre todo.
Nuestra crisis de la representación es absoluta. Los argentinos ya no creemos en general en ningún sistema que se diga representativo. Nuestra corta historia como país se ha encargado de demostrar sólo los errores de la democracia, y nunca sus ventajas. Votamos siempre a representantes que nos han traicionado. En muchos períodos de nuestra historia, ni siquiera los votamos y sin embargo dijeron representarnos. Ahora, paradójicamente, nos gobierna un presidente que perdió las elecciones (yo no me olvido que Menem volvió a ganarlas) y que finalmente llegó al poder con apenas un 21% de votos. Y sin embargo, este presidente parece representar a mucha gente que ni lo votó, ni lo votaría. Todo lo que no costaba dinero y que sí hizo, en materia de derechos humanos, sobre todo, parecía una buena forma de ejercer una forma de representación muy curiosa.
La guerra contra el sistema representativo es total, y no tiene solución. La gente movilizada tampoco está dispuesta a apoyar ningún tipo de totalitarismo. Y tampoco adhiere a la sencilla y fabulosa idea de la anarquía, donde nadie representa a nadie.
Toda esa gente que salió a las movilizaciones, yo incluído, ¿qué querían? ¡Querían vivir bien, pero en el capitalismo! Y eso… ¡no se puede! ¡No se puede! (Risas) Las reglas del mundo cambiaron. Dentro de unos años la Historia, que construye apariencias y les da el aspecto científico de la realidad, hablará de un país que se desvaneció mientras la gente, en las calles, pedía lo imposible: vivir bien, pero dentro del capitalismo.
Yo soy pesimista por naturaleza. Pero no tonto. Y sé que lo real también se resiste activamente a este destino trágico. En muchos casos lo real puede prescindir de lo humano. En lo real, que es lo que no vemos con facilidad, la crisis argentina también podría haber generado nuevos rumbos de pensamiento político, de otras formas de participación. Y cuando digo pensamiento político no digo partidario; digo “político” en serio. ¿Qué es la política? La modificación de lo real. Si lo real está mal habría que ir y modificarlo. Cada uno desde su área, imagino. Yo lo hago desde el teatro, que es un área que no le importa a nadie. Aun así, siempre tengo presente este problema que surge de la idea de la representación. Yo creo que los actores argentinos cuando se suben al escenario, primero se sienten en falta, dicen: “Sí, yo voy a representar, perdonen. Perdonen, tengo que hacer de otro que no soy yo, pero no los quiero estafar, por eso se los estoy explicando”. Es una forma de realismo muy curiosa donde si uno no tiene la complicidad con el otro y no le dice: no es lícito lo que voy a hacer, pero es una abstracción que nos puede permitir ciertas operaciones del pensamiento, entonces se sentiría en falta. Y es muy sintomático. Fíjense en actores de determinada edad, de 50 años para arriba, creen que la actuación es más bien la reproducción de tipos, la copia más o menos fiel, lo que en teatro llamamos “composición”. Y es una escuela de actuación que sistemáticamente entrenaba a los actores en la copia y en la reproducción. Los actores jóvenes ahora hacen cualquier otra cosa. Estudian filosofía, leen literatura, en general no es teatro lo que leen. Les parece que lo que hay que hacer es poner fábulas a funcionar sobre el escenario que hablen de qué extraña es la vida. No vale mucho la imitación de las personas que existen. Y esto se verifica muy puntualmente en el teatro de Buenos Aires, y a lo mejor no tanto en el teatro de otros países. Tienen otra relación con lo representacional, lo representativo…

MZ: Vos decías algo: que tenía otra relación con el lenguaje, como si el lenguaje ya fuera una representación, que en el teatro -en todo caso- la reproducción de ese lenguaje era como ir en contra de ese lenguaje.

RS: Tratando de no ser odiosos y de exagerar horrores para entendernos vamos a tomar el ejemplo de Francia. Francia, como todo el mundo sabe, es un país que tiene un teatro que a nadie le interesa. Es el teatro menos interesante del mundo. Un teatro rico, y a la vez poco interesante. Aburrido. Y mucha gente lo atribuye al idioma. Ustedes saben que a los franceses les encanta el francés, (risas) los franceses quieren ir al teatro a escuchar el francés, y si está bien hablado mucho mejor. De hecho hay distintos franceses. Yo soy un fanático de los dialectos, de lo que ocurre con las desviaciones. Los franceses tienen una forma de hablar y una forma de entender un francés del cual se quejan, el francés de los extranjeros, este francés denigrado, cosa que los ingleses jamás han hecho, ¿no? Los ingleses ni siquiera tienen una Real Academia, el inglés no tiene reglas, y quien es traductor del inglés lo sabrá. Te tenés que comprar todos los años un nuevo diccionario de slang. ¿Cómo no hay alguien que vigile qué es lo que entra al diccionario y que no? El castellano sí, el francés también, el alemán están tratando de regularizarlo, porque son una tribu bárbara. Entonces es muy curioso lo que pasa con el teatro francés. Yo me imagino que si yo nazco en Francia, voy a escribir una obra, me inscribo dentro de una tradición determinada y vengo precedido por un montón de tipos muy capos que han hecho del idioma un uso culto de los lenguajes, una forma de decir: no rompamos el pacto lingüístico en el cual nos manejamos. Está bien, es lo único que tenemos para entendernos. Curiosamente, nosotros que ni siquiera hablamos castellano, hablamos la deformación de un idioma que les pertenece a otros, somos una especie de tribu que más o menos mezcló el español con el cocoliche, hablamos otra cosa. En muchos sentidos no hablamos el mismo idioma que otros hispanohablantes, valoramos mucho más la desviación que el modelo, y yo creo que es exclusivamente por motivos lingüísticos. Entonces, ¿qué ocurre?, nosotros tenemos también relación con las representaciones que en vez de pensar que las representaciones construyen la cultura, para nosotros las representaciones deben derribarla. La representación aquí es contracultural. Hay algo que está muy mal, hay algo que está podrido y los artistas tienen una relación con aquello que está mal. En otros países no está tan clara que ésa sea la relación obligada. O es más, la relación está tan consuetudinariamente asociada, que los nuevos autores rebeldes ya saben sobre qué temas hay que escribir, porque la rebeldía también está canonizada en su lenguaje. Es lo que pasa con muchos nuevos autores británicos, o los nuevos autores franceses. Soy un nuevo autor, mi función es escribir más o menos dentro de este campo que me ha tocado donde se tocan determinados temas de determinada manera, manera “rebelde”. En ese sentido el teatro europeo está un poco muerto. Lo que pasa es que el muerto goza de buena salud, porque las salas están llenas, porque el pacto representativo funciona, y los espectadores, cuando pagan su entrada de 30 euros saben lo que van a ver, y eso es lo que compran. Acá uno paga una entrada más barata, porque por supuesto no sabe qué es lo que le van a dar a cambio. Uno dice, esperemos que esté buena, esperemos que pase algo, me dijeron que estaba bien, que en un momento te sorprendía. Uno va esperando ser sacudido por el teatro. Creo que le sucederá lo mismo a los que van a galerías de arte, uno no va a ver la continuación de una tradición, uno va a ver qué es lo que está haciendo ahora mi colega para romperla, ¡que ya es bastante difícil seguir rompiendo algo que nunca existió! No tenemos un modelo canónico que permita que a las variaciones se nos llame rebeldes. Yo estreno una obra mía y acá soy un gran autor, seré rebelde para los alemanes. Acá no hay una validación del modelo, por lo tanto tampoco una validación de la ruptura de los modelos. Se hace lo que se puede, y se trata de sobrevivir. Pero sí, evidentemente, los países con una cultura rica y muy sostenida por el estado… el teatro de los países centrales es una actividad estatal, acá no lo es, acá el teatro es privado, es cooperativo, de grupúsculos de personas que no tienen nada mejor que hacer con su vida y se juntan a hacer obras. Entonces es muy interesante porque cuando ellos me preguntan: “¿Por qué el teatro argentino es un teatro político?” Bueno, porque en realidad es marginal, y cualquier opinión que venga de la marginalidad es naturalmente una forma de ejercer una política, es una opinión que no entra dentro del formato del diario Clarín, las opiniones que puede llegar a despertar una obra como La Estupidez, o cualquier obra que quieran tomar de mis colegas. Ejercer teatro desde una marginalidad supone una actitud política, porque uno no está reproduciendo la clave de los sistemas autoritarios y paternalistas, que es la reproducción sistemática de una forma determinada de producción de mercancías. El teatro acá -desde hace muchísimos años- se ha venido manejando como “Grissinópoli”. Es decir, somos un grupo de personas, y no construimos viviendas ni envasamos arvejas, construimos sentido, pero cómo se construye esa mercancía, cómo se vende y cuáles son las relaciones de poder y quién obtiene plusvalía de quién en el teatro, es completamente diferente de lo que pasa en una fábrica. Es decir, el teatro cuestiona el sistema de producción de mercancías. Porque produce sentido de acuerdo a un sistema completamente distinto de producción, entonces es siempre subversivo. Incluso el teatro francés más aburrido, siempre es subversivo, si entiende que la subversión no está en los temas, sino en la forma de producir ese discurso teatral. Acá no tendría ningún sentido hacer obras sobre el corralito, que sí es lo que hacen los europeos. Acá se supone que la actitud política es hacerlas de cualquier manera. Eso es lo que creo de la representación.
En Viena yo terminé esta misma conferencia con un golpe de efecto especial. Les mostré un patacón. Y varios traductores mediante traté de hacerles entender hasta qué punto había llegado la crisis de la representación que el único valor universal, el dinero, acá ya había cedido lugar a construcciones tan mágicas como inoperantes. Si el dinero tiene un poder de conversión mágico, casi estético, y es la representación de la riqueza, acá nos conformamos un tiempo con la representación de la representación. Los vieneses no lo podían creer. Primero se rieron, no sé de qué, me pedían ver de cerca el Patacón, como si fuera a traer escrita alguna instrucción de uso, después se pusieron muy serios, incluso muchos de los presentes se pusieron a llorar –no miento-. Porque de algún modo, en sus pesadillas, Argentina es su futuro.
La crisis argentina, que fue en realidad una crisis menor, si tenemos en cuenta lo que está pasando ahora en Bolivia, de lo que no se habla en ningún medio masivo. Habrán visto que hay hasta gobiernos paralelos de mineros, en determinadas zonas del campo boliviano, donde tienen su propia policía, no entra la policía de afuera. Quiero decir, esta crisis argentina les servía a ellos de ejemplo, hacia dónde va el neoliberalismo que es el modelo que más o menos están tratando de aplicar. Vamos a probar acá a ver si revienta. Y reventó. ¿Qué podemos corregir para que todo siga igual? No podían entenderlo: ¿vos tenías tu plata en el banco y te la expropiaron? ¡Sí, y encima no fue en el nombre del comunismo! (risas)
Lo del trueque fue muy interesante, si bien no sirvió para nada, porque era volver a darles un valor a las cosas, pero un valor que no pasara por el dinero. Y el dinero, ¿qué es? Es la representación de la riqueza. Pero es una representación tan mentirosa como cualquier otra. Nadie cree que de cada billete haya un respaldo en oro en la Casa Central, y mucho menos de los dólares en la Casa Blanca. Todos sabemos que es una mentira, es la mayor de las ficciones universales, mucho más que Dios, por eso Dios va tan en baja y el dinero tan en alza.
Acá el Patacón era la representación de la representación de la riqueza, entonces original y falsificación comienzan a tener el mismo valor. Un patacón fotocopiado valía lo mismo que un patacón de verdad…

Kiwi Sainz: Nosotros acá tenemos el Venus.

RS: Que vale lo mismo…

KS: ¡Vale más!

MZ: En Tandil valió más.

RS: Acá a mí me pagan en Venus, ¿no?

MZ: Vos contabas que en Barcelona se subsidia al teatro en catalán, eso convertiría al teatro como una herramienta política.

RS: Sí, pero el objetivo es básicamente económico, ni siquiera racial. El objetivo es independizarse de España para tener ciertas ventajas económicas. El idioma es la primera herramienta del conocimiento de lo real; ellos manejan los dos idiomas, pero escriben en catalán porque saben que así les montan la obra, entonces ¿es el idioma lo que está en juego, o las formas de representación de la riqueza se filtran en otras formas de representación?

MZ: A mi me gustaban las anécdotas de las traducciones de tus obras.

RS: Sí, sobre todo los tajos que uno genera con determinadas palabras. Por ejemplo: La Estupidez trascurre en Las Vegas, y en determinado momento hay unos tarados, unos apostadores, haciendo una barbacoa, y en un momento dicen: ¡Ya están los choris! Cuando quieren traducir la obra me preguntan: ¿Qué son los choris? Y yo les puedo explicar lo que es un choripán, pero no les puedo explicar por qué mágico efecto ese texto ahí es necesario. Sí: todo es una farsa, somos nosotros que nos pusimos una ropita. Es decir, ese tipo de código que uno establece con el espectador, yo podría haber dicho “hot dogs”, la escena está armada para que se diga “hot dog”. Yo necesitaba que el espectador fuera cómplice conmigo y que entendiera que todo lo que está viendo es mentira, y lo que quiero es que a partir de una mentira que se autopresenta como una mentira podamos pensar en cosas que sí son de verdad. Los alemanes que traducían no tenían esa necesidad, entonces me preguntaban cómo funcionaba el chiste. Yo les preguntaba si no tenían una palabra muy, muy local, algo que la abuelita de ustedes cocinara y que no podría estar nunca en un casino de Las Vegas. Pero la traducción no es traducir la palabra, es traducir el efecto que una palabra produce en la ruptura en esa comunidad de sentido que ve a las palabras.
En Alemania me sentí muy agobiado, cuando hacía la beca. Había mucha gente de las artes plásticas, de la arquitectura, y mientras yo estaba con mi proyecto y escribía mucho, lo que ellos hacían durante la beca era llenar los formularios para la beca siguiente. Son actividades que están muertas, que no tienen un intercambio real con unos consumidores de eso, aunque el estado todavía apoya a sus artistas. ¿Pero los apoya para qué? Para callarles la boca. La trascendencia le pertenece a Europa, mientras nosotros tenemos que dedicarnos a nuestras pobres crisis. Si la revolución en vez de empezar en Bolivia empezara en Alemania, yo creo que se extendería mucho más fácilmente, pero no va a empezar en Alemania, y tampoco sé si es lo que hace falta.
Las comunidades de sentido cambian de acá a Montevideo, y de esto habla mucho el teatro, que es un fenómeno muy arraigado en el espíritu del lugar. Las formas de hablar, las formas de reproducir determinados tipos. El cine no. Yo trabajo mucho con traducciones de obras de teatro. Y hay muchas obras buenísimas que no se pueden traducir, porque lo que tienen de buenas ocurre y funciona dentro de una comunidad de sentido. Si hicieran una película, yo la vería y no me cuestionaría nada.
Los grandes festivales del mundo, ya si quieren entrando en el tema del aburrimiento, que es la próxima palabra, están hartos de más de lo mismo. Los grandes festivales del mundo son festivales europeos que tienen mucho dinero. Lo que ocurre es que todos los programadores de los festivales se conocen, y la misma obra se ve en 15 festivales a la vez porque parece que encaja en el formato que llena la expectativa “festival de teatro”. Se ha empezado a producir un tipo de teatro global que produce para el mercado de los festivales de teatro. Y se aburren hasta ellos mismos de lo que producen. Ahí al teatro vas a ver una belleza que ya está pactada. Nosotros acá no tenemos ningún pacto. No sabemos qué vamos a ver, qué vamos a buscar.

MZ: ¿Qué ibas a decir de la palabra aburrimiento?

RS: Lo que quieran. Aburrimiento es la tercera palabra y tengo muy poquito para decir. Una de las primeras reflexiones sobre aburrimiento es, y creo que es un concepto si mal no recuerdo de una novela de Moravia, que aburrimiento no es lo contrario de diversión, que tendemos a pensar estoy aburrido o estoy divertido como pares polares, pero el aburrimiento es en realidad una imposibilidad de conectarse con las cosas. Aburrimiento es una palabra que tiene todas las connotaciones negativas del caso, no sé si hay una palabra para definir el mismo estado pero con una connotación positiva. La pregunta es si el aburrimiento será algo tan malo. Y de manera totalmente biográfica o personal, tiendo a pensar cuándo fue la última vez que me aburrí, y me cuesta mucho acordarme. Y me parece que el aburrimiento es un concepto adolescente. No es ni bueno ni malo, se genera en la adolescencia, junto con otras cosas. Es el miedo a aburrirse, más que el aburrimiento. Curiosamente cuando era adolescente yo tenía miedo a aburrirme cuando estaba solo. La sensación es “esta noche tengo que ir a bailar porque si no me voy a aburrir si me quedo en casa” y yo no sé si he envejecido o que, pero digo, ahora me parece muy difícil que uno se pueda aburrir estando solo. Cuando uno está solo quiere decir que puede elegir hacer lo que más le gusta hacer, y lo hace. Me cuesta mucho pensar cómo no salir del aburrimiento, y en cambio sí tiendo a tener temor a situaciones sociales que me aburren. Es decir, parecería que el aburrimiento es más un problema social que un problema de cuando uno se queda solo. Y que las zonas diseñadas para el entretenimiento del ciudadano suelen ser las más aburridas del mundo. Las discotecas, los lugares donde se pretende espectacularizar la diversión, y producir alternativas al aburrimiento. Pero qué pasa si estás aburrido en tu casa y lo que querés es hablar con alguien, y no lo podés hacer estando solo. Yo digo, llamás por teléfono, seguramente hay soluciones mucho menos neuróticas para salir del aburrimiento. Ahora, me llevan a una discoteca, donde ni siquiera puedo hablar con la gente con la que fui, si es que fui con alguien, o con la que me quiero ir, si es que me quiero ir con alguien, y a mí ya me da pavor. Me parece que el aburrimiento suele ser un lugar, un fantasma que ocurre en ciertas formas de representación social de la impostura de la diversión, del fingir que algo es divertido. El otro día les preguntaba medio en broma, ¿quién diseña las plazas? No hay nada más aburrido que una plaza. Las plazas están diseñadas para morirse de aburrimiento. Bueno, cuando uno es chico va a la plaza a jugar porque tienen juegos, y yo trataba de hacer memoria ¿Qué plazas tienen juegos? La que iba cuando era chico no tiene más, se ha cambiado por un concepto parque. Yo me preguntaba: ¿cómo se diseña la diversión en una ciudad, como se diseñan las alternativas para salir del aburrimiento en una ciudad? Y es curioso, porque me parece que más que apuntar a las zonas de convocatoria masiva de personas, suponiendo que eso es divertido, yo más bien tiendo a pensar que es más divertido si divierte a más personas. Yo digo: no. ¡Es un horror! Es más divertido si te divierte a vos como persona, con el cúmulo de arbitrariedades que uno tiene como persona y que a veces -incluso estando solo- puede generar situaciones de enorme diversión. No es que necesariamente uno pueda divertirse más estando solo; lo digo porque tiendo a pensar que… y trato de acordarme… y siento que en la adolescencia tenía una definición de aburrimiento, y ahora tengo una muy diferente.

MZ: A veces la diversión en relación al teatro y a la obras de teatro está asociada con la palabra frivolidad.

RS: Sí. Si les parece, yo creo más pertinente hablar de lo ”divertido” (aclarando que no creo que sea lo contrario del aburrimiento). Es interesante lo que pasa aquí, y en esta ciudad, con la frivolidad y con lo divertido. Hay países -como Francia- donde hay un enorme prejuicio para con lo divertido. Un enorme prejuicio. Es decir: los autores que escriben teatro deben escribir un gran teatro, porque además tiene una tradición detrás, una tradición de “gran teatro”. Y lo divertido se acepta dentro del canon de lo divertido, es decir el teatro del vodevil (no en vano la palabra vodevil es una palabra –concepto- francesa). Ahí, en el reino de lo vodevilesco, puede estar bien divertirse con La pulga en la oreja. Ahora si vos quisieras montar La pulga en la oreja acá, -es una obra, un vodevil muy tonto- y lo quisieras montar acá en el teatro San Martín, todo el mundo te diría: “¿qué necesidad tenemos nosotros -ciudadanos- de pagar con nuestros impuestos el montaje de una obra que es solamente divertida?”. Es muy curioso el concepto y muy tramposo, también. Conduce a la suposición de que divertirse está mal. O que en todo caso, es una cuestión privada, y el estado no tiene por qué velar por ella. Estamos tan mal como ciudadanos, como personas, dada la violencia de la ciudad en la que vivimos y todo le demás que en realidad ya es bastante raro cuando una obra logra divertirte. Claro que no es mi opción, pero no creo que sea el enemigo, en todo caso.
Y al mismo tiempo tengo que reconocer que yo también tengo un prejuicio para con lo meramente divertido. Muchas veces pensamos que lo divertido tiene que ser un camino hacia otra cosa: ¿hacia qué otra cosa? ¿A la reflexión? ¿Vieron que muchos críticos incluso te dicen “es una gran comedia de la que –además- uno se va pensando”? Como si el irse pensando le sumara algún punto a la gran comedia. Yo digo, ¿no habrá zonas del divertimento que pudieran abstraer de los preconceptos morales, correctos o no? Y uno podría decir: un buen partido de fútbol. Es divertido y no es moral. Y mucho menos, educativo. Bah – lo digo yo, que el fútbol no me interesa nada, absolutamente nada. Pero debe haber algo de eso: uno (no yo, pero “uno”) va a divertirse viendo un partido de fútbol. O va esperando divertirse, ¿no? Y se divierte cuando el partido está mejor jugado y uno llega a su casa contento si se divirtió… no lo sé, me parece que influye bastante si gana tu equipo o no, ¿no?, yo no tengo mucha idea, pero debe influir bastante. La idea es que es un espectáculo de diversión, nadie diría que eso es artístico. Y por eso el prejuicio se traslada; cuando uno tiene que presentar una comedia, y se ve forzado a decir “ojo, es una comedia pero te hace pensar” yo me siento un idiota. Naturalmente yo utilizo el humor para otra cosa. Para mí el humor es el punto en donde acontece el quiebre de la expectativa, el quiebre de sentido común, y este quiebre –y el humor- te hacen reflexionar sobre cuántas cosas das por supuestas que no son tan supuestas, o tan verdaderas. Yo tengo una relación apasionada con el chiste… el buen chiste, aquél del que uno no tiene más que reírse porque te toma por sorpresa, a diferencia de la gracia preanunciada en el “ojo, que voy a contar un chiste”. Pero, ¡vamos!: hay en el ámbito en el que nos movemos dentro del teatro un enorme prejuicio para con lo divertido. Javier Daulte le tenía que explicar a la directora de este festival en el que se presentaba que la obra era divertida, y que lo perdonara, pero que la obra era divertida. A lo mejor incluso divertida antes que muchas otras cosas.
La palabra divertir viene de desviar y eso es sumamente interesante como concepto etimológico, divertir es desviar. Para mí es desviar la carga del logos hacia el mito, es decir transformar en mito, mítico, en lo inexplicable, en arbitrariedad lo que el logos intenta explicar con sus categorías; para mí, entonces, toda desviación es deseable en las ficciones. Shakespeare es divertido. No sus comedias –particularmente-, que en general ahora nos pueden resultar bastante pavotas; sus tragedias son divertidísima, lo que le pasa a Hamlet es divertidísimo, está completamente “desviado” del sentido común. A Hamlet se le aparece el padre, en la forma de un fantasma y le dice que vengue su muerte. Pero claro, Hamlet no está muy seguro de si el padre merece justicia o no, porque probablemente había sido un gobernante tan tirano como el que lo es ahora, su tío. La situación es divertidísima, es en primer lugar divertidísima, está desviada de toda lógica, de todo sentido común. Y es lo que motoriza el enorme mecanismo conceptual y de divertimento (desviación) que para mí es Hamlet, y cada gran obra.
Chéjov es divertidísimo. Y Chéjov es un muy buen ejemplo porque Chéjov se supone que es el colmo del aburrimiento, que en las obras de Chéjov no pasa nada, que son personajes que están hablando todo el tiempo y nunca les pasa nada. Sí, pero, ¿de qué hablan? Porque si querés hacer una obra de Chéjov, nunca encontrás con mucha facilidad por dónde cortarla. Cualquier cosa que saques, sentís que afecta a la totalidad. Claro, hay en escena una burguesía que se aburre, y Chéjov -que se permitió el lujo de hacer lo que quiso-, quiso retratar, si vamos a creer en sus contemporáneos, a una burguesía que se aburría. Pero sus obras son divertidas. A los personajes les pasan cosas que no esperás. Él se las arregla para que no las esperes, para que cuando ocurran sean completamente inesperadas. Kostia, en La Gaviota, amenaza suicidarse quince veces, tiene un revólver y todo, en un momento lo hace, pero el tiro le falla y no se suicida. Más aún: cuando empieza el cuarto acto, resulta que Kostia es ahora un escritor exitoso, y vos te decís: “caray, pasó lo contrario de lo que tenía que pasar”, y cuando termina el cuarto acto pasa lo que efectivamente era irreductible: vuelve a tratar de suicidarse. Es decir, él se las arregla para que con dos o tres elementos (me suicido o no me suicido) ocurra lo contrario de lo que vos esperás; su maravillosa técnica teatral consiste siempre en ello, en parte. Te desvía, desvía tu expectativa, es divertido, te mantiene “divertido”, desviado de lo sensato, de lo esperable. Esa mera desviación construye divertimento: un estar distinto de otras formas de estar, de percibir el mundo. Un estar lúdico. Contra eso no habría que tener prejuicio, habría que tener prejuicio con el divertimento que asume que es más divertido si le gusta a más personas, y ahí tenemos a la Sra. Moria Casán mostrando las semi-tetas, o vaya uno a saber qué son, suponiendo que eso es divertido. La frivolidad es “más” divertida, “divertida para muchos”. La frivolidad -si se quiere- es más asequible. Pero no sé si te desvía a ningún lado, a mí en general no me divierte nada, y no voy a predicar para el converso: creo que a ninguno de los que esta acá los divierte. Pero tampoco me gustaría tener un prejuicio para con eso, para con lo divertido de lo frívolo. Es una cuestión de genio, de personal técnica, tornar trascendente ese desvío.

MDP: Vos lo relacionabas con la pregunta ésta de si lo popular es un valor.

RS: ¿Cómo habíamos llegado a eso?

MDP: Después que decías que sí se debía abolir el fútbol.

MZ: Habías dicho:”Todo lo masivo es nocivo”.

RS: Todo lo masivo es una mierda siempre. Quiero decir, lo masivo no es humano, ocurre, se da, y todo lo que quieran, pero justamente las personas -en lo masivo- pierden sus características humanas y se transforman en otra cosa. No sé si se puede hablar de ello en términos axiológicos, decir si es bueno o malo. Lo que sí es claro es que ocurren otras cosas, de otro orden, pero no necesariamente más humanas. Muchas veces yo he tenido que responder a la pregunta de si mi teatro es elitista o no. Es una cuestión tan ardua como boba. Hay un concepto muy arraigado aquí -por los años de la dictadura- y por aquello que los autores de esa época quisieron hacer, que era “educar a las masas”, y educarlas bien, con conceptos que uno a lo mejor comparte… Pero claro, no funciona así: educar a la masa es imposible. Se puede educar a las personas; pero a las masas, no. Empezando por Brecht, el primer gran equivocado en ese sentido, quiero decir: Brecht fracasó en su proyecto, que era instaurar el comunismo en todo el mundo, sin embargo sus obras son extraordinarias. Hay una suposición que es que lo popular es valioso, y ahí es donde me lo pregunto: lo popular, ¿es un valor? ¿Es más valioso si algo le gusta a más personas, si le gusta a todo un pueblo? O si todo un pueblo lo asume como verdadero, ¿es más verdadero, aunque estén todos equivocados? Todos en el medioevo creían que el cosmos tenía una forma equivocada, hasta que se descubrió América; todos creían en algo que era falso. Lo popular no es más verdadero, no es más lindo, sólo es más popular. Y tendrá sus cosas buenas o malas, pero yo no creo que deba ser asumido como un valor en sí. Tampoco quiero decir con esto que no habría que hacer obras populares, ésas que se hacen para gustar más o menos a muchísimos. Hay un concepto, creo que de Alain Badiou, que a mí me gusta mucho que dice que el teatro -o las ficciones en general- son donadas, están donadas, y no son para todos, son para cualquiera, que no es lo mismo. En relación a cómo responder esta pregunta sobre el elitismo: yo creo que una obra sería elitista si la persona para poder verla o disfrutarla necesita determinado tipo de información que sólo una determinada elite tiene, entonces puede disfrutar de determinadas cosas que a lo mejor a otro público -más popular, si quieren- se les perderían. Entonces uno podría decir allí: bueno, esa obra es elitista. Yo creo que las obras interesantes están donadas, son para cualquiera, y esto no quiere decir que sean para todos. Mucho menos para todos a la vez. De la misma manera que el fútbol no es para todos (a mí si me llevan a una cancha me puedo llegar a morir de aburrimiento y de asco): aunque jueguen bien los jugadores ni siquiera me voy a dar cuenta que están jugando bien. Entiendo que a algunas personas les pase esto mismo frente a la ópera, frente a cierto tipo de música de vanguardia, o al bel canto, o –lástima- frente al teatro.

MZ: Nosotros hablamos bastante del sentido del humor, que los argentinos teníamos un sentido del humor híbrido, que nos acomodábamos sin culpa a diferente situaciones.

RS: La primera de las salvedades que yo haría es cuando decimos “los argentinos”… Esto es: “los argentinos que yo conozco”, ¿cómo hacer para que “los argentinos” no sea una representación de los argentinos? Suponer que a todos los argentinos le pasa los mismo, que piensan lo mismo. Vuelvo a la segunda palabra que hablamos hoy, la idea de la representatividad, y cierta actitud militante para evadirla cuando es falsa… Y sin embargo… ¿Vieron que afuera dicen “los argentinos son soberbios” y qué sé yo qué? Claro, y uno dice “qué hijos de puta, ¿por qué?”, hasta que después viajás un poco y les terminás dando la razón. Aunque al mismo tiempo uno trata de decir: bueno, no hay que generalizar, ¡yo milito de eso, cuando viajo!, no todos los argentinos son iguales. Y en un momento la propia necesidad de dar la explicación te hace decir: sí, somos soberbios, y ¿sabés por qué? Por esto, por esto y lo otro… Y es positivo, en algún punto terminás de dar explicaciones de por qué determinadas cosas que uno trata de negar son vistas de afuera como lo que constituye la regla (que luego genera las excepciones); pero la regla que constituye la forma de “leer” un pueblo determinado. Yo ni hablo de “pueblo”, que es un palabra que ya salió de los diccionarios, yo hablo más modestamente de “comunidades de sentido”, y entonces, cuando hablamos de “los argentinos”… hablamos que van al teatro y que se ríen de determinadas cosas, son el 1% de los argentinos, porcentaje en el que yo puedo basar mi propia experiencia, mi propio campo de experimentación. Y no creo en las encuestas, no son representativas de nada. Sí, parecería que hay algo del sentido del humor, de las cosas que divierten (a ese 1% que no es representativo de los argentinos ni de nada), y es que fundamentalmente nos divierte lo bizarro, nos divierte lo híbrido. Nos parecen truchas todas las formas puras, hay una enorme desconfianza de las formas puras. Entonces si vos vas a ver una ópera bien hecha , muy elegante , de una compañía belga que vino acá, lo aceptas porque son belgas. Pero a un director argentino no le perdonás ningún engolamiento, decís: “sos argentino, macho, ¿qué estás haciendo?”, hay como una sensación –discutible pero palpable- de que las formas puras no nos pertenecen, y lo que nos divierte es decir: “hemos sidos puestos en este país del culo del mundo para llevar en alto una gran advertencia al resto del mundo: “desconfíen” de todo y en todo momento, 24 horas por día”. Yo creo que eso es una característica medio argentina, los mexicanos no desconfían, están como el orto, igual que nosotros, les pasan todas, pero no desconfían tanto. No se imponen. No sé si les ha pasado ver la siguiente escena: en algunos países viene el mozo y has pedido vino tinto y te traen vino blanco, y le decís: “señor, le pedí vino tinto, lléveselo y tráigame el otro”… Y los mexicanos que ven la escena inmediatamente saltan: “¿cómo le dijiste? Está trabajando. Se equivocó”. “Pero bueno… no le dije nada malo, le dije tráigame el vino que le pedí”, “No, eso no se dice así, yo me tomo lo que me den”. Los mexicanos, en vez de decir “¿que?” dicen “mande”, es decir yo estoy hablando contigo, y sos mexicana, y no me has entendido, me decís “¡mande!”, es decir, “¿qué?”. El lenguaje habla mucho de ciertas cosas -sumergidas o en al piel- de ciertas formas de representación. Y después por supuesto la verdad es que los mexicanos nunca te van a traer el vino que les pediste, les aclaro que no es que dicen “mande” y acto seguido se dejan mandar, no es eso. Es la ficción que sostienen, es su lenguaje, su pacto aparente; y nosotros también sostenemos una ficción –o varias-: que somos soberbios, que ya estamos de vuelta de un montón de cosas, hablamos de la posmodernidad con autoridad y ni siquiera hemos conocido la modernidad en este país, ahora resulta que estamos de moda porque somos posmodernos, pero no es lo que elegimos ser. Tengo la sensación de que el origen de nuestro sentido del humor híbrido, de la falta de formas puras que hay acá, tiene que ver naturalmente con la inmigracion, debe haber motivos históricos para poder entender esto; la idea del pastiche esta muy, muy arraigada en nuestro sentido del humor, nos divierte la creencia de una forma que se presenta como pura, nos parece una estafa. Cualquier forma, cualquier género, ¿no? Y los géneros básicamente argentinos son muy híbridos, desde el tango. El tango es en broma, ¿o no? El tango es la puesta en escena de una cosa apasionada, pero ¡¡vamos!! Madres lavando en el piletón, y los hijos... es la exacerbación de una enorme broma nacional, con la que uno juega a identificarse, es una forma muy impura, débil, débil no en un sentido peyorativo. Débil como se habla en las gramáticas, los verbos de conjugación débil son aquellos que están llenos de irregularidades, son verbos hermosos. Ésos son las cosas que constituyen nuestro imaginario hoy en día. La coartada es la inmigración. Funciona de modo imaginario, naturalmente. ¿Cuánto hace que no vemos un inmigrante europeo? Está instalado en nuestro ADN, aunque no se verifique en lo real. Es una buena coartada. Pero funciona. Otras culturas –creo- se representan mucho más a partir de ideas fuertes. Estados Unidos me parece el ejemplo más claro: ideas mentirosas que se han construido, Hollywood mediante. La historia de los Estados Unidos es una invención de Hollywood que se consume. Lo que acá es Roca y la matanza de aborígenes, allá es una conquista heroica del oeste y es la expansión de la nación, etc., y todos consumen la misma bazofia, la misma idea de representación. Por eso–en parte- cuando se les caen las torres están azorados, salvo una elite que se piensa a sí misma, pero no hablamos del todo bien en los términos de estas generalizaciones que no deberíamos hacer, estas generalizaciones representativas. ¿En qué formas creen? A ellos –supongo- les venden una forma pura y la compran, acá me parece que nosotros le señalamos rápidamente la estafa, a toda forma pura. A toda simplificación naif.
Yo recuerdo, viendo lo de New Orleans en la tele, una negra que había perdido todo, y que lloraba diciendo “¿por qué nosotros?”, primero hablaba de un nosotros/Estados Unidos, sin darse cuenta que Estados Unidos la excluye por completo, le da un pasaporte para que crea en la representación y punto. Un pasaporte que por otro lado nunca podrá usar porque nunca podrá salir del país, no tendrá dinero para hacerlo. Ella decía “¿por qué nosotros, que estamos ayudando a tantos países en el mundo, y no nos ayudan a nosotros que nos inundamos”, naturalmente despotricando contra Bush, pero con argumentos totalmente equivocados. La creencia de la forma pura, ¿cuál es? Que Estados Unidos está haciendo justicia en Irak y esto lo cree el negro damnificado por las inundaciones en New Orleans. Yo no sé si nuestros marginales comprarían la misma bazofia. Creo que no.

MZ: me acuerdo del programa de Moore que se llamaba The awful truth. Es un programa que funciona en Estados Unidos, acá no, acá nadie te tiene que desayunar que las grandes corporaciones son una estafa.

RS: Ese programa –supongo- es interesante y es divertido, porque los desvía de un sentido común que ellos ya han acordado. Yo recuerdo cómo me divirtió a mí Bowling for Columbine y cómo me aburrió la otra, la del 11 de septiembre. La primera estaba muy bien porque su tema era para nosotros completamente divertido, es decir desviado; el caso era muy peculiar, y lo que ocurría en relación a las armas y cómo estaba narrado, etc. Con la otra no me divertí nada. Me sentí un alumno en escuela para chicos con problemas o discapacidades mentales. Estaban explicando algo que nosotros sabemos hace mucho tiempo y presentando evidencia, no era divertida. Sólo me remito a hablar de lo divertido. Porque por supuesto Fahrenheit 9-11 es una película mucho más importante que la otra, presenta incluso “formas puras”… pero es infinitamente menos divertida.

MDP: Sin embargo, ¿por qué decís que es más importante?

RS: Porque ellos necesitan más de esa película que de la otra. ¿No? Digo, si realmente creemos en la inocencia del espectador medio norteamericano que sólo se desayuna con esas cosas si se las muestra Michael Moore en el cine… Igual era enojosa, pese a ser “importante”… Sobre todo lo de las madres cuando pedían que sus hijos volvieran; no decían “porque estamos invadiendo un país”, decían que volvieran por motivos afectivos.
Para nosotros es muy fácil señalarlo porque se trata de una forma pura que es muy fácil de desarmar. Acá no hay formas tan puras. Y creo que nos divierte la pretensión de la forma pura, que vemos como cómico lo que para otros pueblos a lo mejor no lo es. Y tenemos un enorme apetito por lo absurdo. Parece que representa con más fidelidad algo de nuestra realidad que lo que no es absurdo, que es lo que es racional.

Mauricio Corbalán: Vos en algún momento habías dicho que no te interesaba tanto la tragedia pero sí la catástrofe.

RS: Para explicarlo en dos palabras: la tragedia es un modelo, tecnológico, de representación de una época determinada del teatro que se basa en la siguiente regla loca: en la tragedia el héroe marcha hacia su propia destrucción merced a una falencia inherente a su constitución; es decir: estamos en presencia de una tragedia cuando Macbeth -por ejemplo- es ambicioso, no lo puede evitar, y es la ambición lo que va a llevar a Macbeth a terminar como termina. Es decir: muerto. La tragedia termina siempre con la destrucción del protagonista que lleva adelante la voluntad de cambio. Ahora, si Macbeth fuera a ver un partido de pelota y le pegaran con la pelota en la cabeza y muriera de un golpe de pelota y no por la ambición de él y su señora, pues no estaríamos en presencia de una tragedia, sino de una catástrofe. Murió por accidente. Es decir: él era un poco ambicioso, sí, pero murió por otra cosa. A mi me encanta eso.
Y en realidad creo que las grandes obras que resisten a toda lente pura impuesta por distintas épocas. Durante mucho tiempo se pensó que el teatro era la constitución escénica de lo trágico, que había que construir obras con ese formato. El destino del teatro estaba ligado a los pormenores morales de la tragedia, ese dispositivo llamado tragedia. Beckett vino a revertirlo, y muchos antes que él también, más calladamente. El primero de ellos: Shakespeare. En las tragedias de Shakespeare, que están muy bien, se trata de tragedias porque él escribía a la moda de la época, y punto. Es como si te dijeran: mirá, tenés que poner canciones de Caramelito porque ahora es lo que está vendiendo”, “bueno, dame las canciones de Caramelito”. Escribía dentro de ese pensamiento y probablemente pensara que el destino del hombre era trágico, sí. Pero además, sus tragedias son catastróficas. Un ejemplo. ¿Ustedes recuerdan Romeo y Julieta? ¿Ustedes recuerdan los detalles de Romeo y Julieta? Julieta, para poder quedarse con Romeo, planea un plan genial, dice: “me voy a tomar un brebaje, todos van a creer que estoy muerta, cuando me entierren en la cripta familiar, vos, Romeo, venís y nos vamos a dónde vos quieras”. Claro, las familias estaban tan enemistadas, y por esa enemistad medio Romeo mata a un pariente de ella, bueno todo mal. Entonces, ¿qué hace Julieta?, le manda una carta a Romeo por medio del fraile, Fray Lorenzo, que es además el que le consigue el brebaje. ¿Por qué no le llega la carta a Romeo? Porque uno podría decir: Romeo y Julieta es una tragedia, una historia en el que el amor de los personajes motoriza el dispositivo de la tragedia, se aman tanto que terminan destruidos, porque están dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de estar juntos, su amor es su “falencia” trágica, en vez de decir : “ok, sangre fría, Julieta, tenemos primero catorce años, yo catorce, vos dieciséis, creo, ¿qué tal si esperamos un par de años, y le mentís a tu nodriza y le decís que te has ido a recoger margaritas y yo te espero?”. No, hacen todo mal, hacen todo mal para que exista la obra. Pues bien; Julieta idea este plan, le manda una carta, le dice al fraile: “mándele la carta a Romeo”… y la carta se pierde. Nadie se acuerda por qué se pierde la carta. Porque la carta se pierde porque sí. Y esto es lo genial de las obras de Shakespeare; las cosas muchas veces pasan porque sí, pero tienen la apariencia de estar pasando porque es una tragedia. La carta se pierde porque sí. Antonio, en El Mercader de Venecia, pierde su fortuna porque todos sus barcos naufragan. Esto es una catástrofe. Sin embargo, Shakespeare la ha abrazado, la ha sembrado: ¿por qué es El Mercader de Venecia y no el de Zaragoza, o de París? Porque Shakespeare necesita un puerto, y unos ricos burgueses que hacen dinero con una actividad azarosa como el clima. Shakespeare escribe tragedias, como su época le manda, pero lo divertido de su espíritu está muy cerca de la intuición de lo catastrófico.
Otro ejemplo: Romeo llega efectivamente a la cripta, Julieta está “muerta”, y él no se ha enterado de que no está muerta -porque no le llegó la carta que se perdió, y nadie te explica por qué-. Es decir, además: no es porque el fraile sea olvidadizo, no responde a motivos psicológicos, la carta se pierde porque sí, porque Shakespeare es muy hábil y sabe que tiene que incluir elementos catastróficos para que tenga la apariencia de la vida, la obra.
Entonces Romeo llega a la cripta la ve a ella muerta y qué sé yo qué, la obra esta tan bien escrita que siempre que uno la lee, o que uno la ve, parece que esta vez se van a salvar. Parece que ella va a despertar un segundo antes. Shakespeare sabe como manejar la catástrofe. Una pregunta que me encanta formular en los talleres con autores: ¿por qué Julieta se despierta un segundo después y no un segundo antes de que Romeo se haya clavado la daga? Porque sí. Porque es más catastrófico, no es más trágico, no estaba en su constitución, no era parte de su debilidad como persona. Es decir, la tragedia es un formato, es una moda constituida en base del estudio que todo el medioevo hace de los griegos, que además tenían otra cosas, tenían también comedias y no te quiero ni contar las cosas que parecen que pasaban en las comedias, pero es una estabilización que en determinado momento la religión judeo-cristiana hace del pasado de la humanidad y genera dos o tres modelos para utilizarlos en su propio beneficio. Como ha sido todo el teatro occidental para la difusión de la doctrina cristiana hasta el Renacimiento, donde el teatro se independiza de una utilidad tan política como ésa. Claro, el teatro respondió durante mucho tiempo a determinados preconceptos morales. La idea que las cosas van hacia su final (como en la tragedia) es un preconcepto moral. Yo no creo que en la vida las cosas vayan hacia su final; van en todas direcciones. La traslación de eso a lo argumental da lo siguiente: un argumento es una historia con una introducción, un nudo y un desenlace… ¡Andá a decírselo a un chino, que tuvieron otro medioevo, o a un japonés! Hay muchos modelos narrativos donde estamos en presencia de narración. Una narración que no tiene necesariamente esas connotaciones tan morales. En ese sentido yo creo que el concepto catástrofe nos libra un poco de esa moralina, de esa suposición que las cosas van hacia su final y que las cosas marchan hacia su peor. Yo no tengo este pensamiento sobre el mundo, y creo además que los clásicos pueden ser leídos desde un lugar más moral -como tragedias- o si uno quiere montar obras de Shakespeare descubrirá que los lugares más atractivos son éstos, son los lugares donde esto es así porque sí, donde el sentido trágico sucumbe un poco.
Y está muy bien, Shakespeare lo sabia, lo intuía. No creo que Shakespeare hablara de la tragedia y definiera la tragedia; era lo que estaba de moda y el tipo era igual muy talentoso y podía usar tanto una cosa como la otra. Curiosamente las comedias de Shakespeare no están tan bien, cuando él se quiere hacer el gracioso lo usa para satisfacer el sentido del humor de los monarcas, o sea que todas las comedias de Shakespeare suelen ser escritas a pedido para una fiesta, “se casa mi hija”, “es el día de Reyes”, y no son tan buenas, ojo que él era un gran poeta y todo, pero muchas son muy menores. Porque son burguesas, porque quieren satisfacer el gusto de una burguesía. Sus tragedias, en cambio, no parecen ser ni burguesas, ni nada, son cuerpos vivos muy extraños. Si las vamos analizar con cualquier modelo de análisis están todas muy mal escritas, por eso son geniales.

MC: Yo me preguntaba por qué no hay un género catastrófico.

RS: Empieza a haberlo, empieza a haberlo. Yo sospecho que todas mis obras son catástrofes, en este sentido, en el sentido que lo he aprendido también de la física del caos, la idea del puro efecto. Me encanta cuando el efecto es tan complejo que parece sumergir a las causas. La estupidez es un buen ejemplo de eso. Para quienes la han visto, ¿vieron lo que ocurre con la intriga de los apostadores? Son éstos que están tratando de ganar dinero a la ruleta y que están muy preocupados por quién se va a quedar con los 151 dólares y hay una especie de paranoia, etc., pero termina todo de cualquier manera. Termina que -en realidad- mientras vos creías estar viendo esa historia, todos se han estado lavando los dientes con unos cepillos que un psicópata se ha metido en el culo. Se trata de un conocido mito urbano. A mí me llegó la versión de una familia que se va de vacaciones a Bariloche, que un día llegan a la habitación del hotel y encuentran todo revuelto; no les falta nada, les han dejado la cámara de fotos, y cuando vuelven de Bariloche revelan las fotos y se encuentran que alguien se sacó fotos con sus cepillos de dientes metidos en el culo. En La estupidez se está hablando de los dilemas del universo, y la humanidad, y en realidad la obra termina así. Descubren que todos los protagonistas se han estado lavando los dientes con unos cepillos de dientes que alguien se ha metido en el culo. Es una catástrofe, es un final que no pertenece a esa causas, yo estoy sembrando causas para un efecto del cual en algún momento me desentiendo y el final de la obra es el final de otra obra, en todo caso, eso a mí me estimula mucho, me devuelve una sensación de realidad, de consonancia con lo que veo que pasa en el mundo, y con lo que no pasa también. Pero no creo que sea yo solamente quien está pensando en esas direcciones. Hay muchas películas, sobre todo. El cine se ha hecho más rápidamente artífice de narraciones catastróficas. Se acuerdan de Magnolia, de Paul Thomas Anderson? Paul Thomas Anderson es un director joven norteamericano muy interesante, que se las arregla para hacer –además- películas bastante comerciales con elementos muy extraños. ¿Se acuerdan, en Magnolia, que termina con una lluvia de ranas, que naturalmente vincula a los personajes? Le podemos asumir también cierta moralina, sí, la plaga, etc., connotaciones de las que nos cuesta desprendernos, pero es muy audaz la idea, muy extraordinaria. Bueno, ni que hablar de Kauffman, el guionista de ¿Quieres ser John Malcovich? o Eterno resplandor de una mente sin recuerdos y El ladrón de orquídeas, que en realidad se llama Adaptación, la película. Me parece que el cine y la literatura, también, bueno… Beckett, Fassbinder, tienen modelos narrativos más catastróficos que trágicos. Yo me siento más sensibilizado por éstos. Los entiendo mejor, me divierten más, me aburren menos. A mí, todas las tragedias me aburren. Sobre todo cuando están hechas como tragedias. Medea, ¡uy, dios! No hay forma de hacerla y que a mí no me aburra, digo: ¡lo que le pasó a esa señora! Carece tanto de elementos arbitrarios, de elementos catastróficos, que yo sólo lo puedo entender como una época que se representa a sí misma estilizadamente, un apocalipsis ideal. Y no es mi sensación de mundo, y no creo que sea la sensación de mundo de nadie por acá. Digo: ¿por qué en este país no se hace tanto a los clásicos, en teatro? Ya saben que nosotros somos la única ciudad del mundo en la que está revertida la proporción de obras de autores nóveles que se hacen y de autores clásicos. En Alemania se estrena un 10% de autores jóvenes, y todo lo demás son clásicos europeos. Acá, de vez en cuando, el San Martín -porque se asume como teatro estatal- tiene la obligación que el público sepa quién fue Brecht, y lo pone. Pero acá, en la cartelera porteña, el 90% son obras de autores vivos, que están escribiendo, cualquier cosa, porque hay cualquier cosa, de la buena y de la mala, y hay un ínfimo porcentaje de clásicos, es al revés que en el resto del mundo. Como muchas otras cosas que acá son al revés que en resto del mundo. Y ustedes supongo que con estas esclarecedoras charlas urbanas explicarán por qué.

MZ: Pero hemos decidido no revelar el secreto

RS: Claro, cuando lo tengan, no lo revelen, véndanlo. Igual va a ser una verdad que sólo se aplique en la Argentina, así que no creo que se cotice mucho en el mercado.

xxx: Igual en Europa montan los clásicos pero en lugares estrafalarios, en sanatorios...

RS: Es la manera de callarle la boca a los nuevos autores. Un nuevo autor alemán siempre siente que tiene que competir con esos monstruos, que ya han hecho unas cosas y las han hecho bien. Y en general, lo que ocurre en Europa es que el teatro es territorio de los directores. Los directores dicen: te voy a presentar a Medea por quincuagésima vez, pero en vez de ser esta señora que está en Grecia, será… qué sé yo, una dama norteamericana de beneficencia que esta organizando un té canasta por los damnificados por el huracán. Es decir: utilizan a los clásicos para hacerlos hablar de lo que pasa. ¿Y qué? ¿Los autores nuevos no pueden hablar de lo que pasa? Sin ser representativos, sin ser alusivos. No pueden hablar de una sensibilidad personal, mínima, impura… bueno un 10% de ellos pueden, los demás tienen la bota del peso de tradición encima ¿Por qué? Porque ése es un mecanismo que genera dinero.
Una compañía española, independiente, dice: nos juntamos y pedimos un subsidio, ¿qué obra hacemos? Y… agarren un Lópe, un Tirso. Jóvenes ¿eh? Es lo que le pueden llegar a subsidiar. Acá no pasa nada de eso, porque acá el teatro ha aprendido a independizarse de los mecanismo de producción de dinero, nadie que haga teatro lo hace porque espera ganar muchísimo dinero, algunos esperan vivir de ello y punto, y otros dicen: “qué sé yo, yo soy ingeniero y la verdad me gusta… me gusta ver teatro, y cuando puedo hago obras” ¿Y qué obras hacés? Ah no, ahí no hay peros, ahí ni me vengas con lo que se subsidia o no, Medea no necesita de nosotros. Me acuerdo cuando Bartís -por ejemplo- hizo el Hamlet acá estaba muy bien, genial, estaba muy opinado, era un Hamlet que duraba cincuenta minutos, siendo que la obra entera debe durar como tres horas. Y en Francia les fue un poco como el culo, les fue muy mal. “¡Ahh, los argentinos se creen que pueden manosear cualquier cosa!” Además es un pensamiento medio racista, porque ellos sí lo hacen, los directores europeos los clásicos los arman y los desarman. Pero es como si les pertenecieran sólo a ellos porque nacieron en el mismo continente, son sus derechohabientes naturales, y además sostienen un “teatro” como cultura, no como margen.
¿Y nosotros? No, ese acervo no es nuestro, a nosotros sólo nos pertenece la crisis, y a ellos los mitos universales. Claro, si este es el problema, además, cuando uno va a los festivales con una obra como La estupidez, y vienen y te dicen que la obra está bien porque habla de la crisis en la Argentina, ¿no? No, no, pero si transcurre en Las Vegas. Bueno, a ver: sí está hecho para un público que está atravesando una crisis, que por lo tanto va a saber leer en las rendijas de la obra. Ahora doy en pensar lo mismo que Borges: ¿por qué uno, por haber nacido aquí, no se puede hacer cargo de los grandes mitos universales? Esto nos pasa a los argentinos, sobre todo en Latinoamérica. Fuimos con la obra a Colombia, generó muchas adhesiones, y también lamentablemente muchísimo encono: “Ahh, los argentinos se creen que pueden inventar casi cualquier cosa”, “Sí, y ojalá los colombianos creyeran lo mismo porque sino les va a seguir yendo como el orto”. Yo me pongo en ese sentido muy latinoamericanista. Si justamente el problema es que les va mal cuando todo el imaginario, y todo el potencial de creatividad responde al mandato que se les aplica: y éste es que sigan haciendo obras sobre la guerra porque ustedes son un país eternamente en guerra (en el caso de Colombia). Bueno, si quieren hacer obras sobre la guerra, que las hagan. Pero es un mandato que viene de afuera, yo más bien les diría: “construyan ficción, porque la ficción es también un derecho humano, y la ficción permite pensar otras cosas que son más positivas que las guerras”. Por lo pronto, durante la hora que uno va al teatro uno se puede sustraer de ella. Si es que lo logra -y ojalá- y no porque sea pasatista… ¡hay que vivir en Colombia!, ¿no? Igual, la verdad es que los colombianos venían todos a decirnos “pobres, ustedes, con lo que les pasó en su país”… También ésta es una representación que nosotros hacemos de un país que conocemos poco. Pero hay algo muy, muy claro en esto: Europa parece tener para Latinoamérica el mandato de “ustedes representen sus crisis mientras nosotros nos hacemos cargo de los grandes mitos universales”. Igual, dicho así, suena muy violento, a mí me gusta mucho Europa, me gustan mucho los europeos, y me gusta mucho la gente inteligente que hay en Europa, que puede revertir ese pensamiento, y hay Europa y Europa. Por ejemplo, cuando mi obra se estrenó en Alemania, ellos no le decían al público que la obra la había escrito un argentino. La obra les pareció buena, la hicieron y punto. Ahora, por ejemplo, en España es inevitable: “no, son argentinos”, como si eso justificara algo, o explicara nuestras extravagancias. Se lo explica de esa manera: “argentinos, seguro que hace análisis…” No sé si les ha pasado, eso de tener que explicar que uno no va a análisis porque uno esté enfermo, sino porque es un trabajo que uno hace con uno mismo, que uno hace con su persona. Incluso acá está mal visto el que nunca ha ido a un terapeuta, y al contrario nosotros le reclamamos a los españoles que hablen un poco más, con más verdad, de lo que les pasa. Los españoles nunca hablan de lo que les pasa, todo está bien. Hay distintas Europas, naturalmente. Nosotros pensamos en Europa como un bloque pero es una representación que no se debería hacer, que funciona para eliminar las particularidades de lo real. Y que transforman el lenguaje para que nos podamos entender. Pero lo que está pasando, está por debajo de eso.
Yo creo que –viendo el riesgo de aburrimos mucho- deberíamos terminar acá para no dar ejemplos concretos de aburrimiento.

8.11.05

CYBERCAFE, OCUPACION, PATERNALISMO - Judith Villamayor

martes 8 de noviembre

Sofía Picozzi: Antes que nada quería agradecer a la fundación Start, a Milagros y a Lara por su hospitalidad. Este el Glosario de urbanidad, dentro del Club de Arquitectura, lo voy a presentar para la gente que es la primera vez que viene. Glosario de urbanidad, por un lado glosario, a diferencia de la palabra diccionario es palabras que se reúnen por un campo de intereses, con lo cual no es tan extenso ni tiene la rigurosidad de un diccionario. Se corresponde a lo que son nuestros intereses sobre la urbanidad en este momento. Urbanidad es una palabra que juega al contraste con urbanismo, que tiene más que ver con las prácticas sociales y la convivencia en el medio urbano entendiendo el medio urbano como ciudad, como una red, internet, lo que sea. La idea es así, nosotros proponemos unas palabras o unos temas de discusión a nuestros invitados de acuerdo a lo que estamos pensando y discutiendo, con el invitado terminamos de definir la óptica que le vamos a dar y la palabra precisa. Por ahora vinieron Roberto Jacoby la primera vez, Marcelo Corti la segunda, y hoy está Judith. Las palabras que hasta ahora barrimos son miedo, estrategia de la alegría y energía, que son de las que habló Roberto, energía, catástrofe y cybercafé, habló Marcelo Corti, y hoy tenemos cybercafé, paternalismo y ocupación. Como anécdota, hoy es el día mundial del urbanismo.

Marina Zuccon: Están todos reunidos en la Sociedad Central de Arquitectos, por supuesto que no invitaron al Club de Arquitectura, así que nosotros sentimos este momento como una anti cumbre. Nos parece muy adecuado que en esta reunión esté Judith Villamayor que es una artista que se autodefine como una artista maldita. Las palabras que habíamos estado conversando con Judith eran cybercafé, ocupación y paternalismo.

Judith Villamayor: En su charla Marcelo Corti había dejado una franja interesante de usuarios de internet que generalmente tienen banda ancha, que utilizan el ciberespacio como hábitat, y había hecho mención (para hacer el enlace) del uso de los cybercafés solo para ir a buscar el correo electrónico, usar un poco el messenger, como un punto de reunión pero esporádico. Y me interesa, por lo que yo vivo y por lo que vivencian mis hijos el ciberespacio pero como hábitat. Eso tenía una relación directa con la forma de educarlos. Había notado que tienen muchos más estímulos y había hecho una relación con los juegos de rol. La educación autodidacta es lo que me parece que funciona, no la educación vertical que carece de significado para los chicos que están aprendiendo. En cambio en un juego de rol el aprendizaje tiene significado, y aprenden mucho más rápido que en una experiencia formal. Habíamos hecho algunas reflexiones el otro día…

MZ: Marcelo Corti nos había mandado un texto sobre Brasil, donde el Estado estaba haciendo una campaña de internet en las favelas. Las posibilidades de educación en los países con altos índices de analfabetismo está bastante relacionada con la posibilidad de acceder gratuitamente a internet. El plan en Brasil consistia en tener acceso gratis a internet una hora por día. Una posibilidad de circulación de la información que vos lo relacionabas con que hay mayor estímulo cuando uno está motivado, cuando tiene que ver con los intereses que son los propios y no con los intereses que obliga la educación formal.

JV: No tendría que ser la educación obligatoria sino que tendría que ser opcional.

MZ: Se vuelve un poco contradictorio para mi cuando la cantidad de población que tiene acceso a la educación es baja, como en los países subdesarrollados, pensar la posibilidad de no una educación obligatoria sino a elección. Sería utópico. Tener el planteo de una educación no obligatoria en Argentina es una discusión utópica.

JV: Se abren dos puntos. Primero, no quiero obligar a mi hijo a que se escolarice cuando él tiene una educación muy por encima del promedio que está recibiendo en una escuela formal. No quiero obligarlo, y sin embargo me siento forzada, me rebelo. Este año no está escolarizado y debería. Por otro lado cuestionaría al sistema de educación formal, si cumple su función, porque si los chicos están con una problemática mucho más urgente que es el hambre, no les podés estar enseñando quién descubrió América. No hay relación entre lo que están viviendo y lo que les están informando. Si funcionan como comedores, que sean comedores. Si miramos la realidad dista mucho de estar funcionando el sistema educativo.

MZ: Vos veías en internet y en la formación de los jugadores de rol una posibilidad mucho más rica porque pasa por la propia decisión…

JV: No lo estoy viendo como panacea, por eso abrí la discusión en dos ramas. Lo estoy viendo, mi hijo convive con 500 personas que son los que responden a su clan, y dos o tres veces por mes se juntan. Es distinto el otro planteo sobre si realmente sirve la educación formal, no estamos viendo que eso suceda.

SP: A mi me parece que hay una cuestión que es de quién es responsabilidad la educación. El estado asume la responsabilidad sobre la decisión de la educación obligatoria, la otra opción es que esa responsabilidad recaiga en la familia, o en la propia persona. Hasta dónde llega el campo de acción del estado.

JV: Si damos por sentado que el estado se supone que hace algo bien por sus ciudadanos, por qué no podemos dar por sentado que la familia también hace algo bien por sus hijos. Está mucho más atenta de lo que necesitan que el estado.

SP: Confiás mucho en la familia.

JV: Y, soy madre… Confío en mi. Para nada quiero que se metan en lo que yo creo que deben ser las cosas. Como la educación sexual en las escuelas, una cosa tan arbitraria, que no se enseñe o que se enseñe, es tan arbitraria una cosa como la otra.

MZ: Las madres católicas dicen lo mismo que vos, yo no quiero que se metan en la educación, sexual, de mi hijo. Creo que ningún padre está completamente de acuerdo en la educación estatal, pero pareciera que tampoco que se puede confiar totalmente la educación de los hijos a la familia.

JV: ¿Por qué no? El individuo de por si tiene una necesidad de investigación. La presencia familiar no es que sea de inculcar algo. Yo creo que el individuo tiene todo el potencial para saber lo que quiere.

MZ: Pero el potencial necesita un catalizador, creo que no se puede confiar completamente ni en el estado, ni en la educación formal, ni en la familia, ni en el chico. Es una mezcla entre todos y a eso hay que agregarle los amigos, internet, televisión, libros.

JV: Está bien, yo hablo por mi propia experiencia, tengo una hija de 20 años y uno de 17. Tuvieron su máquina desde toda la vida, la televisión prendida las 24 horas, sin ninguna restricción. Y me gusta cómo son sus cabezas, admiro a los dos.

MZ: Cuando nos juntamos hablaste algo de internet que te parecía totalmente distinto a la visión de Marcelo Corti, vos no lo veías como un lugar virtual, era como un hábitat igual que la ciudad, con las diferencias obvias, pero como un hábitat. A mi me interesa que nos contaras a qué te referís con el hábitat de internet.

JV: Se explica muy sencillo si uno entiende lo que es la realidad ampliada. Todas las experiencias están procesadas en la cabeza, entonces para la cabeza una experiencia de red podría ser equivalente. Un sueño, a veces los sueños son tan reales, cuál es la diferencia con esto?

MZ: ¿Cuál es la diferencia, para vos no hay diferencia?

JV: No, no hay mayor diferencia entre todo lo que pasa por la retina.

MZ: La diferencia que encuentro con los sueños es que no empiezan a constituir una experiencia en mi vida. No es lo mismo algo que soné que algo que viví.

JV: Debería decir que soy hija de brujos, entonces las realidades laterales son tan reales como las otras, es más, estoy más inclinada a que las laterales son más reales que las otras.

MZ: No llego a entenderlo, lo podés explicar un poco más?

JV: Yo tampoco entiendo tu postura de ser tan tajante en las diferenciaciones entre la realidad física y la virtual cuando Virilio declara hace bastante ya que todo lo que pasa adelante de los ojos se conforma en una sola realidad.

MZ: Y con respecto a las relaciones, en un momento hablabas de clanes…

JV: Hay un momento cuando estábamos reunidos, un momento en el que estábamos todos muy atentos, era realmente muy intenso; lo comparo con algunas reuniones que tengo virtuales, pero habitualmente no son así de intensos los encuentros físicos. Habitualmente son mucho más frívolos, light o inconsistentes. El proyecto de Cojamos a Buenos Aires me pareció muy intenso y no había nada de digital, era absolutamente físico. Estábamos con carpas en la plaza Congreso y haciendo cosas en la ciudad. Y me parece que no tiene diferencia con cuando yo hago intervenciones adentro de la web o cuando estoy en algún foro o en algún debate, me parece de la misma intensidad.

MZ: Anteponías una diferencia respecto de lo que decía Corti…

JV: Sí, absolutamente, porque él denostaba el ciberespacio, y me fastidió.

MZ: Más que nada hacía una diferencia entre un espacio físico y uno virtual. Me parece que vos crees que el contacto entre la gente en un espacio físico se da igual, o incluso más intensamente en un espacio virtual.

JV: No sé si tanto, hay veces que tengo encuentros físicos que son muy intensos, pero no es lo habitual. No puedo decir todos los encuentros físicos son de una manera y todos los encuentros virtuales son re copados. No depende de la calidad del medio, depende de la persona con la que estás conectada. El medio no es lo que garantiza el vínculo.

SP: Cada medio tiene su cualidad igual, sentís diferencias entre el medio de una reunión que vos llamás física y una reunión en internet. Cada una genera algo diferente, o no?

JV: No depende del medio la calidad del vínculo.

SP: Entiendo que no afecte la calidad, pero me parece que afecta la forma en la cual ocurre ese encuentro.

JV: Está bien, por ahí pueda cambiar de idea, ahora pienso eso.

SP: Uno escribe cosas en el messenger que cuando ves a la persona no le decís.

Pablo Bernard: En la reunión que tuvimos previa, le comenté que lo que me había interesado de las charlas que venimos teniendo en el Club era que había ciertos personajes que tenían una vida pública en internet y no en la realidad. Un poco es lo que me parece que tiene Marcelo Corti, él tiene una vida pública en internet. Cuando yo le comento esto a Judith se desencadenó una discusión parecida a la que estamos teniendo, y en un momento dijo algo que me gustaría que contaras, que vos estudiaste por internet en una universidad on line.

JV: Quiero hacer una aclaración, no tengo vida pública en internet. No me interesa la vida pública. Estudié en la facultad de Bellas Artes en Bahía Blanca y era un desastre. Y Bahía Blanca era un desastre, o sea que la única forma de crecimiento eran los cds e internet. Y fue justo cuando se inició una cátedra en la universidad de Lund en Suecia sobre pensamiento latinoamericano. Pero no existía el alumno discípulo, si no que es un foro en el que el pensamiento iba intercambiándose.

PB: Una pregunta un poco insidiosa: y la relación del medio con esa universidad, el medio no afectó la relación? No crees que tuviste una relación diferente con la educación al no estar en esa facultad, y que tu relación fuera dentro de una periferia en la periferia de la periferia? ¿O crees que con esa cátedra la relación física hubiera sido la misma?

JV: Si hubiese sido física no hubiese podido asistir.

PB: Cuando me enteré que existían las universidades virtuales me pareció super interesante, restarle inclusive interacción física y el espacio físico que parecen tener las universidades. En un momento vos hacías hincapié en que te parecía sugestivo que las personas que jugaban a los juegos de rol en internet tuvieran la necesidad de cada tanto encontrarse físicamente.

JV: Tienen un desarrollo todo el tiempo a través de la red, y son de varios países, sin embargo una vez por semana tienen necesidad de ir a un cybercafé, no cualquier cybercafé, y se juntan y no necesariamente hablan del juego. La virtualidad no te cercena tampoco el contacto físico, o sea, no estoy denostando el contacto físico en pro del contacto virtual, simplemente estoy poniéndolos en el mismo lugar. Ninguno de los dos te garantiza nada.

MZ: Había un tema acerca de la legitimidad de internet, como si careciera de legitimidad. A diferencia de la educación formal la educación por internet no está legitimada…

Martìn Sheepshanks : La universidad en Inglaterra, Open University hace diez años que está. Lo de legitimizado no sé cómo lo entendés, pero existen y es una realidad. Tienen diferentes funciones, pero lo maravilloso de poder acceder a eso es por las distancias.

MZ: Hay una charla que no me acuerdo muy bien, con Grosman[1]

SP: Era acerca de la legitimidad de los medios de comunicación digitales, igual era muy discutido. Marcelo Grosman decía que los diarios en papel tenían más legitimidad que los blogs, lo que sale en La Nación es más legítimo que lo que aparece en un blog. Pero justamente en los últimas grandes noticias los diarios estaban un día atrasados y sacaban su información de los blogs.

Roberto Jacoby: Todo el caso Chabán fue inventado sobre el Proyecto Venus que es una especie de mega blog. Toda la historia salió de ahí, las fotos falsas…

MZ: Con respecto a lo que decía Judith, no ves diferencias entre el medio de internet y el medio físico, creo que internet que para algunos es cotidiano, para otros tiene algo novedoso…

JV: A ver, ¿qué diferencia hay? Antes hacían los noviazgos por carta, no estaba la persona y sin embargo se mantenía ese supuesto amor, el medio no hace el vínculo, no lo rompe ni lo fortalece. El amor puede sostenerse a través de una carta por no sé cuántos años…

RJ: Pero son amores muy diferentes. Vos sos la primera en demostrarlo.

JV: ¿Yo soy la primera en demostrar qué cosa?

RJ: Que hay distintos medios, y todos tienen muy distintos efectos y significado. No es exactamente lo mismo lo que pasa a través de un medio que lo que pasa a través de otro.

JV: Nuestro vínculo no va a modificarse porque estemos conversando ahora o porque estemos en el messenger o posteemos algo. (en referencia directa a rj y jv)

RJ: Es totalmente distinto que estemos conversando personalmente o que estemos en el messenger, o en el altavoz, cómo no va a ser diferente.

JV: No lo percibo como diferente. No es que con vos me llevo mal en el messenger y acá podemos discutir o viceversa. No te estoy diciendo acá es blanco y en el messenger te estoy diciendo que es negro. El vínculo es el mismo, puede cambiar el lenguaje.

RJ: Es totalmente otra situación, me vas a decir que es lo mismo estar con una persona en la cama…

JV: No es lo mismo, ya sé, pero el vínculo no lo modifica sustancialmente el medio, nuestro vínculo se mantiene en distintos medios.

RJ: Depende a qué llames vínculo…

(XX): Por teléfono o por internet se puede mentir, pero cuando ves la cara podés ver si te está diciendo la verdad o te está mintiendo, pero no podés notar la mentira por internet.

SP: Hay algo que creo que decías vos (Roberto Jacoby) sobre las máscaras, que uno se pone en internet, que es un recurso que en el contacto físico es más difícil. En internet vos podés hacerte pasar por un hombre.

RJ: Viste lo que dicen, I am a dog but no one knows I am gay.

PB: Voy a decir una cosa que podría ser el puente con la próxima palabra, pero que va a quedar suspendido. Judith tiene una actitud táctica y política de reconocer que el vínculo puede estar más allá de los medios, como cuando ella admite que es consciente de la problemática que implican sus proyectos sobre ciertos lugares ganados políticamente. Es la misma actitud, ella proponía una experiencia estética sobre esos lugares que sabía que estaban ganados políticamente, no reconociendo la problemática política o obviándola. Me parece que es algo parecido utilizar internet o la misma realidad obviando lo que Sofía, Marina, Roberto, yo o quienes hablaron reconocían como la diferencia del medio. Pero no es la que viene ocupación, la que viene ahora es paternalismo.

JV: A mi me conflictuó mucho cuando me propusieron la palabra paternalismo. Se me erizó la piel de la nuca. Uno se encuentra con la imagen de Perón, y el estado protector. Marina me hablaba de la relación que tenía con Guillermo Kuitca, y si aplicaba a esta relación el vínculo del paternalismo, y se me hizo un quilombo en la cabeza. Porque una cosa es el paternalismo, y lo que no me interesa que es que haya policía dando vueltas, o que me rijan, no me interesa en absoluto, pero por otro lado reconozco que hay gente que sabe más que otra y que hay una jerarquía en ese saber. De hecho mi formación en esa universidad virtual latinoamericana (UVLA) era porque yo quería, yo iba y buscaba la información, reconocía una jerarquía. Yo posteé algunas cosas en Venus y fue muy interesante el feedback, uno de los comentarios tremendos que leí era “está todo mal, pero lo conocemos”. Había posteado “no al estado, no al ejército, si a la justicia, si al individuo”.

MZ: Creo que el posteo decía algo así como que es imposible pensar la justicia sin el estado.

JV: Ese es el posteo de esta persona. Pero puede haber justicia sin estado, es mi postura.

Martín di Peco: ¿Cómo es el sistema que proponés de justicia sin estado?

JV: No lo propongo yo, está en el manifiesto anarquista. Vos tenés un sentido de justicia que no necesitás recurrir a alguien que te diga qué es lo que es justo y lo que no. Hay un sentido innato de justicia.

RJ: ¿Cuánta gente estaría dispuesta a ser juzgada por vos?

SP: Cuando hablás de justicia sin estado te imaginás algún otro tipo de organización o institución no estatal…

JV: Uno de los posteos era muy interesante y corresponde a Eric Londaits que nos puede ilustrar un poco más.

Eric Londaits: Uno de los ejemplos que encontré de justicia sin estado, no por que suscriba ni esté convencido, pero es una posibilidad, era el anarco capitalismo. Es un caso de capitalismo laissez faire extremo en el cual se reduce el estado al mínimo o se anula. Y en ese caso se habla de justicia y seguridad, que generalmente van de la mano porque uno tiene que ver con asegurar lo otro, privados, donde se pueda elegir entre varios proveedores privados de justicia, de ejército y de policía.

RJ: La revolución francesa plateaba tres cosas: libertad, igualdad y fraternidad. Podrías contratar empresas que te garanticen el cumplimiento al máximo para vos de la libertad, igualdad y fraternidad, que es un principio burgués inalienable. Como un seguro de salud, depende cuánto pagás la igualdad que te dan.

(XX): Es muy complicado, por ejemplo en Colombia existen los paramilitares que es un ejército creado para defender a los terratenientes de que el narcotráfico y la guerrilla no les tomen las tierras. Crean un ejército paralelo, es completamente ilegal y atropella los derechos humanos porque supuestamente están haciendo justicia por sus propias manos, pero es una cosa a dedo, sin juicio, cae mucha gente inocente. La justicia tiene que ser regulada por algo público, donde todo el mundo tenga participación.

(XXX) : ¿Dentro de la historia de la civilización me podrías dar algún ejemplo concreto de una civilización que haya durado más de 20 años con estas ideas?

RJ: Vos estás comparando el futuro con el pasado y lógicamente no es pertinente. Si pensás que todo lo que sucedió va a volver a suceder, te quedás en tu casa viendo tele.

Débora Cerchiara: Cuando vos decías que contratabas a una empresa que te garantiza libertad, igualdad y fraternidad, si vos contratás una empresa y yo otra, tu libertad y la mía son iguales?

MZ: Depende de cuánto pagaste…

SP: Hay algo que es la representatividad del organismo que se está ocupando de la seguridad. La policía es un desastre pero es un organismo tiene la representatividad que emana del estado, en cambio la seguridad privada no es representativa de los ciudadanos. Opera sobre tu vida como ciudadano algo que no te está representando. Me parece que con la justicia pasa algo parecido.

RJ: Es mala, pero es nuestra. Hay un mínimo común denominador. El tema de la justicia es muy contemporáneo, lo vivimos el último año a raíz del caso Cromañón, dónde se plantearon muchos temas, atravesó todos los umbrales de la civilidad y con eje en el proyecto Venus. Estaban el máximo asesino de toda Argentina y el juez más honesto que existe en el foro. En realidad la justicia en si misma es un sistema absolutamente abstracto con un nivel bastante bajo de opinabilidad, lo que hay son partidos, cada uno trabaja en su línea. Si piensa que una persona que no ha sido condenada no puede ir presa, hay otra gente que piensa que sí, es un principio totalmente diferente. No importa qué es lo que haya hecho Chabán, no es lo que estaba en discusión, era un tema meramente formal, fue juzgado o no fue juzgado, nada más, no es si es culpable o no. De hecho Chabán fue condenado mucho antes de que se pensara que eso iba a ir a juicio, en la misma noche.

MZ: En esta situación, y en los secuestros que fueron anteriores, había una justicia de la víctima. La justicia de la víctima era la más justa.

SP: El reclamo de “queremos justicia” es queremos que Chabán esté encerrado, y no que se imparta justicia.

RJ: Que sea asesinado.

(XX): ¿Entonces que quedó sobre la palabra paternalismo?

JV: Tiene que ver con justicia, con educación, el estado, los gobiernos, con todo lo que sea el sistema formal.

RJ: Vos buscás un sistema paternalista, aparentemente.

JV: Cuando empezamos el tema del paternalismo hoy, lo asocié con la jerarquía y con el reconocimiento de cuando alguien sabe más y uno va y busca información en ese alguien. No estoy de acuerdo con el paternalismo, pero sí estoy de acuerdo con que jerárquicamente alguien que tuvo una idea la lleve a cabo, con que haya un director de proyecto.

PB: Me gustaría que como puente con ocupación quedará Cojamos a Buenos Aires, donde vos habías propuesto el proyecto pero había varios directores y una rotación donde a la vez los demás asistían como mano de obra.

JV: Me parece interesante la diferencia entre el paternalismo, “me hago cargo de vos porque vos no sabés”, y otra cosa es decir “tengo una idea, la llevo a cabo y vos me ayudás”. Es otro planteo. Este es el proyecto Cojamos a Buenos Aires que hicimos una semana en la Plaza Congreso [muestra imágenes]. Este es el proyecto que hizo Ezequiel, de tomar una galería que se llama Belleza y Felicidad. ¿Querés contarlo vos?

Ezequiel Romero: Desde que nos reunimos para hablar de los proyectos fue un devenir, cada uno fue proponiendo su proyecto y en la medida en que se podía se colaboraba con el del otro. La idea fue de un urbanismo salvaje. Tomamos la ciudad, una zona arquetípica que es Congreso. Para mi fue una experiencia fuertísima estar, acampar, levantarme en la Plaza Congreso. Yo podría enlazar con la actitud paternalista que tuvo la policía con respecto a lo que estábamos haciendo nosotros.

MZ: ¿Ustedes tenían un permiso?

JV: No! ¿Cómo vamos a pedir un permiso?

Juan Vacas: Hay dos plazas en Buenos Aires que son la plaza de Mayo y la plaza San Martín que son monumentos históricos nacionales y para hacer una manifestación necesitás un permiso. La plaza de los Congresos no es un monumento histórico nacional y por eso es que pudo haber unas carpas, la carpa de los docentes, etc, y no puede haber carpas en plaza de Mayo.

JV: Cuando estuvimos una intervención en plaza de Mayo estaban viviendo los de Malvinas y no tenían ningún tipo de permiso, o sea que de la realidad a los hechos hay una diferencia.

Juan Vacas: La carpa blanca estuvo años instalada ahí, es una apropiación del espacio público muy diferente a la que uno puede hacer en las otras dos plazas.

JV: Estoy de acuerdo, por eso las carpas las pusimos en Congreso.

RJ: Hay un montón de gente viviendo ahí. A mi me parece que en realidad estaban mejorando el lugar. En vez de tener trapos inmundos colgando, eran cosas de colores, lindas, carpas con gente divina. Era irreprochable, estaban mejorando un lugar que era inmundo. “Váyase de acá, usted está mejorando el ambiente”.

Juan Vacas: Tiene que ver con el lugar, porque dudo que los ex combatientes de Malvinas o los que fueran, con lo loable que pueda ser su reclamo, puedan instalarse en la plazoleta Carlos Pellegrini. Ciertos lugares permiten ciertos clases de ocupación.

PB: Me parecía interesante cuando vos planteabas un trabajo en lugares ganados políticamente y a vos no te interesaba, o por lo menos dejabas a un tercero, la interpretación política.

JV: Me fastidia bastante que esté la estética supeditada a la política en el llamado arte político. Esto sería al revés. No estoy haciendo política, estoy haciendo estética. Me parecen performáticas las situaciones. Que lo que yo planteaba no tuviese una lectura política no implica que los que participaron en el proyecto no la tuvieran.

Juan Vacas: Entonces esta experiencia, y otras que podemos traer, contradicen un poco lo primero, porque finalmente el lugar o el contexto, o podría ser el medio, influyen en cómo uno se expresa.

JV: Yo no dije que el medio no modifica la expresión, dije que el medio no modifica el vínculo entre las personas, que es muy distinto.

Juan Vacas: Pero es imposible que el medio no modifique el mensaje o el contenido de algo.

RJ: ¿Vos decías que era apolítica tu obra?

JV: No, no, no… Una cosa es la convocatoria a que cada uno dirija su propio proyecto. Ese es el planteo general. Dentro del proyecto general yo tenía ideas para llevar a cabo. A mi me interesaban los lugares políticamente ganados y hacer posturas estéticas, pero si alguien me pregunta no tiene nada que ver con la política.

Juan Vacas: Pero terminan siendo tamizadas por el contexto.

JV: Está bien, pero es tu interpretación, no es mi postura estética.

RJ: Es obvio que es político, intervenís en la ciudad.

MZ: Queremos que nos cuentes lo que sería la ocupación institucional en la beca Kuitca, los social worms.

JV: La beca empezó en el 2003. El primer verano del 2003 no había nadie en la beca, en enero estaba totalmente desierta. Todo el año se trabajó a cierto ritmo interesante, vino noviembre y ya estaban hablando de vacaciones. Y dije, esta vez la beca hay que aprovecharla. Así que hice el subprograma, que funcionó durante un mes y medio. Con el mismo planteo que la beca, y se usó el espacio durante ese mes y medio. Cualquier artista se muere por tener un espacio para crear, y no estaba siendo usado. Era más intenso y más riguroso que lo que proponía Guillermo (Kuitca). Eran 12 invitados, podían usar las instalaciones cuando querían, y la página web es exactamente igual que la original.

SP: ¿Y que relación tenían con la institución beca, con la institución oficial?

JV: Usaba el espacio físico. A mitad del subprograma hice una clínica presentándolo, y fue la primera vez que Guillermo abrió su clínica a gente que no estaba en la beca.

RJ: Yo siempre me moría por ir y nunca pude.

JV: Y el texto es exactamente igual al que publicó Sonia Becce en la página original, sólo que en vez de decir programa dice subprograma. Se supone que los chicos van a usarlo en los curriculums y confundir a alguien.

(XX): ¿Por qué worms?

JV: Porque se va a confundir quiénes tuvo en el programa y quién estuvo en el subprograma. Tiene que ver con el troyano, meter un programa adentro de un programa y que el otro lo termine tomando.

RJ: ¿Vos decís que Lebenglik no quería…?

JV: Me lo prohibieron, tuve que bajar la página. Tuve mucha presión con Paula Simpkins, que es la de prensa, con toda la gente del Rojas para que baje el sitio.

(XX) ¿Cuál era el problema, por qué te pedían que lo bajes?

JV: Porque se iban a confundir con los del programa. Llegaron al punto de que iban a bajar la página de los chicos de la beca.

SP: ¿Qué atractivo tenía para vos hacer esto dentro del marco de la beca? Podrías haber hecho un programa para artistas en otro lugar, pero decidiste hacerlo adentro de la beca.

JV: Nunca lo dejé de hacer en mi vida, y no lo iba a dejar de hacer porque estuviera en una institución. Me gusta trabajar con mucha gente, y que estuviese en un lugar no implicaba que iba a dejar de hacerlo, no es que lo hice porque estaba en ese lugar.

SP: Hay algo como de aprovechar los recursos, hay muchos recursos que no están usados…

JV: Eso me interesa, hay muchos recursos que se usan y que está bueno que se compartan con los que los puedan usar un poco más.

(XX): Hay una cuestión ocupar un espacio, ocupar un tiempo, compartir un espacio, compartir un tiempo. Nosotros ocupábamos el espacio de la beca y pensábamos que todo el mundo estaba de acuerdo. Ocupar es en realidad como estar a la fuerza, imponerse. Esta vez si hubo un permiso de Kuitca, pero yo sentí que no hubo un permiso por parte de tus compañeros que se sintieron invadidos o sea fue una ocupación del espacio de ellos..

RJ: A mi lo que me pareció más interesante de todo fue el hecho de que la parte donde estaba este taller era más cerca de la calle. Como que abrías las puertas y ya se iban. Como diciendo:” chau adiós, chicos, salgan”. O al revés pensar que era la transición entre la calle y el espacio institucional , universitario, era casualmente la franja que daba al portón.

JV: El asentamiento lo iba a ser igual quiera o no quiera Guillermo, la diferencia era hacerlo intramuro o extra muro.El asentamiento estaba cerca de la puerta, pero mi estudio también estaba cerca de la puerta. Y respecto a la ocupación, que un asentamiento para otros podría ser una ocupación. En el caso de Guillermo Faivovich que estábamos enfrentados y lo pudimos conversar. Ni bien yo llegué ocupé mucho espacio y produje mucha obra. Mi obra eran como cadáveres, cosas podridas, etc. Su reacción ante esto fue que le costó mucho hacer cosas, sintió mi presencia como una ocupación.

[1] Es una entrevista de Mauricio Corbalán a Marcelo Grosman, publicada en el blog del Club de Arquitectura con el título “El dolor interrumpe el discurso, cuando se convierte en una razón de Estado no se discute más". http://clubdearquitectura.blogspot.com/

25.10.05

ENERGIA, CATASTROFE, CYBERCAFE - Marcelo Corti


martes 25 de octubre

Pablo Bernard: Esta es la segunda edición del Glosario de urbanidad, organizado por el Club de arquitectura. Es el nuevo formato que tomaron las discusiones en el Club, en un momento hubo entrevistas, la discusión evolucionó en torno al espacio público y la idea fue armar un glosario de urbanidad, no de urbanismo, con bastante interés en que quedara clara la diferencia. Las desgrabaciones se publican en el blog, y el proyecto a un futuro es un libro. Invitamos a una persona a charlar sobre unas palabras elegidas por nosotros de antemano. El invitado de la reunión siguiente recibe una de las palabras del anterior, en este caso Marcelo va a estar hablando de dos palabras elegidas especialmente para él y una que hereda de Roberto (Jacoby). Cuando invitamos a Roberto, nos pidió tener una charla antes, le parecía que era más agradable, y eso ya lo hemos adoptado: antes de la charla tenemos un encuentro con el invitado donde nosotros tenemos una estrategia de palabras, pero allí se terminan de definir. En este caso hay una que ya está decidida que es la que hereda del invitado anterior: la palabra energía. La palabra que tuvo bastante preeminencia en la charla de Roberto fue miedo, y la otra era estrategia de la alegría. Marcelo conserva energía, y le propusimos catástrofe y cybercafé, que en realidad era internet y le pusimos el nombre de cybercafé porque nos parecía interesante que nombrara un lugar físico. Estas palabras están muy influenciadas por el trabajo que él está haciendo en el café de las ciudades, esto me sirve para presentarlo. Marcelo es urbanista y tiene una página que les recomiendo, que es café de las ciudades[1], donde entre otra cosas escribe sobre la ciudad, el acercamiento que yo tuve fue desde ese interés. ¿Querés contar cómo surgió el café de las ciudades?

Marcelo Corti: Café de las ciudades es un producto de la crisis argentina. Tengo formación como arquitecto, como urbanista, colaboraba en algún medio periodístico, y en el 2002 todas las semanas me iba quedando sin alguno de los trabajos que tenía. La primera idea era llegar a través de la web a un grupo de amigos, como tenía mucho tiempo y había mucho para escribir, de un newsletter terminó transformándose en una revista. Tiene un formato de revista que aparece una vez por mes, tiene una estructura permanente, lo único que aprovecha de la web es la capacidad infinita de interconexiones. Lo que me interesaba conjugar son dos aspectos de la ciudad, un aspecto más técnico, del urbanismo como disciplina, tomando aspectos ambientales, económicos, políticos, y un aspecto cultural de la ciudad. Son dos cosas que generalmente no van de la mano. Un gráfico de barras puede explicar algunas cosas de la ciudad, y un texto de Borges, de Proust o de Paul Auster puede explicar la ciudad tan rigurosamente como una planilla. De las planillas, de los textos, de los gráficos y de la poesía es de lo que habla el café de las ciudades.
Este libro es La Política, de Aristóteles. La palabra derivada del griego es algo muy vinculado a lo urbanístico. En la antigüedad clásica se hablaba de la ciudad como urbe, como civitas y como polis. La urbe con un sentido territorial, la polis en un sentido más político y la civis como la cultura, las costumbres, aquello que de alguna manera se acerca más a la urbanidad que al urbanismo. Una prevención que me quiero tomar, porque tanto los arquitectos como los urbanistas tenemos muchas veces la mala costumbre de hablar de lo que no sabemos, es algo que me pareció muy gracioso, la descripción que hace Aristóteles de uno de los primeros urbanistas que es Hippodamos de Mileto. Lo describo con palabras de Aristóteles en La Política: “inventor de la división de las ciudades en calles, que aplicó al Pireo, y que por otra parte mostraba en su manera de vivir una excesiva vanidad, complaciéndose en arrostrar la opinión pública que le censuraba por la compostura de su cabellera y la elegancia de su vestido, usando lo mismo en verano que en invierno trajes a la vez ligeros y de abrigo, hombre que tenía la pretensión de no ignorar nada de cuanto existía en la naturaleza, es también el primero que, sin haberse ocupado jamás de los negocios públicos, se aventuró a publicar algo sobre la mejor forma de gobierno”. Para los que son arquitectos la idea de no parecerse en eso a Hippodamos, parecerse en otras cosas, y para mi como auto prevención tratar, aunque se me invite a hablar de varias cosas, de tener como límite que hay cosas de las que yo no sé.
Si les parece, empiezo con mis definiciones.
Como primera palabra, está energía. A mi me parece que la energía en las ciudades tiene dos aspectos. Un primer aspecto es el físico, los recursos, aquello que mueve la industria, los servicios, la energía en el sentido de lo que permite realizar la producción y el consumo de la ciudad. Hay cierto consenso en que la ciudad es una de las mayores consumidoras de energía en el mundo. Gran parte del consumo de los recursos viene según algunos por la ciudad, yo defendiendo a la ciudad diría que buena parte del despilfarro de los recursos que generan esta energía (y que en muchos casos no son renovables o no están bien utilizados, o generan un impacto ambiental terrible) no tienen que ver con la ciudad sino con la anti ciudad. Muchas de las tendencias anti urbanas, de dispersión, de irse a los suburbios, va generando una necesidad de consumo de recursos para el transporte que es una de las principales amenazas a la sustentabilidad ambiental del mundo. O el tipo de instrumentos y tecnología que usamos para climatizar nuestros edificios; muchas veces se diseñan edificios que son indiferentes a su medio natural y que se necesitan climatizar con gran consumo de energía. O la cuestión de que ya no hay temporadas de productos porque para ciertas elites urbanas en cualquier momento del año, en cualquier lugar del mundo, puede haber cualquier tipo de producto. Puede haber naranjas aunque no sea época de naranjas en el entorno rural, puede haber kiwis, uvas, porque hay un sistema mundial de transporte que permite que esos productos lleguen durante todo el año a los lugares donde habitan las elites (no son solamente los países del primer mundo, sino que son las ciudades como Buenos Aires o de cualquier lugar del mundo). Son los efectos perversos de la globalización que va destruyendo la relación entre la ciudad y su entorno agrario. Antes la ciudad era el centro de un entorno rural, que le servía de provisión de recursos. Uno se alimentaba con lo que se cultivaba a 5, 10 ó 30 km de la ciudad donde uno vivía. Alguien estudió que ahora para poner un envase de yogur en una mesa europea la cantidad de viaje que hacía esa botella era de 4000 km, la cantidad de energía que utiliza ese envase para llegar a la mesa es desproporcionada con respecto al valor que tiene el yogur en si. Una cuestión muy poco sostenible. El segundo tipo de energía, que es de la que más se habló en la charla de Jacoby, es la energía humana. Es la forma en que nos entregamos a la ciudad cada mañana y la forma en que la ciudad nos devuelve cuando regresamos a nuestros hogares, tanto en un sentido medible y cuantificable, la energía biológica, como una energía más intangible: el deseo, la autoestima, los miedos, los afectos, la memoria, la esperanza. La ciudad tiene la virtud de ayudar a la generación de esa energía, y por otro lado a veces la consume. La genera por toda la excitación del intercambio personal que está posibilitada por la mezcla y la concentración de personas. Los intercambios profesionales, financieros, afectivos, académicos, sexuales, comerciales. Cito siempre en este sentido una anécdota de un arquitecto catalán, Oriol Bohigas, que contaba de un amigo que había ido a una ciudad, a Sevilla concretamente, a buscar un trabajo porque había visto un aviso en el diario, no encontró el trabajo que buscaba pero conoció a una chica. Consiguió una novia y no un trabajo. El decía entonces, en la ciudad uno busca y a veces no encuentra lo que busca, pero a veces uno encuentra lo que no busca, porque en la ciudad uno encuentra de todo. Creo que es una fuente de generación de energía, y a la vez es una fuente de consumo de energía. Los desgastes ocasionados por la mala calidad de los transportes, la locura de los horarios, la coerción represiva, la exclusión social, el miedo, el consumo. Enlazando estas dos definiciones de energía, hay edificios inteligentes en la actualidad que tratan su relación con el entorno de una manera tal que no solamente consumen menos energía que los edificios no inteligentes, sino que en algunos casos hasta generan energía. En Europa existe un sistema por el cual a través de baterías solares las casas pueden acumular energía y si la que producen es más de la que consumen hasta les pueden vender energía a la red pública. En un sentido más amplio, en el otro tipo de energía, esa energía física y psicológica de la gente que habita las ciudades, se me ocurre que habría que pensar en formas de ciudad que optimicen estos ingresos y egresos de energía y nos den a sus habitantes más energía de la que nos consumen.
Respecto de la segunda cuestión que se me plantea, que es la de la catástrofe, pensé dos cosas. Uno de los artículos periodísticos que les mandé, de Oscar Raúl Cardoso de Clarín del sábado pasado, habla sobre esta cosa tan trillada de la crisis como una oportunidad, el hexagrama del I ching para la crisis es el mismo que para oportunidad. No es lo mismo crisis que catástrofe, pero a días de la inundación de Nueva Orléans ya estaba claro que había gente que pensaba que esa catástrofe era una oportunidad de reconstruir esa ciudad de una forma distinta. Por supuesto con menos pobres, con menos negros, o con los negros contratados para tocar jazz para los turistas en el centro. Esto me trae a otra idea que mencionaba, para quienes no lo conocen unos de los arquitectos más influyentes de la última mitad del siglo XX, sobre todo como crítico de arquitectura, Aldo Rossi. Se basó en un análisis de un economista que estudiaba el tema de las expropiaciones y su influencia en las ciudades y tomó el caso de un barrio de su ciudad, Milán, donde había habido bombardeos durante la guerra. Llegó a la conclusión de que los bombardeos no habían generado algo nuevo que no se hubiera producido de otra forma, sino que lo que hacen estas catástrofes es acelerar procesos que normalmente se dan a lo largo de muchos años por suplantaciones parciales. En un lapso de 50 años una ciudad se renueva completamente. En realidad la catástrofe no induce una nueva forma de actuación sobre la ciudad, sino que posibilita que se desarrollen procesos que igual se hubieran producido. Por ejemplo muchos coincidimos en que al área de las Torres Gemelas en Nueva York, más allá de lo que significa en términos de vidas humanas, le vino muy bien que Bin Laden o quién sea se haya tomado el trabajo de tirarlas abajo y darle la oportunidad a Nueva York de armar un nuevo centro financiero con un sentido diverso de la estructura de las Torres Gemelas, que ya era obsoleta. El World Trade Center era algo de mediados del siglo XX, no respondía al imaginario y a la forma de desarrollo del capitalismo de estos años. La idea de que la evolución de la ciudad necesita destruir algo de su historia, en condiciones normales el proceso lleva décadas, y la catástrofe lo acelera. Hay catástrofes que son en cuotas, las llamo invisibles, o cordiales. El otro día cuando hablábamos de mi sitio, y yo mencionaba cómo había surgido, decían era una catástrofe personal, sí. La Argentina del 2001 y 2002 es una sucesión de pequeñas catástrofes individuales que alteran completamente el sentido de la ciudad. Hay otra visión de la catástrofe en la ciudad que es el ver la ciudad como catástrofe. Hay una frase referida a Nueva York , de Le Corbusier, que dice “100 veces me he dicho Nueva York es una catástrofe, y 50 veces me he contestado, pero es una hermosa catástrofe”. Hay una concepción de las megas ciudades como catástrofes. Cuando se habla del Méjico DF se habla del monstruo. Un libro que a mi me parece espantoso, aunque es un clásico, es La cabeza de Goliat, de Ezequiel Martínez Estrada. Les recomiendo si no lo han leído que lo lean para ver cómo un intelectual puede odiar tanto a la ciudad. Todo un sentido de ver la ciudad como catástrofe que yo no comparto, creo que justamente la respuesta está en la ciudad, y que la verdadera catástrofe es la anti ciudad, diluir la ciudad. Creo que eso es una catástrofe ambiental, política, social y cultural.
Finalmente, respecto del cybercafé, es un lugar que a mi me produce mucha simpatía. En la nota periodística que yo les envíe, que es una nota que salió hace un par de años en Clarín, hay algo que es muy interesante que es la importancia y la extensión que tiene el fenómeno en Buenos Aires. Lugares para conectarse a internet hay en todas las ciudades del mundo, pero en Buenos Aires no es algo turístico sólo del centro, es algo que se da en los barrios, en todo el gran Buenos Aires. Es uno de los recursos que tiene la clase media baja argentina para seguir agarrada del mundo. Hay miles de historias individuales, el que perdió el trabajo y no tiene más la computadora de la oficina se conecta en los cybercafés, todo a 1$ por hora, la gente que tiene un pariente en Europa. Entonces, me parece que comparte cosas como el almacén de ramos generales, la lechería, el prostíbulo, el comité, un encuentro casual de individualidades que no llegan a mancomunarse en una sociedad, pero que crean una especie de espacio público. Cumple a mi juicio el rol de bisagra entre lo público y lo privado, es un lugar no del todo privado y que no llega tampoco a ser del todo público. Donde uno está en un compartimiento individual, pero alcanza a ver un poco la pornografía que miran al lado, o espían la carta que le está mandando un chico a su novia, y se cuida de que no lo espían a uno. Una vez le hice un reportaje a un arquitecto argentino, Roberto Doberti, lo leo textualmente porque es interesante: “yo he escrito muchas cosas en un café [él hablaba del café, y yo justamente reivindico cybercafé más que locutorio, la idea de un café tecnológico donde más que el café lo que importa es cómo uno está en el lugar] no soy el único, mucha gente escribe, dibuja, estudia en un café, es un lugar en parte afectado por ruidos, por cuestiones sonoras y visuales, sin embargo la idea de estar perteneciendo a un cierto grupo donde la lógica del café no llega a interferir la privacidad de la mesa casi produce un efecto de facilitar la concentración. Yo no considero para escribir encerrarme en una bóveda hermética en el tesoro de un banco, me parecería el peor lugar para escribir”, o sea la idea de la biblioteca como lugar aislado y concentrado donde todo ruido es malvenido, y la idea de un lugar con cierto grado de dispersión, de ruidos, de estímulos visuales puede paradójicamente ayudarle a uno a concentrarse. “Esto nos llevaría a una teoría profunda sobre la noción de espacio público y espacio privado, que desde la ciudad de la modernidad se constituyó precisamente por dar a los espacios privados ciertos grados de publicidad. Me parece que esto es lo bueno de las ciudades, no es que las ciudades tengan todo privado y playones públicos, para dar una imagen ridícula. El espacio es público en cuanto tenga trama e interrelación con lo privado. Las conductas privadas, como comer o tomar café, se hacen públicas en el café”. Hay una tendencia a la mezcla, por ejemplo esas peluquerías que tienen a la vez un bar y una discoteca, o lavaderos que tienen lugares de encuentro o cybercafés. En el pasaje Rauch y Corrientes había una verdulería que también era discoteca, que era un escándalo para los urbanistas, cómo se lo habilitaba? era una verdulería o una discoteca? Había tenido quejas de las discotecas de la zona porque estaba habilitado como verdulería, y quejas de las verdulerías porque funcionaba después de las dos de la mañana. Ese tipo de cuestiones a mi me parece que es la idea de la ciudad, la mezcla, en una cultura donde todo tiende cada vez más a dividirse y segmentarse. Ahora hay radios para gente de 18 años y medio a 22 años y tres meses, para gente de 42 a 47, para gente que piensa de una manera, de otra, radios que no hablan de deportes, otras que no hablan de política, radios que sólo hablan de deportes, o sólo de política. Las tendencias del mercado cada vez más malditas en cuanto a que todo es para un determinado target, son peligrosas. En ese sentido, estos lugares de mezcla como es el cybercafé, me parece que son interesantes. Inclusive, cuando pensemos en espacios públicos, centros culturales, centros cívicos, se podría pensar en el modelo del cybercafé. Como Robert Venturi y Denise Scott Brown decían del Strip de las Vegas, cuando lo analizaron como espacio público, que el strip de las Vegas estaba casi bien, y que con alguna cosa más podría ser el espacio público de nuestro tiempo, yo no comparto eso, pero me gusta la frase que está casi bien. El cybercafé puede ser una célula muy elemental de un espacio público de nuestro tiempo que todavía hay que definir.

Sofía Picozzi: Retomo algo anterior, el tema de la catástrofe que hablaste hace un rato, para vincularlo con la palabra energía que es una de las que había quedado de la charla con Roberto Jacoby. Ligar catástrofe con tragedia, de lo que habíamos charlado la otra vez, como si tragedia fuera una solapa de la palabra catástrofe, en qué momento la catástrofe se convierte en tragedia. La catástrofe, o la tragedia, son condensadores de energía muy importantes para la ciudad. Por ejemplo lo de Cromañon enseguida recibió el nombre de tragedia, y lo de las Torres Gemelas quizás fue más una catástrofe, pensando en cómo se catalogó por los medios. Me pregunto si Buenos Aires no tiene una vocación de tragedia. Son energías que enseguida son aprovechadas de manera positiva o negativa por diferentes grupos, políticamente cuando pasan cosas así es una oportunidad enorme, urbanísticamente, y socialmente es un momento en el que se reacomoda todo. El poder que tienen estas energías para que Ibarra haya quedado casi destruido, y en algo que se podría considerar más trágico (por la cantidad de muertes), como lo del World Trade Center en Nueva York, Giuliani quedó como un héroe político.

Marcelo Corti: Me parece que catástrofe es algo más global y las tragedias tienden a ser individuales, se habla de Cromañon como tragedia, pero se cuestionó bastante el hablar de tragedia porque se dijo que en realidad era un asesinato culposo. No sé mucho la diferencia entre catástrofe y tragedia. Las inundaciones son la catástrofe nuestra, no es una catástrofe natural sino que es un producto de una imprevisión nuestra que construimos donde no hay que construir. Las catástrofes nuestras son más políticas, las últimas grandes catástrofes fueron la cuestión de los desaparecidos, y la catástrofe política y social del 2001 y 2002. Lo de Ibarra y Giuliani es interesante, creo que Ibarra tiene el eclipse después de Cromañon porque en realidad no había una construcción política demasiado sustentable detrás. Es un jefe de gobierno que ganó la primera vez, entre otras cosas, gracias a que lo apoyaba De la Rua y la segunda porque lo apoyaba Kirchner, pero sin estructuras políticas fuertes que lo consolidaran. Vos mencionás a Giuliani, yo creo que es uno de los grandes inventos del conservadurismo internacional, porque debe haber pocos alcaldes que hayan hecho menos por su ciudad que Giuliani. Para mi es como el brujo que bailó la danza de la lluvia porque vió que iba a llover y como llovió la gente le atribuyó la lluvia a él. Concretamente la famosa baja de la criminalidad en Nueva York es una baja de todas las ciudades. Hay dos motivos por los que se dice que bajó la criminalidad en Estados Unidos. Uno es que la generación que tiene 15, 16, ó 17 años, o sea la que comete los crímenes más graves, 15 años después de que la Corte Suprema permite el aborto es una generación que en su segmento con propensión criminal no existió, porque los hijos de madres solteras adolescentes (que eran los criminales históricos de la pos Segunda Guerra Mundial en Norteamérica) habían sido en una gran proporción abortados. Es una interpretación siniestra; algo que a mi me gusta mucho más es la idea de que la población afroamericana durante el período de Clinton tuvo prosperidad económica, nunca estuvo más integrada la sociedad negra en la sociedad americana que en los años en los que gobernaba Giuliani en Nueva York y centenares de alcaldes en las otras ciudades norteamericanas. La criminalidad disminuyó en todas las ciudades norteamericanas, inclusive en ciudades donde se aplicaban políticas liberales que nada tenían que ver con la tolerancia cero. Justamente hay gente que puede aprovechar con determinado tipo de actitudes cuestiones que para otros serían causa de perder todo.

Sofía Picozzi: Es reconducir una energía que ya está, aprovechar esos flujos que hay en la ciudad, y no tanto tener que inventar algo nuevo. Esa es la veta de los políticos.

Roberto Jacoby: También hay un aspecto objetivo que es la magnitud de la población penal. En Estados Unidos la población penal se acerca al 1% de la población total.
Es una cifra enorme que aumenta entre la población masculina, joven y de minorías, donde llega al 25 por ciento. Mucho jóvenes tienen como testimonio concreto de su vida que una parte importante de su grupo de pares está preso.
No es solamente una cuestión demográfica sino una política estatal mensurable.

Marcelo Corti: Eso no solamente en Estados Unidos, seguramente entre los que estamos acá no, pero hay sectores en Argentina en los que si no sos Carlitos Tévez no tenés ninguna posibilidad de éxito que no sea hacer un grupo de cumbia villera o salir a afanar.

Roberto Jacoby: La proporción es mucha más alta en Estados Unidos que en Argentina, solamente en Rusia hay tasas comparables de población penal.

Marcelo Corti: Una cosa que me llama la atención es la visión carcelaria y represiva que tiene el actual gobierno norteamericano respecto a cualquier cuestión, y catástrofe concretamente. Lo único que atinó a organizar el gobierno de Bush frente a Nueva Orleans fue mandar a la Guardia Civil para que no saquearan. Ante la gripe aviar, lo primero que hicieron fue organizar el Pentágono con miles de soldados que están preparados, uno piensa que ante la gripe aviar lo que habría que organizar es el servicio de salud, pero organizaron las tropas.
Al día siguiente del atentado de las Torres Gemelas aumentaran las acciones de Blockbuster, porque la gente no iba a salir tanto por temor a un atentado, se iba a refugiar en la casa y alquilar películas. El mercado funciona así. Por ejemplo, en la nota referida a la venta de derechos de emisión de gases, es un tema de mercado. Se piensa en el mercado como regulador, nos hemos acostumbrado a que está mal pensar en la política como mediación. En cambio pensar en el mercado como